Los pañales de ropa se ponen de moda en las guarderías de Reus

Su uso es voluntario por parte de las familias y ya son una treintena las que se han sumado a la iniciativa

Montse Plana

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Uno de los bebés de la Escola Bressol Municipal El Lligabosc con un pañal de ropa reutilizable puesto. FOTO: Fabián Acidres

Uno de los bebés de la Escola Bressol Municipal El Lligabosc con un pañal de ropa reutilizable puesto. FOTO: Fabián Acidres

Las seis Escoles Bressol Municipals de Reus ofrecen, desde este mes de octubre, la posibilidad a las familias de que sus hijos usen pañales de ropa reutilizables durante las horas lectivas. El motivo: reducir los residuos generados en las escuelas infantiles, donde los pañales representan entre un 70 y 75% de los desechos. 

Se trata de una posibilidad totalmente opcional para las familias y, de momento, son ya más de una treintena las que se han animado a probarlo. «No se puede forzar a nada», recuerda en este sentido el concejal de Educació del Ayuntamiento de Reus, Daniel Recasens. De momento, el proyecto justo está arrancando, por lo que se espera que el número de familias vaya incrementando. «También se tiene que tener en cuenta que los niños que usan pañal pueden estar en varios estadios, y no es lo mismo hacer el cambio hacia el pañal de ropa en el inicio, que cuando sólo lo usan por la noche», recuerda.

La extensión de los pañales de ropa por todas las Escoles Bressol Municipals se da después que durante el curso pasado se implementara como prueba piloto, de la mano de la empresa ADZnadons de Les Borges del Camp, en la EBM El Lligabosc «por su especial sensibilidad», argumenta Recasens. Según cuenta la directora del centro, Mònica Tortajada, la introducción de los pañales de ropa fue algo muy fácil, «con un equipo predispuesto e incluso con algunas familias que ya usaban este tipo de pañal en casa», recuerda. 

La prueba se inició el pasado mes de enero, «y de las familias que se animaron, la gran mayoría siguen», detalla, lo que muestra que la experiencia está siendo muy positiva. Así lo afirma Patri, una de las madres de esta escuela infantil. Cuando desde El Lligabosc les explicaron el proyecto, no dudaron a adherirse. Entonces, su hijo tenía 4 meses y ahora ha cumplida ya el año. «Para el niño no es ningún problema. El pañal no contiene plásticos y no ha sufrido ninguna rozadura», dice Patri. De hecho, lo ve tan práctico que «nos estamos planteando hacer el cambio definitivo». Y es que a día de hoy, su hijo sólo usa pañal de ropa en la escuela, pero no en casa, donde, de momento, siguen con los de usar y tirar. «Pero ahora hemos visto cómo funciona y es algo muy sencillo», recalca.

Cada pequeño dispone en la escuela de diez pañales de ropa para pasar el día. De lunes a jueves, salen del centro educativo con uno de ropa puesto y una bolsa de nylon con dos bolsillos: en una hay un pañal limpio, que es el que tienen que llevar puesto a la mañana siguiente para entrar a clase; mientras que en el segundo bolsillo impermeabilizado cerrado con cremallera es donde los padres tienen que depositar el pañal sucio con el que han salido de la escuela. Éste no se lava en casa, sino que se devuelve sucio y es el centro educativo que se encarga de entregarlos a un servicio de lavandería externa de Les Borges del Camp. Es aquí donde todos los pañales se limpian e higienizan. Lo único que tienen que lavar los padres es la bolsa de ropa donde se guardan los pañales.

Según la OCU, los pañales desechables para dos años y medio cuestan unos 1.200 euros

Como cuenta la directora de El Lligabosc, el cambio hacia los pañales de ropa no supone ningún cambio de hábito para la escuela: «Para nosotras es lo mismo poner y quitar un pañal de ropa que uno de convencional». La única diferencia es que, el usado, en vez de tirarlo a la basura, lo depositan en un baúl que el centro tiene justo en la entrada del edificio. «La empresa de lavandería pasa a recoger los pañales y después los devuelve limpios. Todo esto para nosotros no implica ningún trabajo extra», valora Mònica Tortajada. En el caso concreto de El Lligabosc, las familias adheridas al proyecto son casi una quincena. Algunas de ellas ya usaban pañales de ropa en casa, otros, tras probarlos, han hecho el cambio, y otros, como el caso de Patri, es una posibilidad que están contemplando. «Se trata de un paso más en las acciones ya realizadas en la escuela», subraya la directora de El Lligabosc. Así pues, este proyecto se suma a, por ejemplo, el uso de fiambreras, para evitar el uso de papel de aluminio, o La Papallona Nona, proyecto en el que se trabaja el hábito de reciclar entre los más pequeños.

Como subraya el concejal de Educació, Daniel Recasens, se trata de una «apuesta de sostenibilidad». Según Ecologistas en Acción, los pañales y las compresas de un solo uso son los objetos no reciclables que generan más cantidad de residuos. En España, se calcula que se desechan unos 1.000 millones de pañales al año, generando unas 172.000 toneladas de residuos no reciclables. De forma más individual, se calcula que el residuo aproximado de pañales de un solo uso que genera un bebé durante el tiempo que los utiliza es de una tonelada (entre 3.000 y 5.700 unidades). Por otro lado, Ecologistas en Acción indican que la fabricación de los pañales de un solo uso es «muy contaminante» debido al tratamiento de sus componentes.

Así pues, los pañales de ropa reducen al máximo estos residuos. En el caso concreto de ADZnadons –los usados en el proyecto reusense– el pañal, que es la braga exterior, es impermeable y transpirable. Se ajusta a la cintura mediante velcro y la altura se regula con unos cierres a presión. Unas gomas interiores regulables completan el cierre. En el interior del pañal se coloca el absorbente, que se ubica dentro de las barreras de contención y sirve para retener la humedad. Además, está provisto de un bolsillo que sirve para introducir un refuerzo del absorbente. Finalmente, hay el protector, para que el absorbente y el pañal no se ensucien. Puede ser biodegradable, que se tira a la basura; o de gasa, para lavar. Así pues, el único posible residuo generado por los pañales de ropa sería el protector, pero a la vez, es totalmente biodegradable.

Ahorro de 675 € en 30 meses

Los pañales de ropa reducen los residuos, pero también son más económicos para las familias. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el ahorro podría ser de unos 675 euros en dos años y medio, según estudio de 2019. Se calcula que usar de reutilizables tendría un coste total de aproximadamente 540 euros, frente a los cerca de 1.200 de los desechables, valor que también cambia en función de si son de marca blanca o no.

La OCU también recuerda que los pañales tienen un gran impacto medioambiental. Uno que sea de usar y tirar convencional tardaría unos 200 años en degradarse, mientras se necesitan 7 años para que los biodegradables desaparezcan. La Organización de Consumidores y Usuarios admite que el uso de reutilizables es todavía muy residual, pero se destaca que son la mejor opción medioambiental.

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