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Los edificios desocupados del barrio del Carme de Reus serán derruidos el año que viene

Incasòl prevé licitar las obras de derribo de los dos inmuebles vacíos, ubicados en las calles Sant Francesc y Sant Benet, a finales de año. Hace tiempo que son problemáticos para los vecinos por su estado y por la presencia incontrolada de palomas

Francesc Gras

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Los bajos de estos edificios del barrio del Carme, propiedad del Incasòl, llevan tiempo tapiados. Foto: Alfredo González

Los bajos de estos edificios del barrio del Carme, propiedad del Incasòl, llevan tiempo tapiados. Foto: Alfredo González

El Institut Català del Sòl (Incasòl), órgano dependiente de la Generalitat de Catalunya, tiene intención de iniciar las obras de derribo de dos edificios vacíos del barrio del Carme a principios de 2018. Son dos inmuebles de su propiedad situados en las calles Sant Francesc y Sant Benet y que presentan un estado muy precario. 

Según Incasòl, el proyecto de demolición está redactado y ya se está tramitando la licencia. La previsión inicial prevé que la licitación de las obras se realice a finales de setiembre o principios de octubre y que, por lo tanto, se puedan adjudicar y empezar los trabajos durante los primeros meses del año que viene. La actuación cuenta con un plazo de ejecución de seis meses y tendrá un coste de unos 200.000 euros financiados íntegramente por la Generalitat.

La zona podría albergar un parking de zona azul hasta que la redacción del proyecto definitivo

Los dos edificios están ubicados frente a la zona azul de El Portal del Carme. En los últimos años se han convertido en un serio problema de convivencia para los vecinos, que celebran su derribo. Más allá de su evidente deterioro –algunos pisos y los bajos llevan tiempo tapiados–, las quejas se focalizan en su insalubridad y suciedad acumulada, sobre todo por la presencia incontrolada de palomas.

Así lo han expuesto en reiteradas ocasiones los responsables de la asociación de vecinos y los propios residentes. Ellos mismos también apuntan que el problema con las palomas se extiende por otros lugares del barrio, aunque tiene especial incidencia en esta zona donde se encuentran más casas deshabitadas. 

El derribo de los inmuebles supondrá el fin de uno de los puntos que reúne a más población de palomas del barrio. Foto: Alfredo González

Mejoras en tres direcciones

La noticia sobre la intención del Incasòl de derruir ambos edificios se conoció hace un año, aproximadamente, tras una negociación mantenida con el Ayuntamiento de Reus. Una vez finalizada la actuación, será el consistorio reusense el que deberá decidir el uso futuro que tendrá el espacio. 

Desde la concejalía de Urbanisme ya manifestaron que el solar albergaría con total seguridad una zona azul de aparcamiento y que no se descartaba la posibilidad de que llegara a convertirse en una zona verde o que se construyeran nuevas viviendas.

El derrumbe de estos edificios sigue con el plan trazado por el anterior gobierno municipal para remodelar tres zonas concretas del céntrico barrio del Carme. La primera de ellas consistiría en la creación de una nueva plaza posterior al Orfeó Reusenc, mientras que la otra pasaría por ampliar las calles en el antiguo Vapor Vell, sobre todo en lo que hace referencia a la calle Gornals.

Para terminar este ambicioso proyecto, restaría la apertura de la calle del Vent y su conexión con la de Sant Jaume y El Portal del Carme. Para que esto sea una realidad no sólo se requiere de una inversión económica y de la participación de algún promotor interesado en construir nuevas viviendas, sino que el Ayuntamiento también requeriría de financiamiento para poder expropiar la treintena de inmuebles que se necesitan para llevar a cabo los tres proyectos. 

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