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La mezquita As-sunnah de Reus tiene previsto reabrir la semana que viene

Los fieles musulmanes deberán acudir al lugar de culto con su propia alfombra y con mascarilla de forma obligatoria

Carmina Marsinach

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La mezquita As-sunnah tiene previsto reabrir sus puertas la semana que viene. FOTO: ALBA MARINÉ

La mezquita As-sunnah tiene previsto reabrir sus puertas la semana que viene. FOTO: ALBA MARINÉ

La mezquita As-sunnah de Reus tiene previsto reabrir la semana que viene. Con la entrada de la provincia en la fase 2 de las desescalada está permitido que los lugares de culto puedan abrir con el 50% del aforamiento y siguiendo las precauciones recomendadas por el Ministerio de Sanidad.

El portavoz de la Associació Cultural dels Musulmans de Reus i Comarca, Mohamed Said Badaoui, explica que durante este fin de semana se reunirán para acabar de ultimar cómo será el retorno de los fieles musulmanes a la mezquita y para concretar la fecha de reapertura. «Ahora lo vemos necesario y factible», señala Badaoui.

Los fieles deberán estar a 1,5 metros de distancia entre ellos y calculan que habrá sitio para alrededor de 150 personas. «Tenemos un aforamiento de 908 personas pero para cumplir con el distanciamiento social ni tan solo podrá haber una cuarta parte del aforamiento», asegura el portavoz de la Associació Cultural dels Musulmans de Reus i Comarca.

Con el distanciamiento social calculan que tan solo habrá aforo para unas 150 personas

Para acceder a la mezquita será obligatorio el uso de mascarilla y habrá gel hidroalcoholico en la entrada donde se controlará el número de asistentes. Para garantizar una mayor seguridad e higiene, en la mezquita As-sunnah cada persona deberá llevar su propia alfombra para rezar. Hasta ahora había una sola alfombra para todos los fieles. Además se desinfectará la mezquita antes y después de su uso.

Un Ramadán atípico

La semana pasada la comunidad musulmana terminó una de sus celebraciones más especiales, el Ramadán. Según Badaoui, «ha sido un Ramadán extraño y muy atípico, nunca habíamos tenido un Ramadán en estas condiciones (…) una de las cosas más bonitas son las celebraciones con la congregación, romper el ayuno donde solían acudir a diario alrededor de 2.500 personas en un ambiente de hermandad y comunidad». La comunidad decidió finalmente no celebrar el Alt fitr, el acto final del Ramadán, en la mezquita por precaución, pese que en la fase 1 estaba permitido el acceso a los lugares de culto con el 30% del aforamiento. Cabe recordar que este acto aglutina a más de 3.000 personas en la ciudad y el año pasado ya se tuvo que trasladar al aire libre por falta de espacio.

Durante estos dos meses de confinamiento la comunidad musulmana ha tenido que adaptarse para seguir manteniendo el contacto a través de su página de Facebook o por WhatsApp.

Ayuda para los necesitados

Durante este confinamiento la comunidad musulmana de Reus impulsó una iniciativa para ayudar a las familias más necesitadas. Se ofrecieron vales de compra semanales para poder obtener alimentos a unas 125 familias de la comunidad. La idea tuvo muy buena acogida y supuso un respiro para aquellas personas con más dificultades económicas a raíz de la pandemia.

Por otra parte también confeccionaron alrededor de 700 mascarillas caseras que repartieron a todas aquellas personas de la comunidad que las necesitaran. La iniciativa, difundida a través de las redes, contó con más de 70 voluntarios.

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