«La remodelación del Centre de Lectura está al 75% de la primera fase»

El ateneo acoge un acto en que testimonios repasan el pasado y el futuro de la sede social y destacan la ‘supervivencia’ del edificio

CRISTINA VALLS

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Durante la conferencia de ayer sobre el centenario de la sede social del ateneo reusense. FOTO: F. ACIDRES

Durante la conferencia de ayer sobre el centenario de la sede social del ateneo reusense. FOTO: F. ACIDRES

La sede social actual del Centre de Lectura (CdL) de Reus fue la protagonista de ayer tarde en la Sala Emili Argilaga, donde se acogió la conferencia Cent anys del nou Centre de Lectura, enmarcada en las jornadas 1920: la projecció ciutadana del Centre de Lectura y que formó parte, también, de los actos realizados por el aniversario de la sede social. La charla acogió a testimonios que hablaron del pasado y el futuro. El comunicador Josep Baiges moderó el acto en el que intervinieron el arquitecto David Tàpias, Pere Cavallé, Josep Ferrando y Albert Pàmies.

Pere Cavallé, descendiente del que fue presidente del CdL (1915-1922), Pere Cavallé Llagostera, expuso cómo su padre y el mecenas Evarist Fàbregas vivieron la adquisición de la sede. Señaló el momento en que Fàbregas le comunicó a su progenitor que había ido al notario y formalizado la escritura. «Fàbregas incluyó dos cláusulas que salvaguardarían el futuro del edificio. En una expuso que éste no saldría nunca a la venta y en la otra que, en caso de no poder mantener el edificio, pasaría a pertenecer al Ayuntamiento», destacó. Acto seguido, hizo un paréntesis. «Al acabar la Guerra Civil, los nacionales se apropiaron de varios edificios de la ciudad, pero no del CdL», dijo refiriéndose a una de las cláusulas mencionadas. Habló, además, de la importante reforma llevada a cabo en el edificio anterior en el que hoy está el CdL, el Palau dels Marquesos de Tamarit e hizo hincapié en la creación del Teatre Bartrina y la independencia que permitió tener un espacio como tal tan próximo.

Josep Ferrando, descendiente de Fàbregas, fue el siguiente en hablar. «Mis lazos familiares con él fueron lejanos. No lo conocí personalmente. Estuve presente en el acto en el que colocaron la placa conmemorativa en su casa natal, en la calle del Vent», rememoró. Describió a Fàbregas como «emprendedor, generoso y afable». Por otra parte, señaló algunos de los edificios en los que realizó alguna intervención o decoración.

Los genes de la creatividad

El arquitecto David Tàpias habló después y se centró, como descendiente del también arquitecto Josep Simó i Bofarull, en sus recuerdos de niñez; sirvieron para contextualizar su discurso. «A pesar de que no lo conocí, sé que llevamos los genes de la creatividad dentro. Al fin y al cabo, los arquitectos transforman la vida en edificios que perduran con el tiempo», dijo relacionando con la tarea que hizo su familiar Simó i Bofarull, reformando el Palau dels Marquesos de Tamarit en la actual sede del CdL.

Albert Pàmies, arquitecto de la entidad en la actual junto a A. Pàmies, repasó en qué fase está la remodelación actual de la sede. «El CdL está al 75% de la primera de las dos fases. Las obras finalizarán de aquí a cerca de cuatro meses. El esqueleto del edificio ya es visible», apuntó.

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