Los gremios del Baix Camp en alerta por la falta de jóvenes profesionales

Los profesionales de la ebanistería, la panadería y la construcción echan en falta a más jóvenes ejerciendo el oficio

C. VALLS

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Ramon de la Fuente, del Gremi de Forners de Reus i Baix Camp, destaca la importancia del panadero en los pueblos. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Ramon de la Fuente, del Gremi de Forners de Reus i Baix Camp, destaca la importancia del panadero en los pueblos. FOTO: FABIÁN ACIDRES

La falta de relevo generacional en gremios del Baix Camp preocupa a los profesionales dedicados a la panadería, la construcción y la ebanistería. No es algo nuevo. Como dice el vicepresidente del Gremi de Fusters i Ebenistes del Baix Camp, Albert Giró, «los aprendizajes de antes no son los de ahora, el sector ha evolucionado». Asegura que, al menos en el suyo, «relevo no hay demasiado».

«Hay cursos y formación de ebanista en el territorio, pero la imagen que tienen los jóvenes del sector no les atrae. Y, mientras tanto, cada vez más talleres pequeños y artesanales cierran por jubilación. Todo lo que saben se pierde», concreta. Los talleres se han industrializado con maquinaria que ha automatizado muchos procesos. «Los profesionales que ejercen hoy se dedican al montaje de piezas que van llegando cortadas». La formación, en este caso, «es más breve, de unos 15 días; es también más resuelta porque todo ya viene modulado», resume.

También enumera que se realizan encargos más concretos y puntuales. «La tarea de crear muebles por encargo y a medida, aquellos que podían durar toda la vida, ha ido a la baja; pero aún quedan personas que se hacen la cocina o se colocan la puerta. La mayoría, aun así, opta por comprar muebles estándar», apunta.

Por otro lado y respecto a la formación, declara que los grandes talleres necesitan perfiles más especializados en temas robótica y familiarizados con programas de diseño; incluso «los hay que están especializados en barnizar».

El sector de la ebanistería es, a su vez, un tanto desconocido. Hay que trabajar con datos numéricos, saber dibujar y, en algunos casos saber inglés, si es que se asiste a ferias. Esto último, aun así, ha empezado a cambiar un poco, expresa Giró. «Cada vez hay más información y procedimientos que se gestionan por internet. Varias empresas prefieren promocionar su maquinaria por separado, en ferias propias; todo se ha vuelto más individualizado», constata y remarca: «Esa colectividad de gremio se ha perdido, en cierto modo». Un evento que destaca como fundamental para conseguir avanzar en la búsqueda de un relevo generacional es la Fira de l’Ocupació que se llevó en el Espai Llotja de la Cambra de Comerç de Reus en octubre. «Nos encontramos con jóvenes que mostraban currículums con ocupaciones en múltiples sectores. Y es que buscan trabajar en muchos», manifiesta.

Perfiles más técnicos

El presidente del Gremi de la Construcció del Baix Camp, Antoni Sentís, sostiene que el perfil de trabajador en el gremio se encuentra entre los 40 y los 50 años. «Desde la Confederació Catalana de la Construcció se trabaja para hacer más atractivo el sector a los jóvenes y mejorar su imagen. El sector, además, está muy bien pagado, el convenio se renueva cada año. Lo que hemos observado es que cada vez hay perfiles más técnicos y menos manipulativos», informa. Insiste que «el paleta que sabía hacer de todo dejará de existir». «Ya hemos intentado hacer contratos de formación dual, pero no podemos poner a trabajar a muchachos demasiado jóvenes –dice recordando la antigua figura del aprendiz–. Pasados los 18 suelen empezar, como decíamos, estudios más técnicos si es que optan por la construcción», enfatiza.

