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Los ciclistas exigen penas más duras y formación en educación vial para evitar atropellos

El colectivo recuerda que «en la carretera hay sitio para todos, para los coches y también para las bicicletas». Reclama que hay que promover la convivencia

Silvia Fornós

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Una de las cuestiones que preocupa a los ciclistas es que algunos coches no recuerdan cómo y cuándo pueden rebasar una bici. FOTO: Alfredo González

Una de las cuestiones que preocupa a los ciclistas es que algunos coches no recuerdan cómo y cuándo pueden rebasar una bici. FOTO: Alfredo González

El atropello mortal de dos ciclistas, vecinos de Riudoms, en la carretera T-310 en el término municipal de Montbrió del Camp el pasado domingo ha reavivado la necesidad de mejorar la seguridad de los ciclistas en la carretera. El colectivo reivindica un cambio en el Código Penal y el endurecimiento de las penas contra los conductores imprudentes. Cabe recordar que el joven, vecino de Reus de 18 años, que atropelló a los ciclistas ha quedado en libertad con cargos, y como medida cautelar se le ha retirado el carnet y el pasaporte. Además, cada lunes tendrá que comparecer en el Juzgado de Instrucción número 1 de Reus. 

La petición de los ciclistas se sustenta en que «los atropellos derivados del exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas no son accidentes». «Está claro que una persona que conduce bajo los efectos de estas sustancias y atropella mortalmente a una persona, ya sea un ciclista, un peatón o un motorista, no puede volver a conducir, porque no se trata de un accidente», asegura David Llauradó, delegado en Tarragona y vicepresidente de la Federació Catalana de Ciclisme. Él mismo recalca que «la persona que se lleva por delante la vida de un ciclista, también acaba con la de una familia». Albert Fortuny, ciclista con más de 40 años de experiencia y exmiembro del Club Ciclista Baix Camp no duda de que «buena parte de los accidentes en los que se ven involucrados ciclistas los provocan conductores que cogen el coche bajo los efectos del alcohol o las drogas, o por culpa del exceso de velocidad». 

Manel, vecino de Reus, circula a menudo con su bicicleta por la carretera T-310. Sobre el accidente del pasado domingo opina que «es lo que ocurre los fines de semana, la gente que ha salido de fiesta se piensa que controla, y no tiene los reflejos que debe tener». Añade que «intento evitar salir el domingo o el sábado por la mañana para no encontrarme con quienes regresan de fiesta». Por su parte, Auxkin, un ciclista de Guipúzcoa que está de vacaciones por la zona, comenta que «intento buscar carreteras con poca afluencia de coches. Al final son las personas, si un ciclista tiene un fallo se juega la vida, y si un coche se despista puede provocar una desgracia como la que ha ocurrido». 

Respetar el metro y medio

Otra de las reivindicaciones es concienciar a los conductores de que deben respetar un metro y medio de distancia a la hora de adelantar. Albert Fortuny asegura que «son pocos los conductores que mantienen la distancia», y recuerda que «tanto las bicis como las motos somos vehículos frágiles en la carretera». La solución, en su opinión, pasa por «evitar aquellas carreteras más transitadas». «Para un ciclista, el peligro está en todas partes. Pero prefiero evitar salir por aquellas vías con un volumen de coches elevado», explica. En el caso de la carretera T-310 confirma que «es una de las más transitadas por el colectivo ciclista». 

Otra de las cuestiones que plantean los aficionados es una mejora de las carreteras. «Son muchas las que tienen un arcén demasiado estrecho para circular con seguridad. Y si vas con otros compañeros es imposible ir en paralelo, sino que hay que pedalear uno detrás de otro», comenta Albert Fortuny. 

Al respecto, Jean-Yves ciclista vecino de Cambrils comenta que «intento pedalear situándome lo más a la derecha posible cuando el arcén es ancho para circular con seguridad. Siempre hay que ser prudente». Cuando un compañero de afición fallece confiesa que «me afecta, pero sigo saliendo en bicicleta porque si pensase que me puede pasar algo nunca cogería la bici». El presidente del Club Ciclista Montbrió del Camp, Jordi Castellví, también está acostumbrado a pasar por la carretera T-310. «Es una carretera donde el arcén es demasiado estrecho, lo que complica poder pedalear en paralelo», explica y asegura que muchas carreteras no están preparadas para los ciclistas. «Cuando el arcén es demasiado estrecho, acabamos ocupando la calzada, lo que incrementa el peligro de atropello», lamenta.

Más formación en educación vial

Los ciclistas consideran que la educación vial es una «asignatura pendiente». «Todavía hay conductores que desconocen cuándo pueden y cómo adelantar a un ciclista en carretera», comenta Jordi Castellví y añade que «habría que reforzar el conocimiento de las normas de circulación, como que se puede adelantar y debemos invadir total o parcialmente el carril del sentido contrario para respetar el metro y medio de distancia». El colectivo recuerda que «en la carretera hay sitio para todos, para coches y bicicletas». 

La Diputació de Tarragona en una docena de carreteras que son de su titularidad ha instalado, a petición de la Generalitat, señales que recuerdan a los conductores la necesidad de guardar 1,5 metros de distancia al rebasar a un ciclista. Por otro lado, en aquellas carreteras que tienen la amplitud suficiente explican que «reducimos el ancho de la calzada y ampliamos el ancho del arcén, esta medida también hace que los coches moderen la velocidad». Un ejemplo es la carretera de Maspujols (T-407) en la que los carriles de circulación tienen un ancho de 3 metros y los arcenes de 1,5 metros, priorizando al mismo tiempo la seguridad del tráfico, los ciclistas y los viandantes.

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