«La movilidad de Reus se adaptará a los cambios de las personas»

Diez años de Bicicamp. La entidad analiza los cambios que ha habido en la ciudad en una década de trayectoria y cómo siguen potenciando el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible

CRISTINA VALLS

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Ester Ávila, presidenta de la entidad Bicicamp, que este 2020 cumple diez años en la capital del Baix Camp. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Ester Ávila, presidenta de la entidad Bicicamp, que este 2020 cumple diez años en la capital del Baix Camp. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Ester Àvila es la actual presidenta de Bicicamp, entidad que tiene una trayectoria de diez años en la capital del Baix Camp y a la que pertenecen cerca de un centenar de voluntarios, además de otras entidades colaboradoras al realizarse una iniciativa concreta. Como presidenta, algunas de sus tareas son relacionarse con las administraciones e impulsar el uso seguro y asiduo de la bicicleta.

¿Qué balance hacen de los 10 años de la entidad?

Los años pasan muy rápido. Creemos que hemos hecho bien las cosas. Hemos promovido diferentes acciones para usar la bicicleta y hemos tenido buena acogida por parte de la ciudadanía, así como participación. Estamos contentos, a pesar de los pocos avances en movilidad hechos en la ciudad. Las administraciones han cambiado poco su visión en este sentido. Nos queda mucho que hacer.

Si tuviera que analizar cómo estaba Reus al surgir Bicicamp y ahora ¿qué diría?

Hace una década, veíamos la necesidad de impulsar y desarrollar una infraestructura para la circulación de la bicicleta, que se arreglaran caminos a la vez que se pintaran carriles compartidos. Podríamos decir que, la ciudad sigue estando igual. Tenemos la misma infraestructura. Se ha avanzado poco, a pesar de que el uso del vehículo de dos ruedas ha aumentado, así como otras formas de movilidad, como el patinete. Hoy, se hace más visible que nunca que la gente tiene la necesidad de moverse de forma autónoma.

Uno de los inconvenientes en la ciudad es que hay tramos de carril que no son aptos para circular con bicicleta. Y es que hay trayectos que no están unidos entre sí. Hay que decir, también, que la ordenanza de circulación que tenemos en la ciudad es de principios de los noventa y debería actualizarse poniendo en relieve cuestiones relativas a la seguridad. Por otro lado, no se puede avanzar cuando ya en la ordenanza de civismo hubo un artículo en el que se olvidó mencionar la seguridad móvil o del transporte, porque supone un problema para la circulación de las bicicletas y todavía más para los niños, que tienen que ir por la calzada porque no hay carril bici. Se ha hecho la norma antes que el carril.

Una de las cuestiones por las que Bicicamp se ha pronunciado ha sido por los carriles de uso compartido, ¿cómo los valoran?

La cuestión de la velocidad hay que reducirla en el caso de los coches. A menudo, no se respetan los límites, porque tienen una circulación muy fluida.

Otro asunto pendiente es el Pla Especial de la Bicicleta, que tiene como objetivo adaptar la ciudad a las nuevas formas de movilidad.

No hemos desarrollado todavía ningún itinerario por ir del punto A al B, ni hay fases previstas.

¿Cómo se han adaptado a la llegada del Covid-19?

Las actividades más públicas no las hemos podido realizar y las salidas habituales con público y en grupo, tampoco. Como entidad, en realidad, no ha habido problema para reunirnos: nos hemos adaptado con las videollamadas. Por otro lado y en el primer desconfinamiento, muchos municipios unieron rutas y Reus, no. Los caminos de Reus estaban llenos, todas las calles lo estaban y no se pudo garantizar ninguna distancia. No se pensó en ampliar el espacio destinado al viandante. El coche tiene destinado un espacio público del 70% y lo que queda para el viandante. La ciudad todavía está en situación de pre-pandemia a nivel de movilidad.

A pesar de la pandemia, han seguido promoviendo actividades, como la del antiguo presidente y miembro de Bicicamp Josep Maria Galofre, que inició el proyecto ‘bicirutesgalo.com’.

Iniciativas como la de Galofre son muy bienvenidas. Además tiene mucha experiencia en rutas y caminos. Espacios virtuales como ese ayudan a conocer caminos seguros y tranquilos, y más en esta época. Hay rutas temáticas y patrimoniales, entre otras. Toda iniciativa que nos anime a conocer el término municipal es clave. Ir en bicicleta puede ser un gran hábito cotidiano y que nuestra sociedad lo practique es un reflejo de cómo quiere cuidarse.

Otra de las tareas que hacen es divulgación entre los más pequeños sobre temas de movilidad. ¿Les funciona?

La formación realizada a los niños en las escuelas, cuando la realizábamos, estaban relacionadas sobre todo a autoprotegerse: llevar casco en la vía urbana y hacer pedagogía de cómo circular. La movilidad es una condición, las opciones actuales son además muy variadas. Es, por otro lado, una necesidad y han cambiado las maneras de hacerlo. Antes hablábamos del patinete, pero hay muchas más. Son alternativas asequibles, suponen un gasto menor que un coche, que implica inversión en la compra y en su mantenimiento, además es más sostenible.

¿Cómo ven el futuro de la movilidad en la ciudad?

La movilidad cambiará, se adaptará a los cambios de las personas. Ya hoy los hábitos son otros comparado con diez años atrás. La gente quiere moverse de otra manera.

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