El sector, continua, «tiene mucha salida», salen «muchos trabajos» para hacer aislamiento e instalación de placas solares, entre otros. «A nivel europeo, se está apostando por la energía verde y para evitar el malgasto energético; lo estamos notando y sabemos que, en un futuro cercano, vamos a necesitar mucho más personal», explica nombrando los fondos Next Generation. Trabajo «habrá mucho», asegura, y por eso «necesitamos formar a muchos jóvenes». Al igual que Giró, Sentís explica que los jóvenes presentes en la feria de ocupación optan, en muchos casos, «por trabajar en la hostelería, pero ésta también ha salido perjudicada por la situación actual de crisis; puede que se produzcan movimientos entre sectores», valora. El Gremi de la Construcció del Baix Camp también lucha contra otras problemáticas como la economía sumergida y el intrusismo laboral.

Por su parte, el presidente del Gremi de Forners de Reus i Baix Camp, Ramon de la Fuente, remarca que los profesionales que se dedican al oficio suelen trabajar en negocios familiares. «Al menos hasta el momento, era un trabajo que pasaba de padres a hijos. La media de edad del gremio la situamos en los 40 y 45 años, aún son jóvenes, pero muchas de las generaciones venideras prefieren estudiar otra cosa y normalmente, no es el oficio que han visto realizar en casa», resume.

Aun así, de la Fuente ha encontrado casos en que los hijos, tras haberse dedicado a otra profesión, han continuado con el negocio familiar al final. «Eso ilusiona», reconoce. A pesar de todo, encuentra que asegurar el relevo es «complicado, porque es un oficio sacrificado, se trabaja muchas horas». Recuerda lo importante que es, también, la formación que se imparte en la Escola d’Hostaleria i Turisme de Cambrils, es decir, con el Curs d’Especialització en Forneria i Brioixeria Artesanal. «Nos da mucha esperanza», afirma. Otro aspecto que cree que «hay que recordar es no dejar pueblos de la comarca sin panaderías; es algo imprescindible y hay panaderos que se jubilan dejando sin panadería al pueblo, hay que intentar cuidar eso y suplir esa necesidad», proclama.

Una problemática también destacada por de la Fuente es la subida de precios de los productos y los suministros. «Los profesionales del sector no habíamos visto una subida del precio de la harina de este calibre, casi del 60%. El mantenimiento de la maquinaria, nos preocupa. El precio de la luz ha subido muchos, nos asusta y pone en peligro muchos de nuestros negocios. Hacemos números intentando sobrellevarlo, pero el asunto está complicándose demasiado», dice preocupado.

La Escola d’Oficis

Desde el Ayuntamiento de Reus y la concejalía de Empresa y Ocupación mantienen el contacto periódico con los gremios de oficios de Reus y el Baix Camp, puesto que «son interlocutores de primer orden para conocer las necesidades de los sectores productivos y ponemos en valor su tarea, histórica y prolongada en el tiempo, como voz de los colectivos profesionales». «Mantenemos reuniones periódicas con ellos y han participado activamente en los espacios de acción colectiva como las de las mesas de Estratègia d’Ocupació y en el Reactivem Reus», explica el concejal Carles Prats. Durante la elaboración de la Estratègia de Desenvolupament Socioeconòmic i d’Ocupació de Reus –un documento ejecutivo en el que participaron unas 200 personas entre los cuales representantes de los gremios–, «ya se detectó la necesidad de encontrar mano de obra especializada en algunos sectores muy concretos, porque en el actual mercado laboral no se localizan estos perfiles», indica. En este sentido, una de las principales propuestas de la Estratègia de Desenvolupament Socioeconòmic i d’Ocupació de Reus es «la creación de una Escola d’Oficis que dé una respuesta definida a estas demandas del mercado». De hecho, en poco tiempo «impulsaremos un estudio para definir cuáles son estos sectores y qué perfiles profesionales son los más demandados, en estos momentos, en la ciudad para adaptar la futura oferta formativa de la l’Escola d’Oficis y encajar, de este modo, oferta y demanda».

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