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'Las rebajas han arrancado muy bien pero este modelo ya no tiene sentido'

El comercio local celebra un inicio de campaña con mucho movimiento, a la espera de que tomen forma los cambios legislativos

Mònica Just

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Las calles del centro registraron buena actividad el primer fin de semana de rebajas. FOTO: ALBA MARINÉ FOTO: ALBA MARINÉ

Las calles del centro registraron buena actividad el primer fin de semana de rebajas. FOTO: ALBA MARINÉ FOTO: ALBA MARINÉ

Reus arranca las últimas rebajas convencionales con buenas sensaciones. Carteles llamativos anuncian descuentos golosos para atraer la atención de los clientes que se lanzan a las compras tras los excesos y gastos de las fiestas navideñas. Incluso hay tiendas que van a ritmo acelerado y ya lucen sus segundas rebajas. Los comerciantes de la ciudad se adentran en la campaña a la espera de conocer los efectos de la nueva Llei del Comerç de la Generalitat, que liberaliza completamente esta actividad. «Hemos tenido muy buen inicio. El tiempo ha acompañado y tanto el sábado como el domingo ha salido mucha gente, tanto por las calles del centro como en la Fira, que también nos consta. Los clientes tienen ganas de buscar y encontrar aquellos productos que ya tenían mirados», explica Àlfred Pitarch, presidente de la Unió de Botiguers de Reus. Un ambiente que también se respira en los comercios del Pallol.

Pitarch cree que el fin de las campañas de rebajas como tal responde a un proceso natural. «No tenía sentido centrarse solo en invierno o verano, sino que cada comercio o sector debe tener la libertad de hacer descuentos y rebajas cuando le convenga», señala. Sectores como la alimentación, por ejemplo, ya llevan tiempo fuera de este círculo. «Ahora cada uno programará las rebajas a su gusto. Y esto es positivo», insiste el representante de la Unió de Botiguers.

La presidenta del Tomb de Reus, Gemma Molner, ve con buenos ojos el primer fin de semana de rebajas. «El día 7 es una fecha que está muy interiorizada. Muchos esperan que llegue, y las ventas, el mismo sábado, fueron realmente muy bien», explicaba ayer Molner. Y añadía que «a pesar de que desde la última semana de 2016 ha habido descuentos y promociones, antes había más ‘picoteo’ y ahora la gente se lanza más a gastar». El movimiento de ayer, el primer festivo de rebajas abierto tras las fiestas, también fue positivo. Aunque con menos intensidad que el primer día, señalan varios comerciantes consultados.

Ante los futuros cambios, Molner se muestra a la expectativa. «Las rebajas inicialmente se crearon porque era la liquidación que quedaba en los comercios, para empezar la nueva temporada con el menor stock posible. Ahora, en cambio, ya se habían convertido en temporadas paralelas», afirma. Según subraya, «es negocio para unos y para otros no», remarcando la diferencia entre grandes cadenas y pequeño comercio. «Ya veremos cómo se llevará a cabo esta liberalización. Pero ahora casi que ya existía, aunque no se usara la palabra rebajas», apunta.


Mango deja la calle Llovera
La campaña se enmarca en un cambio de escenario, que evidencia la apuesta de las grandes cadenas por el modelo de centros comerciales como la Fira en detrimento de los núcleos tradicionales. La tienda Mango de la calle Llovera luce ya ha cerrado, tras 15 años de trayectoria, y ahora la firma de moda se ha quedado con una única tienda en Reus, el megastore de 875 m2 que tiene en la Fira. «Es una de las pocas cadenas que faltaba por marcharse. Pero también es comprensible que en una población de 100.000 habitantes deje solo una tienda», explica la presidenta del Tomb. Y añade: «Pero hay tantas empresas que quieren venir a Reus, que dudo que lleguemos al verano sin ver el local ocupado de nuevo». Una opinión que comparte Pitarch, quien confía en que en breve vuelva a haber actividad en el gran espacio de la calle Llovera.

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