Más de Reus

Las montañas de Prades arrancan agosto con una caída de visitantes

El ‘boom’ que se vivió el verano pasado se ha diluido este segundo año de Covid y el sector destaca que sólo hay movimiento los fines de semana. Hay mejores perspectivas para agosto

Montse Plana

Whatsapp
La plaza Major de Prades, el pasado viernes al mediodía, con visitantes en las terrazas de los restaurantes. FOTO: Alba Mariné

La plaza Major de Prades, el pasado viernes al mediodía, con visitantes en las terrazas de los restaurantes. FOTO: Alba Mariné

Las montañas de Prades se llenan cada fin de semana de gente y de vida. Las terrazas están a rebosar de familias, ciclistas, motoristas, excursionistas, visitantes. Pero los días de cada día «son prácticamente como en invierno, con algo más de faena, pero parecido», cuenta Marta Altès desde el Estanc de Prades, el popularmente conocido como ‘El Corte Inglés de Prades’. 

Es fin de semana y se ve gente por la plaza y las calles, «pero estamos ya a 1 de agosto y es un día muy flojo. De momento, en lo que llevamos de verano, está siendo por debajo de lo que sería habitual», explicaba ayer. No es sólo la percepción de Altès, sino que es compartida por varios negocios que se dedican al turismo. Todos coinciden en que esta temporada nada tiene que ver con el boom de visitantes que vivió la zona el verano pasado, cuando, tras el confinamiento domiciliario a raíz de la pandemia, las zonas rurales y de montaña se vieron sobrepasadas por una marea de visitantes de proximidad. Desde Ca la Ioana, en la plaza Major, coinciden en que el verano pasado fue mucho más activo. Por su lado, Jonathan Mena, del restaurante La Font, subraya que sábados y domingos «estamos a tope».

Pasado un año del inicio de la pandemia, y aunque la Covid-19 sigue dando estragos, parece que ese boom se ha diluido. «Supongo que el verano pasado la gente prefirió quedarse cerca de casa, y las montañas de Prades fue un destino muy demandado, pero este año ya se ha apaciguado», cuenta por su lado el alcalde de Cornudella de Montsant, Salvador Salvadó. De hecho, y según recuerda, el verano pasado fue necesaria la ayuda de agentes cívicos para poder controlar la marea de turistas. Una ayuda que recibieron tras mantener los municipios afectados una reunión con la Delegación del Gobierno de Tarragona. «Esta vez también hemos contado con agentes cívicos, pero en realidad no hubieran sido necesarios, al menos en julio, porque no se han producido aglomeraciones, quizás algún día puntual», cuenta Salvadó.

La alcaldesa de Prades, Lídia Bargas, calcula que la ocupación durante el mes de julio se ha movido entre el 50 y 60%. Un mes en el que, según cuenta, también ha habido muchas anulaciones a raíz de la Covid-19. Así también lo asegura el propietario del Càmping Siurana, Toni Arbonès: «Estamos viendo que ahora, con la Covid, se dan muchas cancelaciones de última hora, y esto complica un poco la organización». A pesar de todo, Arbonès hace un buen balance del mes de julio aunque, eso sí, «mucho más tranquilo que en 2020, que fue una locura. Estamos trabajando bien, a un ritmo más normal, pero los fines de semana sí que hay más turistas», detalla. 
Aunque el mes de julio haya sido «flojo», las previsiones para agosto se equiparan, de momento, a años anteriores. La alcaldesa de Prades señala que para este mes se prevé una ocupación del 100%. Igual pasa en Siurana: «Ya tenemos todo el mes completo, sólo queda algún hueco para la última de agosto», detalla Arbonès.

Visitante de proximidad

La gente que se acerca a la zona de las montañas de Prades es, en su gran mayoría, de proximidad. El propietario del Càmping Siurana calcula que prácticamente un 90% son catalanes. «Ahora no tenemos internacionales y viene algún español y, de estos, más de la mitad son escaladores», explica Toni Arbonès. Añade que la tipología de turista está siendo, estas semanas, «de grupos de jóvenes, además de alguna familia». Cuenta que en su gran mayoría se trata de visitantes de fines de semana. Y es que considera que en el caso concreto de Siurana «falta más oferta de actividades que permitan alargar las estadas». «Ahora mismo, o eres escalador o, sino, visitas el pueblo, vas al pantano a hacer kayac y poco más», explica. Es por ello que ve necesario que para desestacionalizar el turismo se podría apostar por crear otras actividades «como hípica o alquiler de bicis eléctricas».

Temas

Comentarios

Lea También