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La propuesta de nuevos horarios del Mercat Central de Reus divide a los paradistas

A los negocios más pequeños les preocupa tener que abrir hasta 12 horas al día sin perder calidad y servicio

Marc Càmara

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Hay paradistas que trabajan solos y temen que el incremento de horario les obligue a duplicar la jornada laboral.  FOTO: Alba Mariné

Hay paradistas que trabajan solos y temen que el incremento de horario les obligue a duplicar la jornada laboral. FOTO: Alba Mariné

El estudio de la empresa Mercats de Barcelona para dinamizar los mercados de Reus, propone la ampliación del horario de apertura de los negocios. «Es una necesidad, porqué no podemos quedarnos anclados en el pasado, y no ser capaces de acercarnos a los nuevos públicos. Eso sería ir a contracorriente», dice Ildefons Vidal, presidente de los paradistas del Mercat Central de Reus. 

Sin fecha de aplicación aún acordada y sin concreción en los cambios en los horarios, el estudio plantea la posibilidad de abrir por las tardes durante toda la semana. Algunos paradistas hablan de un nuevo horario de las 8.00h a las 20.00h, aunque no hay nada escrito y el asunto se encuentra aún en negociación con la empresa municipal que gestiona la instalación. Pero los negocios del mercado están divididos. Hay

ve como una oportunidad los nuevos horarios, para atraer nuevos clientes y dinamizar el espacio con nuevos negocios. Pero hay también quien alerta que las pequeñas paradas, las que cuentan con uno o dos trabajadores, no pueden ampliar el horario sin perder calidad en el producto y en el servicio que ofrecen.

«Por las tardes no nos quedamos en casa», dice un paradista que prefiere no ser citado, «yo viajo cientos de quilómetros cada tarde para conseguir el producto que exigen mis clientes. Si me obligan a abrir por las tardes, no podré ofrecer dicho producto», asegura. 

«Una falta de respeto al cliente»

Una opinión que comparte a rajatabla Pere Margalef, de Cal Pere. «Abrir todas las tardes, sería faltar al respeto al cliente. Porque en el momento en que solo estaremos vendiendo, no estaremos produciendo ni buscando los mejores productos y lo que la gente pueda necesitar», afirma, y añade que «el profesional del producto fresco de una ciudad está en los mercados, y fuera hay vendedores». Opina que antes de plantear la ampliación de horarios se debería «apostar por promocionar lo que es el Mercat Central, y poco a poco crecer». 

Por su parte, Montse Cortés de la Pollería Eloisa relata que «estoy sola en la parada, no tengo dependientas, y no me gustaría que ampliaran los horarios porque no puedo estar doce horas diariamente».

«Si me dicen que las tardes serán buenas me podría plantear contratar a alguien», añade y recuerda que «ahora mismo abrimos los viernes por la tarde, aunque también se ha intentado abrir otros días de la semana pero no ha habido éxito».

En su opinión, «los clientes están acostumbrados a venir al Mercat Central por las mañanas, en invierno los viernes por la tarde son muy buenos pero en verano son más flojos», recuerda. 

¿Compra a domicilio?

Miquel Sánchez, de la Carnisseria Carn de Poltre, asegura que «si tengo que trabajar 10 o 12 horas, voy a estar cansado, no podré atender adecuadamente al cliente y perderé calidad en el servicio.

No voy a estar atento y concentrado, y puedo hacerme daño con las máquinas que utilizo o también con los cuchillos». Para Sánchez, la solución podría pasar por repartir el producto a domicilio: «a partir de X euros, les llevamos su compra a casa».

Él opina que «la gente quiere comodidades, y aunque nosotros tenemos producto fresco y diferenciado, ir a comprar se ha convertido en un trabajo más». Por todo ello considera que hay que ofrecer las mayores facilidades a los clientes para garantirzar que siguen comprando en el Mercat Central. 

