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La plantilla del CMQ de Reus, «desconcertada» por la falta de información del traslado

El centro dejará las instalaciones de la Clínica Fàbregas en los próximos meses y los trabajadores explican que todavía no han recibido ninguna noticia sobre su futuro y reclaman respuestas sobre el reparto de la plantilla y los horarios

Carla Bergadà / Francesc Gras

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Imagen actual de la Clínica Fàbregas, donde se sigue trabajando. FOTO: Alba Mariné

Imagen actual de la Clínica Fàbregas, donde se sigue trabajando. FOTO: Alba Mariné

El traslado del Centre MQ al edificio del antiguo Hospital Sant Joan debería hacerse efectivo en un par de meses, según las previsiones que baraja el consistorio. Ante el inminente cambio de ubicación, los trabajadores aseguran sentirse «desconcertados» por la falta de información. Quieren saber cómo se materializará el cambio, cuál será realmente el reparto de la plantilla –teniendo en cuenta que los servicios se dividirán en dos instalaciones– e incluso cuáles serán sus nuevos horarios. 

Está previsto que la primera fase del traslado termine en abril, y la segunda depende de la aplicación del plan de viabilidad aprobado en el último consejo de administración de la sociedad CMQ. Tal y como ya explicó el Ayuntamiento en su día, los servicios afectados por la mudanza serán los de cirugía menor y mayor ambulatoria, urgencias, consultas externas y exploraciones complementarias. Aparte de éstas, la hospitalización y el uso de quirófanos se moverá al edificio del Hospital Sant Joan en Bellissens. Lo demás estará en el espacio que albergaba el viejo espacio, frente al Mercat Central.

Ante todo los cambios, la plantilla siente que su día a día es «una incertidumbre». El portavoz del comité de empresa, Edu Mejías, aseguraba al Diari que inicialmente se pactó la creación de una comisión de traslado que, hasta este mes de febrero, ni siquiera ha sido constituida por la dirección. El órgano tenía que tener representación de todas las categorías de trabajadores y debía servir para tratar exclusivamente el cambio de espacio.

«Es una historia tan larga que hemos aprendido a vivir así. Es como luchar contra Goliat, porque las decisiones vienen de arriba», lamentaba el representante de la plantilla. En este sentido, insistía en que intentan informar a los trabajadores sobre todo lo que saben, que es «nada» ahora mismo. «La gente se ha acostumbrado a sufrir», añadía Mejías.

El comité de empresa ha solicitado varias veces reunirse con el área de recursos humanos de GINSA, la actual empresa gestora del centro, pero no ha tenido éxito. Reclama respuestas. «Ir al nuevo hospital y compartir quirófano puede generar muchos problemas. Es verdad que hospitalización puede tener espacio, pero no podemos ocupar su quirófano porque ellos lo usan día y noche», decía el portavoz del comité.
En concreto, la plantilla está a la espera de conocer si habrá cambios en los horarios, en el espacio en el que trabajarán, cuál será el nuevo funcionamiento... «Suerte que tenemos presencia en el consejo de administración y que vamos hablando con la dirección sobre el traslado. Es todo lo que tenemos y lo aprovechamos para ir sacando alguna información, aunque demasiado poco a poco», repetía Mejías. 

Defienden la municipalización

El comité de empresa defiende depender directamente del Ayuntamiento. Así lo aseguraba su representante, quien cree que «nuestra filosofía de trabajo es muy diferente a la del Hospital Sant Joan, por lo que preferimos ser municipales. Sería bueno para nosotros porque tenemos formas distintas de trabajar, en mutuas no se sigue el mismo ritmo». En esta línea, Mejías lo ve como «una oportunidad». «Sentimos como una mezcla de miedo y esperanza. Después de todo lo que estamos pasando, ya poco nos queda por ver», terminaba diciendo.

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