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Los barrios del extrarradio de Reus, hartos de la suciedad de los solares vacíos

A pesar de que el Ayuntamiento ya ha requerido la limpieza a los propietarios, cuesta localizar a muchos de ellos y los vecinos son quienes sufren las consecuencias
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Este solar, situado en el barrio Gaudí, hace dos años, según los vecinos, que no se ha limpiado. Foto: Alba Mariné

Este solar, situado en el barrio Gaudí, hace dos años, según los vecinos, que no se ha limpiado. Foto: Alba Mariné

«He visto ratas como conejos», cuenta Esther Porter, vicepresidenta de la Associació de Veïns del Barri Gaudí. Esta es una de las quejas con las que los vecinos conviven a raíz de los cuatro solares vacíos que tiene la zona. Tres de ellos se encuentran a escasos metros uno del otro, y el vecindario denuncia que la suciedad se acumula porque los solares hace entre dos y tres años que no se han limpiado.

Achacados por la crisis las constructoras, propietarias de buena parte de estos terrenos, no dan ninguna función a estos descampados ya que sólo sirven, a día de hoy, como plataforma de actos incívicos.

El solar situado entre la avenida del Comerç y la calle Badalona del barrio Gaudí es un ejemplo de ello. «Años atrás había un huerto y ahora tenemos mucha suciedad pero lo que más nos preocupa es el riesgo de incendio», cuenta Antonio Montoya, responsable de la Oficina d’Atenció al Veïnatdel barrio. «Estamos escarmentados con dos incendios que sufrimos en un año en un bloque de edificios, ya hace 4 años, y no queremos que se repita», añade.

 

Hierbas que invaden la vía

Unos metros más arriba, detrás de las casas unifamiliares de la calle Plàcid Vidal Rosich, entre Josep Aladern, Terol i Pere Domènech Roura, se encuentra otro foco de suciedad. Es aquí donde los vecinos se han encontrado con serpientes y ratas de cierta consideración. «Los vecinos de la casas unifamiliares se quejan porque aseguran que han estado a punto de ver cómo se instalaba un nido de ratas en sus hogares», explica Santiago Benaiges, miembro de la junta de la entidad vecinal. Es evidente, según los vecinos, que estos animales provienen del descampado.

La abundante vegetación que crece en este solar, favorecida por los días lluviosos de las últimas semanas, está ya invadiendo la vía pública. «Los matorrales, incluso, se están comiendo la acera», puntualiza Benaiges.

 

Propietarios requeridos

El vecindario del Barri Gaudí asegura que ya se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento, durante el pasado mes, «con quien tenemos una fluida relación», manifiesta Montoya y «nos consta que el consistorio ya ha requerido a los propietarios con el fin de limpiar la zona», añade. «Sabemos, además, que al Ayuntamiento le cuesta encontrar a los particulares pero pedimos que cada año los limpien», asegura la vicepresidenta de la entidad vecinal. Y es que estos vecinos tienen su forma particular de denunciar los problemas y ésta es la revista mensual que confeccionan desde la asociación, donde se informa de las asignaturas pendientes del barrio pero también plasma los logros, muchos de los cuales se alcanzan por la lucha de unos vecinos implicados.

 

‘Cuando les conviene’

Otra área que también tiene que lidiar con el problema que surge de los solares vacíos es el barrio Fortuny y por extensión mas Iglesias. Uno de los descampados con mayores dimensiones de esta zona se encuentra frente al Pavelló Municipal d’Esports. Un solar que, curiosamente, a día de hoy, está en perfectas condiciones a raíz de la celebración del Campeonato Mundial de Patinaje Artístico. «Hacía más de tres años no lo limpiaban pero con el campeonato lo arreglaron. Así que cuando les conviene, lo limpian rápido», cuenta la presidenta de la Associació de Veïns del Barri Fortuny, Pepita Roig.

Y de un solar en buen estado a uno que se convertido en un auténtico «vertedero». En la calle Flix, casi tocando a la calle Astorga, se encuentra un descampado situado en frente mismo de una línea de chalets unifamiliares. La propia vegetación actúa de valla y uno ya no puede ver el interior. En los alrededores se encuentran botellas, latas, plásticos, papeles e, incluso, un sanitario totalmente de desmenuzado, con el peligro que comportan las piezas de cerámica a la vista. En Mas Iglesias, en la esquina de la calle Josep Carner y Joan Salvat Papasseit, existe un solar totalmente abandonado con restas de construcciones y sorprendentemente con un agujero en el suelo, lleno de agua, que parece una antigua fosa séptica.

Los vecinos son conscientes de que son los propietarios los responsables de la limpieza de estos vertederos, pero quienes viven y pasean cada día por allí , sólo ven una estampa de suciedad con riesgo, además, de incendio.

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