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La venta ‘online’ en los Mercats de Reus se estanca con la vuelta de los clientes

A pesar de la relajación de los pedidos, los paradistas coinciden en que es una buena propuesta y hay que apostar por ella, aunque según su punto de vista «falta promoción»

JOEL MEDINA ROMERO

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Imagen de una persona utilizando la aplicación móvil de compra ‘online’ de Ulabox. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen de una persona utilizando la aplicación móvil de compra ‘online’ de Ulabox. FOTO: ALBA MARINÉ

La venta online de los Mercats de Reus, a través de la plataforma Ulabox, ha sufrido un ligero descenso, según los paradistas. Son 15 los comercios que se encuentran incluidos en este servicio, además de los artículos de supermercado, que fueron incorporados el pasado 20 de abril. A pesar de esta modificación, comerciantes como Núria Caballé, de Polleria Rosa Riba, coinciden en el hecho de que «esto es Reus», y «la gente se ha acostumbrado a venir a ver el producto».

Desde Casa Pladevall, Fina González expresa que han tenido «nuevos clientes, pero la mayoría son antiguos». Aun así, valora de manera positiva la implementación de este tipo de tecnologías: «Todas estas aplicaciones necesitan un poco de tiempo, la gente se tiene que acostumbrar, pero creo que la venta online ha venido para quedarse». Susanna Pérez, de la Polleria Cantonada 108, afirma que, en relación con el proyecto, «era bastante más optimista de lo que lo soy ahora, vamos haciendo, pero no tenemos muchos pedidos». Por otra parte, también expresa que su clientela no ha variado, ya que algunos de sus compradores eran clientes habituales que estaban confinados y no podían acudir de manera presencial. Algunos paradistas, como Montse Tremosa, de la Carnisseria Tremosa, declaran que la venta virtual «es una opción más para tener una cartera de clientes más grande, en especial la gente que no se desplaza al Mercat», pero Tremosa opina que la diferencia que más se nota entre la venta presencial y la venta en línea es el servicio que pueden ofrecer: «En la venta online no hay cercanía, no sabes quién es el cliente, ni qué le gusta… No te puedes adaptar a sus necesidades». Algunos clientes, como Teresa Biarnés, admiten que no les gusta comprar comida por internet, pero entienden que «hay mucha gente que trabaja y les es más cómodo utilizar este tipo de opciones porque no se pueden desplazar al Mercat».

Fruitacasa es la única parada del Mercat del Carrilet que ofrece este servicio. Una de sus trabajadoras, Mercè Domínguez, afirmaque «en general ha bajado todo, no solo la venta en línea». Además, valora que este servicio le ha permitido tener una clientela más amplia: «Hemos tenido la oportunidad de llegar a más gente».

Una queja común

La mayoría de paradistas coinciden también en otro de los motivos mayoritarios por el que la venta en línea ha disminuido: la falta de promoción. Tremosa declara que la empresa gestora les prometió acciones que no se han acabado llevando a cabo, y denuncia la falta de comunicación con los paradistas: «Pensaba que la empresa estaría más encima porque la propaganda que nos hicieron cuando se propuso el proyecto era mucho más activa y, en mi opinión, no ha sido así, se ha quedado en buenas palabras». Otras paradas utilizan una forma diferente de venta online, como Mari Bonet, de Fruites Martí Gisbert: «Nosotros trabajamos mucho sobre WhatsApp. Tenemos más pedidos a través de WhatsApp que por Ulabox». Susanna Pérez destaca como posible problema la falta de confianza de los clientes en relación con la calidad del producto que recibirán: «Supongo que la gente no está acostumbrada a comprar comida de forma virtual, y piensan que no les llegará bien».

También existen paradas que han decidido no dar este servicio. Es el caso de Andrés Martos, de la Xarcuteria Andrés, que no se adhirió a la campaña porque «pensaba que era mucha faena». «No creo que haya ido tan bien como para cargarme con ese trabajo de más», añade. Otro caso es el de Aurora Yenes, de Can Ciurana, que prefirió no ofrecer el servicio porque pensó que sería una tecnología excesivamente compleja para su parada.

El presidente de los paradistas del Mercat Central, Ildefons Vidal, hace una valoración positiva del proyecto y expresa que, durante la pandemia, «se disparó de forma exponencial», pero añade que a medida que pasaban los meses y se iban reduciendo las restricciones de movilidad, las ventas empezaron a bajar hasta llegar al día de hoy. Vidal explica que actualmente se encuentran en un punto de ventas semanales «más o menos estable».

La propuesta se inició poco antes de que comenzara el confinamiento domiciliario con el objetivo de llegar a la gente que no viene al Mercat, y el presidente de los paradistas opina que se ha conseguido. Según Vidal, «hay clientes que no vienen y que compran por internet, incluso los hay que han acabado viniendo para conocernos».

Sobre el hecho de que haya paradas que no estén incluidas en la plataforma de venta online, Vidal opina que puede haber comerciantes que no quieran «sobrecargar al trabajador». Añade que el beneficio es compartido, y que Ulabox ingresa un 20% de cada venta, por lo que puede haber comercios «que no confíen». Además, coincide con los paradistas en que la publicidad y la promoción de este servicio es uno de los puntos que queda pendientes y en el que se tiene que trabajar, pero comenta que la promoción solo será efectiva si se ofrece una venta completa.

La idea de introducir un servicio de este estilo en los Mercats de Reus viene de lejos, y es que Vidal explica que «van tarde» y que «hacía ya cinco años» que venían estudiando la manera de llevar a cabo una propuesta así. A pesar de todo, el presidente de los paradistas confía en el proyecto y cree que formará parte del futuro.

Ulabox saca pecho

El socio y director comercial de Ulabox, David Campoy, afirma que las ventas del pasado mes de mayo se incrementaron en un 30% respecto a inicios de año. Además, defiende que «mantienen una tendencia agregada ligeramente al alza». Según Ulabox, el gasto medio por cliente ronda los 100 euros (sin IVA), con picos más altos en períodos festivos, como la Navidad.

Frente a las quejas de los paradistas sobre la falta de comunicación con la empresa, Campoy piensa que no existe un problema en este sentido, pero confiesa que el período de pandemia en general y los primeros meses en particular dificultaron las comunicaciones cuando justamente se estaba iniciando el proyecto: «No nos avergüenza reconocer que durante un período de tiempo no tuvimos la velocidad de respuesta habitual, pero es que nadie estaba preparado para algo así». A pesar de problemas puntuales, el director comercial de Ulabox destaca que la disponibilidad del equipo con los paradistas es total.

A priori, datos positivos

El Ayuntamiento de Reus afirma que este proyecto tiene una alta capacidad de retención, ya que el número total de clientes supera los 200, y un 50% de ellos repite. Según datos del consistorio, el gasto medio por cliente es de unos 80 euros sin IVA, ligeramente inferior al número que da Ulabox. La facturación global del proyecto asciende a los 70.000 euros sin IVA, de acuerdo con los datos oficiales. El concejal de Empresa i Ocupació del Ayuntamiento, Carles Prats, muestra su apoyo a la venta online y afirma que «es un complemento para las paradas del Mercat Central y del Mercat del Carrilet».

Respecto a las peticiones de los paradistas, que reclaman más promoción, el consistorio reusense y Ulabox destacan que en las últimas semanas se ha intensificado la publicidad, coincidiendo con la incorporación de los productos de supermercado. Campoy declara que tienen en marcha diversas ofertas para captar más clientes, como por ejemplo, ofrecer el envío gratuito durante los tres primeros meses, e introducir descuentos de hasta el 25%.

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