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Los locales vacíos de los Ravals del sur de Reus expondrán arte para captar negocios y público

Doce escaparates del eje entre Robuster y Sant Pere acogerán obras de creadores de la zona en noviembre. Los comerciantes del área piden visibilidad tras años de «resistir solos»

MÓNICA PÉREZ

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El Ayuntamiento desarrollará intervenciones para reducir la cifra de espacios comerciales cerrados en este punto de la ciudad. FOTO: ALBA MARINÉ

El Ayuntamiento desarrollará intervenciones para reducir la cifra de espacios comerciales cerrados en este punto de la ciudad. FOTO: ALBA MARINÉ

Los escaparates de una docena de locales vacíos del Raval Robuster y el Raval Sant Pere mostrarán, a partir del 13 de noviembre, montajes artísticos firmados por creadores del territorio. La propuesta, vinculada al proyecto Reus Espais Vius de reactivación de establecimientos cerrados en los arrabales del sur, pretende «atraer negocios y público» a esta área y «enseñar los espacios disponibles que hay y las posibilidades que estos ofrecen», así como recuperar la circulación de personas en un ámbito donde últimamente se había ido perdiendo.

En paralelo al lanzamiento de las intervenciones de fotografía, escultura o arquitectura efímera, que serán visibles a través del cristal se activará, probablemente también en noviembre, una línea de subvenciones dirigida a apoyar a quienes apuesten por abrir allí un comercio. Para optar a ella, las nuevas empresas deberán tener en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y generar «un impacto positivo» en este eje de Reus.

Los comercios que ya están funcionando allí, y que llevan años haciéndolo, esperan expectantes la forma que tomarán los arrabales en los dos años que el Ayuntamiento se ha dado para ejecutar su proyecto. Piden más visibilidad tras «tanto tiempo resistiendo solos» e incrementar la promoción en esta parte del centro «para que la gente vuelva a pasear por aquí y todo prospere». Ponen en valor su identidad singular y quisieran mantenerla. Recuerdan, también, el compromiso del gobierno de dialogar con los propietarios para ajustar los precios de los alquileres.

En los Ravals Robuster y Sant Pere «identificamos en su momento 25 negocios cerrados, que son un volumen importante, y vimos que las características y el ancho de las calles permitían programar una serie de actuaciones», explica el concejal de Empresa, Carles Prats, que remarca la intención de que estos locales los ocupen «negocios que tengan en cuenta la sostenibilidad». Mientras se avanza hacia este propósito, «creímos conveniente vestir esta zona, sus escaparates, llevando a cabo acciones culturales», añade Prats. Esta vertiente de Reus Espais Vius está comisariada por Meritxell Perpinyà. Antes de ningún movimiento, y desde que se anunció el proyecto, «ya han abierto tres establecimientos», asegura el concejal.

Perpinyà, por su parte, indica que exponer en los escaparates «es muy interesante y a la vez es un reto». «Utilizamos el arte, que es el hilo conductor, pero, al final, el objetivo no deja de ser de carácter económico: se trata de revitalizar una zona que antiguamente había sido bastante comercial», detalla, y dice que «si la gente no pasea tanto por allí porque hay locales vacíos y queda menos comercio, les haremos pasear para que visiten el arte». Los montajes corren a cargo de varios artistas del territorio y «hemos buscado un perfil de creadores que sean capaces de intervenir en estos lugares». Ester Ferrando, Ares, Vicent Anglès i Neus Penalba, Irene Casanovas, Verònica Moragas, Fina Veciana, Cambium, Helena Cortès i la Escola d’Art ya han confirmado. Los entornos en que trabajarán «llevan mucho cerrados, están deteriorados y la dificultad será máxima», concreta Perpinyà, que destaca que «las exposiciones serán muy diferentes y esto puede acabar siendo también un reclamo».

Las piezas que se podrán contemplar han sido concebidas expresamente para la ocasión a partir de las más de 1.200 respuestas que los vecinos introdujeron en los globos terráqueos repartidos por Reus y donde se les preguntaba «¿Cómo cambiarías el mundo?». A finales de la semana pasada, el espectáculo ‘Ravals en Dansa’ cerró ese capítulo. Perpinyà especifica que «a los artistas se les han hecho llegar todas» y expresa que la mayoría «hablaban de sostenibilidad, tal como era de esperar». Entre las obras habrá incluso «un mural en una fachada». Las exposiciones son efímeras y se podrán contemplar durante dos meses.

Todo a granel o cosmética natural

Desde La Casa del Bou, Silvia Molina explica que «este siempre ha sido un arrabal olvidado» y dice que «atraer gente es positivo». Recuerda que «aquí, el perfil es el de comercio de proximidad y de servicios, que es lo que ha hecho que sigamos» y considera que «el proyecto ha empezado porque ven que aguantamos». «Me gustaría que hubiese un Zara en el edificio de Jurisa porque una franquicia tiraría del resto, o que las excursiones modernistas pasasen por allí», apunta, y añade que sería bueno tener nuevos negocios de «productos naturales o a talleres de cocina». Sobre las muestras artísticas, destaca que «en la calle Major se cubrió el cielo de paraguas y salió bien».

«A mí la idea me encanta y estamos muy contentos con la iniciativa», valora Mon Navarro, de Herbívore, que dice que «centrarse en la sostenibilidad es positivo» y considera que el hecho de que abran comercios «nos beneficiará a todos, es una suma». «Hay mucha gente buscando esto y que este tipo de negocios se concentren en una zona de Reus es fantásico», afirma, y piensa que «estaría bien que hubiese tiendas de cosmética natural, de productos a granel, algún restaurante vegano... que sea gente de aquí o que venga gente de fuera para sumarse a esto».

Desde la Cuchillería Cavallé, Lourdes Cavallé precisa que «parece que harán exposiciones de cuadros y veremos, a partir de noviembre, si la calle se anima un poco y pasea la gente», y apunta que «lo importante es que haya más circulación de personas, porque eso lo mejora todo». Míriam Sánchez, de Rockillos, piensa que «el proyecto está bien» pero ha echado en falta que las bolas del mundo se instalasen en los mismos arrabales. «Los alquileres aún no se han bajado, o si lo han hecho ha sido por la crisis y no por esto», explica, y dice que «habría que poner más énfasis en esto, evidentemente sin que el propietario lo regale; y también se podrían incidir en los impuestos y tasas». «Ver un local abierto y al lado cuatro cerrados no invita a pasear», concluye.

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