Quico Miró, de El Taulell Ecològic, considera que «el cambio es demasiado drástico» y que todo lo que se propone en la actualidad «debería haber arrancado paulatinamente hace diez años». Dice que «ahora, con la crisis económica, estamos en la UCI» y critica que se ha sentido abandonado por los responsables municipales del Mercat Central. «No se nos ha dedicado la atención que deberían». 

La restauración, otra opción

Ildefons Vidal defiende que hay que dinamizar el mercado ofreciendo nuevos productos. «Los mercados que ahora abren y que funcionan contienen paradas de degustación, restauración y tapeo, es lo que necesitamos».

Apunta que en el Mercat Central «falta un restaurador potente de la comarca, que quiera apostar por el producto de mercado y que esté dispuesto a abrir aquí. Para ellos son imprescindibles los nuevos horarios, porqué nadie va a venir si cerramos a las 14.00h». Asegura que «para ello también hay que remodelar el mercado, colocar salidas de humos... todo cuesta dinero» pero que «nos permitiría a los paradistas poder ofrecer degustaciones de aquello en lo que somos expertos. Evidentmente no somos cocineros, pero conocemos nuestro producto». 

El estudio de Mercats de Barcelona aborda también la necesidad de buscar nuevos clientes, por ejemplo, a través de la cocina y la degustación. Para ello, se contemplan varias opciones. Desde concentrar las paradas existentes en el centro del mercado y colocar pequeñas ofertas de restauración en los bordes, hasta eliminar alguna de las islas de paradas y ubicar un amplio espacio con mesas. 

Competencia salvaje

La mayoría de paradistas critican la proliferación de grandes superfícies en las zonas periféricas de la ciudad. «El Mercat Central, históricamente se ha nudrido de clientes de los pueblos vecinos», explica un paradista, que añade que «si alguien de fuera de la ciudad quiere venir a comprar a Reus se encuentra con un cinturón lleno de supermercados que le ofrecen comodidad sin tener que entrar en el núcleo urbano». 

Otra paradista de una verdulería asegura que «no puede ser que se haya permitido la instalación de tantos supers en la periferia. No pueden competir con nosotros en calidad, pero si en el resto de prestaciones. Al permitirlo, el Ayuntamiento nos ha ahogado». 

«Hoy en día no encuentras fruta de mala calidad. Hay alguna que es buena, y la nuestra que es mejor. Pero si quieres comprar cómodamente, hay oferta de sobras en el extraradio de la ciudad y puedes ahorrarte el venir al Mercat Central», opinan algunos de los paradistas. 

El Mercat del Carrilet

Ante el incremento de competencia, el estudio de Mercats de Barcelona también contempla la necesidad de adecuar el número de paradas a la demanda. «En carnicerías, que es lo que yo trabajo», dice Quico Miró, «el estudio recomienda pasar de las 11 actuales a 4».

Lo mismo pasa con el resto de sectores que venden en el mercado. Las modificacions que pudiera acarrear la dinamización del Mercat Central, no se esperan hasta el nuevo mandato municipal. Fuentes del Ayuntamiento confirman que en los nueve meses faltan para las próximas elecciones, no puede desplegarse ningúna reforma en el espacio que sea suficientemente contundente como para no garantizar su continuidad en el futuro. 

Pero el estudio de Mercats de Barcelona también busca la dinamización del Mercat del Carrilet y para ello, propone la construcción de un nuevo equipamiento. 

Un nuevo mercado es rendible, según el estudio, pero el Ayuntamiento ha descartado hacer frente a la obra en solitario y por todo ello busca la complicidad de alguna gran superfície que participe en la financiación de la nueva construción. Por todo ello, el pasado mes de junio se abrió un período de conversaciones con los diferentes operadores que finalizaba el pasado 8 de agosto. 

Según fuentes municipales, existe más de una firma interesada en el proyecto aunque, a petición precisamente de los interesados, las negociaciones se han ampliado hasta el próximo 28 de febrero. Será entonces cuando se abrirá el proceso de licitación para adjudicar el proyecto.

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