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Las prácticas, aliciente de los futuros alumnos de Medicina y Fisioterapia

Ambos estudios ocupan las primeras posiciones en la lista de carreras de la URV más solicitadas. En los últimos años la facultad ha impulsado un estratégico plan basado en el contacto con pacientes reales
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Fàtima Sabench e Iris Miralles, responsables de los estudios de Medicina y Fisioterapia, junto con el decano de la facultad, Antoni Castro. Foto: Alba Mariné

Fàtima Sabench e Iris Miralles, responsables de los estudios de Medicina y Fisioterapia, junto con el decano de la facultad, Antoni Castro. Foto: Alba Mariné

Hace poco más de quince días la URV dio a conocer que las carreras de Medicina, Enfermería y Fisioterapia ocupan los primeros puestos en la lista de estudios más demandados de la Universitat Rovira i Virgili. La primera y la tercera en el ranking con más alumnos que quieren estudiarlas se imparten en la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut de Reus.

La explicación que el decano de la facultad, Antoni Castro, la responsable de los estudios de Medicina, Fàtima Sabench, y la responsable de Fisioterapia, Iris Miralles, encuentran a este elevado interés es que «detrás de la vocación el principal atractivo son los avances y la actualización constante de conocimientos que ambas carreras experimentan». «En el caso de Medicina son múltiples las posibilidades que, desde el punto de vista tecnológico y técnico, ofrecen los estudios, mientras que Fisioterapia ha ganado en capacidad de atracción por la demanda social que existe de profesionales», explica Castro.

Ambos estudios comparten la vocación de servicio que viene respaldada por centenares de horas de prácticas, que se han convertido en el principal aliciente para los futuros médicos y fisioterapeutas. «Desde primero los alumnos están en contacto con los pacientes, horas que se incrementan en los tres próximos cursos. Al fin y al cabo cuando acaben los estudios su día a día será el contacto con las personas y para ello hay que tener la experiencia y habilidades que ofrecen las prácticas», explica la responsable de Fisioterapia. Los alumnos de Medicina realizan unas 2.000 horas de prácticas, mientras que los de Fisioterapia superan las 800. A esta cifra habría que sumar las horas de aquellas asignaturas que también tienen un apartado práctico.

 

Planes de estudio a medida

«Los planes de estudio contemplan esta promoción práctica porque Medicina se aprende en el cabecero de la cama con el paciente», asegura el decano. Siguiendo esta filosofía, es pionero y único en el Estado el programa de simulación de pacientes, un proyecto formativo en el que se usan enfermos simulados para medir las habilidades clínicas de los estudiantes.

«Con todo el programa de prácticas que hemos desarrollado los alumnos no tienen que hacer cola para visitar a los pacientes, como puede ocurrir en centros sanitarios más grandes. Los estudiantes de la URV tienen acceso directo a pacientes reales con el importante componente de aprendizaje que ello supone», asegura Fàtima Sabench, a lo que Antoni Castro, decano de la Facultat de Medicina, añade que «esto nos permite saber si los alumnos logran los conocimientos que pretendemos y, en base a ello, rediseñar los planes educativos para adaptarlos a la realidad y garantizar que los alumnos logran las competencias que tienen que tener cuando acaban los respectivos estudios».

 

La opinión de los estudiantes

Cristina Aljama (estudiante de cuarto curso de Medicina), Àngels Sandecana (estudiante de tercer curso de Medicina) e Irene Valverde (estudiante de cuarto curso de Nutrición Humana y Dietética) son miembros de la Associació d’Estudiants de Ciències de la Salut. Las tres corroboran que uno de los principales puntos fuertes de sus respectivos estudios son las prácticas. «Poder tratar directamente con pacientes nos permite conocer la realidad de cada una de las profesiones y aprender mucho mejor», asegura Cristina, a lo que Àngels añade que «al ser una facultad pequeña y muy familiar los planes educativos se centran mucho en el alumno, si bien todavía habría que mejorar la organización de los horarios».

Sobre este punto, las tres integrantes de la Associació d’Estudiants de Ciències de la Salut opinan que «la mayoría de los profesores ejercen como médicos, lo que en ocasiones supone un inconveniente porque hay que compaginar las horas de clase con la jornada en la consulta». Una circunstancia que también valoran por la oportunidad que significa estar en contacto con profesionales. «Nos beneficia poder aprender de médicos que ejercen la profesión porque así podemos aprender de sus casos reales», concluyen las estudiantes.

 

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