Reus Sociedad

Las Colles Geganteres como polo de atracción para los jóvenes reusenses

Asociaciones de la ciudad buscan rejuvenecerse y asegurar el relevo generacional de los que están al frente

C. VALLS

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Miembros de la Colla Gegantera del barrio Gaudí con el gigante Marcelino (i). FOTO: ALBA MARINÉ

Miembros de la Colla Gegantera del barrio Gaudí con el gigante Marcelino (i). FOTO: ALBA MARINÉ

Entidades vecinales de Reus quieren atraer a los jóvenes para asegurarse el relevo generacional y las Colles Geganteres se han convertido en una vía para conseguirlo. El secretario de la asociación vecinal del barrio Gaudí, Antonio Montoya, constata que «la Colla Gegantera es la alternativa con la que podemos incentivar a los más pequeños, para que se impliquen y que se desarrolle ese sentimiento de pertenencia con el barrio, que es tan importante». Junto al creador Antonio Valverde, ambos rememoran los inicios de la Colla Gegantera del barrio Gaudí.

Valverde lo resume con una frase: «Mi nieto me preguntó que por qué no hacía un gigante y eso hice, y a coste cero». Era el primero que hacía y fue bautizado con el nombre de ‘Marcelino’, pues se inspiró en un vecino que es muy querido en el barrio y que tiene el mismo nombre. «Lleva una paella en los brazos porque, en las fiestas de convivencia de la avenida de Saragossa, daba a todos de comer. Hice el gigante en mis ratos libres e iba enviando fotos del proceso a miembros de la asociación vecinal», detalla Valverde. Montó el elemento festivo «alrededor del año 2016» y aprendió, mediante búsquedas por Internet, cómo hacer la estructura interna del gigante. Todo ello, lo hizo de forma artesanal, con un material «robusto», poliéster, señala el experto. Además de Marcelino, la Colla cuenta con cabezudos y otros elementos más ligeros que suelen llevar niños más pequeños. «En un futuro crearemos la pareja de Marcelino», aseguran Montoya y Valverde.

La Colla está formada, principalmente, por la familia Valverde y se le unen vecinos del barrio y otros de fuera, así como una agrupación musical de gralles. «Buscamos cantera, es importante que los niños hagan cosas por el barrio y que lo cuiden», completa Valverde. Montoya añade que tener el nuevo espacio social ha supuesto para ellos una gran ayuda, «se suma a los espacios que tenemos, por ejemplo, en el Centre Cívic Mestral, pero lo mejor es que podemos hacer actividades los fines de semana».

Eventos de convivencia

Montoya y Valverde encuentran «beneficiosos» los encuentros entre diferentes barrios en los que participan varios gigantes. «Ayudan a estrechar lazos y se trabaja la convivencia», expresan. Un tipo de actos, tercia el presidente de la Associació de Veïns L’Harmonia, Josep Machado, que son «fundamentales». «Nosotros, por nuestra parte, creamos la Colla Gegantera en 1988 y el fin es trabajar por un futuro mejor», dice Machado. En 1993 crearon la pareja de gigantes del Sacristà y la Sacristana, «basados en las antiguas figuras del hereu y la pubilla, se hicieron en un estudio del barrio de Gràcia de Barcelona, a cargo de Cabús». Éstos hicieron compañía al gigante Carmel, «que pasó de ser de nano a gigante, en eso nos ayudó el artista Rufino Mesa, de la Escola d’Art», acota. Este verano, el abanico de gigantes se ensanchó con el Pepitu de l’Arena, creado por el artista de Valls Sergi Iglesias.

«El trabajo de mantenimiento es, también, muy importante», dice. Menciona a Ernesto Amores, de la Colla Els Fènix, que los ayudó con la restauración de elementos festivos y a Coia Guiu, quien, «además, realiza cursos de pintura y vitrales en la asociación; ella dio un repaso de pintura a las facciones de algunos gigantes», aporta. Machado recuerda, por otro lado, que «el alcalde se comprometió a conseguirnos una sede donde seguir realizando nuestras actividades, el Centre Cívic del Carme se nos queda pequeño».

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