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Llovera y Monterols, la mejor cara del comercio ante el cierre de locales en el Tomb de Ravals

El descenso y el cambio de hábitos de consumo de los clientes y el precio de los alquileres siguen estando entre las causas de las numerosas tiendas con la persiana bajada 

Silvia Fornós

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En las calles del Tomb de Ravals los locales vacíos se suceden uno tras otro. Hay más de una cuarentena. FOTO: alba mariné

En las calles del Tomb de Ravals los locales vacíos se suceden uno tras otro. Hay más de una cuarentena. FOTO: alba mariné

Las calles Monterols y Llovera mantienen su condición de fortín comercial de Reus. Apenas se cuentan con los dedos de una mano los locales que a día de hoy exhiben la persiana bajada.

El centro comercial al aire libre presume de atractivo, aunque no permanece ajeno a los efectos de la bajada del consumo, los cambios de hábitos de compra de los clientes e incluso los ‘desorbitados’ precios del alquiler de los locales.

«El centro sigue teniendo su encanto porque es innegable una mayor afluencia de clientes, lo que propicia que la rotación de comercios sea más frecuente que en otras calles», comentan desde la inmobiliaria Finques Franch. 

Con la intención de ubicarse «en un local más cómodo y que tuviera más afluencia de gente» se trasladó, desde la calle Galera hasta la calle Monterols, la perfumería Marionnaud

En este caso, la mayor concurrencia de clientes compensa. «Aunque son pocos los metros que separan el antiguo local del nuevo, notamos que hay mucha más afluencia de personas en esta calle», asegura Gemma Domingo, encargada de la tienda.

La cara amarga de esta situación es que el ir y venir de más clientes no se refleja, en algunos casos, en más ventas. «El fin de semana ves a mucha gente por la calle, pero muy pocas bolsas.

Y cuando vas a La Fira el panorama es el mismo. Antes cuando salía a pasear siempre ‘picaba’ algo, pero ahora prefiero gastarme el dinero en otra cosa», comenta una clienta. Asegura que comprar por Internet tampoco ayuda a «repartir alegría» entre los comercios. 

El precio del alquiler

Para abrir un negocio hay que ‘rascarse el bolsillo primero’. Las inmobiliarias coinciden en señalar que la renta sigue siendo un «hándicap».

Desde Finques Franch, que gestiona el alquiler de varios locales céntricos, reconocen que «los emprendedores son prudentes a la hora de abrir un nuevo negocio aunque sea en el centro, ya que hoy en día tampoco es una garantía de éxito».

«Empezar de cero es muy duro. Nos llama mucha gente preguntando por un local de la calle Monterols, pero a algunos no les convence el precio del alquiler, y a otros no les agrada el espacio, porque buscan unas dimensiones muy concretas para el comercio que quieren abrir», explican desde la misma inmobiliaria.

Por su parte, Pere Cochs, gerente de OTA Cochs Inmobiliària en Reus (www.ota.cat) confirma que «el alquiler de muchos locales está por encima de la renta real que deberían tener. En algunos casos, estaríamos hablando de entre un 20 y un 30%». Pere Cochs critica que «algunos propietarios todavía no han cambiado el chip y confían que llegue la gran firma que pague la renta que demandan». 

Superar el primer año

La imagen de las calles Monterols y Llovera, tras dar la vuelta a la esquina, se desvanece poco a poco. El Tomb de Ravals es una de las zonas que no gana para ‘disgustos’. «Sufrimos un drama comercial desde hace mucho tiempo, y nada parece que vaya a cambiar», comenta la dependienta de una tienda de moda.

Y es que los locales comerciales vacíos, que superan la cuarentena, se suceden uno tras otro. Detrás de esta situación, uno de los problemas detectados, desde las asociaciones de comerciantes, es que muchas de las actividades no consiguen superar el primer año de apertura, prueba de fuego para cualquier negocio. 

La presidenta de El Tomb de Reus, Gemma Molner, relata que «el primer año realizan una inversión con la esperanza de recuperarla en el mismo tiempo, pero las ventas no son suficientes para que el retorno de la inversión sea a corto plazo. A esta situación le sigue el desánimo y el cierre final».

Desde la entidad comercial puntualizan que «los comercios asociados que cerraron el año pasado fueron por jubilación»

Encontrar la manera de revertir esta situación es una de las cuestiones que preocupa también al sector inmobiliario. Pere Cochs plantea seguir el ejemplo de grandes ciudades europeas.

«En Londres, por ejemplo, en las principales calles comerciales los propietarios de locales se asocian con el fin de consensuar qué negocios admiten para que sea beneficioso para todos», explica el gerente de OTA Cochs Immobiliària. 

El efecto ‘Fira’

La apertura de La Fira Centre Comercial sigue en el punto de mira. Por un lado, Pere Cochs afirma que «ha hecho mucho daño al comercio local», mientras que la presidenta de El Tomb de Reus también señala que «ha contribuido a deslocalizar una parte de los comercios que funcionaban muy bien en el centro».

Su reflexión va más allá: «Ahora hay clientes que no vienen al centro de Reus y otros que no van a La Fira, cuando antes todos venían hasta el centro, lo que contribuía a crear más oportunidades de venta para todos».

Desde la perfumería Marionnaud confirman que «desde que Zara y Mango se fueron del centro, las ventas en el resto de comercios se han resentido». Un argumento que sirve para apelar a «la recuperación de estas grandes marcas». 

Adaptarse al consumidor

Paralelamente, los comercios se esfuerzan en adaptarse a las necesidades de los clientes. «Formación, especialización y campañas de dinamización son algunas de las acciones que impulsamos desde l’Agència Reus Promoció para poner en valor el comercio de Reus», explica la concejal de Projecció de Ciutat, Montserrat Caelles.

Argumenta que la situación comercial «forma parte del contexto global y de evolución de los hábitos y tendencias de consumo de las familias, y evidentemente del poder adquisitivo».

«No es un fenómeno exclusivo de Reus, sino que es una situación general que afecta al comercio retail». Al respecto, concreta que «no es que haya una falta de interés comercial en el centro de la ciudad, sino que es una evolución natural del sector retail, como de muchos otros, en un mundo que está en constante cambio». 

Por último destaca que «Reus continua siendo una ciudad referente a nivel comercial en Catalunya, y desde l’Agència Reus Promoció trabajamos, con las asociaciones de comerciantes, para que todos los comercios puedan aprovechar los retos del presente y del futuro como una oportunidad, y no como una amenaza».

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