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Las 'chuches' están de moda

El centro de Reus cuenta cada vez con más establecimientos dedicados a la venta de chucherías, que luchan cada día contra la crisis y la competencia
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La Baldufa se instaló en el año 2008. Primero en El Pallol, y luego se trasladó al Raval de Jesús. Foto: Pere Ferré

La Baldufa se instaló en el año 2008. Primero en El Pallol, y luego se trasladó al Raval de Jesús. Foto: Pere Ferré

A los niños les vuelven locos y para los adultos suponen una tentación. Comer chucherías resulta siempre un placer, por eso las nubes, los regalices, las piruletas o las fresas siguen siendo uno de los productos más vendidos. En mayor o menor medida, a todo el mundo le gustan los dulces y golosinas, quizás por eso el centro de Reus cuenta cada vez con más tiendas de este tipo.

Diez años atrás, tan sólo había un establecimiento para la venta de chucherías. Comecome fue la primera en instalarse en el centro. Lo hizo en la Calle Puríssima Concepció, donde todavía hoy continúan ofreciendo los productos más dulces. No obstante, la exclusividad le duró poco. En el año 2008, La Baldufa entró a formar parte de la competencia. Al principio, el local se situó en El Pallol, pero al poco tiempo se trasladaron en la Raval de Jesús. Su propietaria, Isabel Mercedes cuenta con una experiencia en el mundo de los dulces de más de quince años.

«Estuve trabajando para Belros –una tienda de golosinas–, durante casi diez años. Empecé en el 99 y fui escalando puestos, pero después de tanto tiempo decidí montar mi propia empresa», cuenta Mercedes. Y así fue cómo surgió La Baldufa, que mantuvo con Comecome el monopolio hasta hace poco. La Caseta Dolça llegó a la ciudad hace tan sólo un par de años, para ofrecer los mejores detalles en días tan especiales como una boda, un bautizo o una comunión. La última en sumarse ha sido la tienda Xuxes, que en diciembre se instalaba en el carrer del Vent.

La competencia ha hecho mella en estos comercios, que pese a que siguen funcionando también sienten los efectos de la crisis. «Se ha notado mucho y ahora, con la abertura de nuevas tiendas y además en el centro, todavía más», cuenta Mercedes. Aún así los clientes, grandes y pequeños, no pueden evitar la tentación de llevarse un dulce a la boca. «Decir que sólo los niños vienen a comprar seria mentira», dice la propietaria de La Baldufa.

 

Golosinas sanas

Muchos dirán que las chucherías son el enemigo más dulce. No obstante, también las hay un poco más saludables. Las golosinas que están hechas a base de ingredientes naturales, como frutas o zumo, son las más sanas. En este sentido, La Baldufa también incluye golosinas sin gluten, aptos para celíacos.

La alimentación sana es una preocupación cada vez más común entre los consumidores. Y aunque las golosinas no tengan un gran valor nutricional, comerlas es un placer. Pese al contenido alto en azúcares, las chucherías también contienen proteínas procedentes de la gelatina. Además son una fuente natural de hidratos de carbono y agua.

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