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Los hoteles de Reus logran el lleno en agosto, «pero no salvamos la temporada»

Cuando la costa se ha saturado, Reus se ha beneficiado. La ocupación en julio fue del 50% y este mes, del 90%

MONTSE PLANA

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Clientes del hotel Reus Park, ayer por la mañana durante el desayuno.  FOTO: ALFREDO GONZÁLEZTERRAZAS DE LA PLAZA DE LA LLIBERTAT.  FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Clientes del hotel Reus Park, ayer por la mañana durante el desayuno. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZTERRAZAS DE LA PLAZA DE LA LLIBERTAT. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El segundo verano de Covid-19 no está siendo lo esperado en cuanto a turismo. A pesar de que la vacunación avanza a buen ritmo, las medidas para evitar nuevas olas y la todavía desconfianza por parte de ciudadanos están marcando esta temporada. Y si en las zonas turísticas está costando superar la crisis provocada por la pandemia, en ciudades no vacacionales no está siendo una tarea nada fácil. «Los hoteles de la costa tienen que estar llenos para que los que estamos ubicados en sus cercanías, como es el caso de Reus, lo estemos también». Así es como los hoteleros de la capital del Baix Camp explican su correlación con la Costa Daurada.

Partiendo, pues, de esta premisa, el sector detalla que la ocupación se movió, en la ciudad de Reus, en torno al 50% durante el mes de julio, mientras que en lo que llevamos de agosto se ha rozado el lleno, superando el 90% en algunos casos. «Unas buenas cifras, pero con las que no salvamos la temporada. Podríamos decir que este verano han sido 15 días. Una ‘ayudita’», exclama Fernando Miguel, gerente de Brea’s Hotel.

Las cifras son inferiores a lo que venía siendo un verano habitual, pero muy superiores a las del año pasado, en plena pandemia de la Covid-19. Como recuerda Magdaleno Pareja, representante de los hoteles de Reus en la Associació d’Empresaris d’Hostaleria de la Província de Tarragona (AEHT) y director del hotel Reus Park, «en 2020 no llegamos ni al 30% en agosto». Es por ello que los hoteleros se muestran muy satisfechos con la ocupación que están teniendo este mes, aunque reconocen que esto no soluciona la temporada. «Hasta el 5 o 6 de agosto no empezamos realmente a trabajar con alta ocupación», recuerda Fernando Miguel. Lo suscribe Magdaleno Pareja, que apunta que «la primera semana del mes costó mucho, alcanzando el 60-65% de ocupación. No fue hasta la segunda que llegamos cerca del 85% y a partir de ese momento hemos rozado el lleno». También desde el Hotel Gaudí –reabierto el 12 de julio– coinciden en que el mes pasado fue «muy flojo», mientras que en estas últimas semanas de agosto se ha superado el 80% de ocupación, «pero con muchas ofertas», destacan fuentes consultadas de este hotel, que estuvo más de un año cerrado, desde que empezó la pandemia. A mediados de julio volvió a la carga, «pero sólo la parte de alojamiento, no el restaurante», que sigue con la persiana bajada.

Terrazas de la plaza de la Llibertat. FOTO: Alfredo González

Las buenas cifras de agosto, y especialmente las del fin de semana del 15, el sector las atribuye a la masificación vivida estos días en Salou, lo que lleva a los turistas a buscar alternativas en ciudades cercanas, como es el caso de la capital del Baix Camp. «La gente quiere mar, y cuando en primera línea los hoteles están llenos y los precios suben, la gente se desplaza», comenta Miguel desde Brea’s Hotel. El sector es consciente de que «Reus no es una ciudad vacacional», subraya Pareja, pero se beneficia de los clientes que buscan alternativas cercanas a su destino. El representante de los hoteleros de la AEHT en Reus cree que la vacuna contra la Covid-19 ha relajado, en cierto modo, a la gente «y se han animado». Destaca que los establecimientos hoteleros cuentan con todas las medidas de prevención posible, «y notamos que los clientes están tranquilos».

Turista nacional, el mayoritario

«La mayoría de clientes que tenemos en Reus son familias que vienen en busca de PortAventura», argumentan los hoteleros. Básicamente es público nacional y francés, «y también algún holandés», cuentan fuentes consultadas del Hotel Gaudí. Magdaleno Pareja explica que muchas de las reservas son de fin de semana, de una o dos noches, «y de última hora», añade Fernando Miguel, desde Brea’s Hotel.

Este verano también está habiendo reservas de empresarios que se desplazan a la zona por trabajo. Un perfil que, según Fernando Miguel, no era habitual en estas fechas, «pero este año se está dando». Como detalla Pareja, es a partir de septiembre que las habitaciones empiezan a llenarse con el perfil empresarial, «gente que se desplaza por trabajo, para asistir a convenciones o a reuniones». El director del hotel Reus Park añade también que se están reactivando las bodas, y aunque en su caso no celebran este tipo de eventos, sí que alojan, en ocasiones, a invitados. «De momento ya tenemos dos peticiones de este tipo», explica Magdaleno Pareja que, al igual que los otros hoteleros de la ciudad, esperan poder alargar la temporada al máximo. Aun así, desde Brea’s Hotel admiten que, de momento, para septiembre no hay reservas y creen que el mes será flojo.

Julio flojo para los restaurantes

En cuanto a la restauración, comentan que julio fue flojo, siguiendo la misma tónica que los hoteles. Aun así, en agosto el sector se ha reactivado. Jeison, del restaurante la Lleona, en la calle del mismo nombre, cuenta que los fines de semana están siendo fuertes, «pero también trabajamos mucho los días laborables». Asegura que la actividad se ha ido reactivando y que entre los clientes hay también algunos franceses, aunque la mayoría son nacionales. «Se nota que muchos no han ido de vacaciones y que se han quedado por aquí».

Así también se expresan desde el restaurante Batticuore, en la calle de Aleus, que detallan que hay mucha clientela de municipios cercanos. Comentan que, respecto el año pasado, se ha reactivado, «pero es flojo comparado con un verano habitual».

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