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Los semáforos acústicos se duplican en Reus en tres años y ya suman más de 50

Desde la ONCE se valora que el despliegue se deba a iniciativa del Ayuntamiento y no sólo a demandas de usuarios

MONTSE PLANA

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Las personas ciegas o con discapacidad visual disponen de mandos a distancia con los que pueden activar los dispositivos sonoros de los semáforos.  FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Las personas ciegas o con discapacidad visual disponen de mandos a distancia con los que pueden activar los dispositivos sonoros de los semáforos. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

En 2018 había un total de 28 semáforos acústicos en toda la ciudad de Reus. Se trataba de dispositivos que se habilitaban bajo demandas concretas de usuarios y por unas necesidades también muy específicas. La directora de la ONCE en la agencia de Reus, Arantxa Vallespi, pone como ejemplo el de la carretera de Castellvell: «Responde a la demanda de un profesor del Institut Domènech i Montaner». Es invidente y, para mejorar su seguridad para ir a trabajar, pidió que el semáforo del cruce con la calle Maspujols fuera acústico. «El resto de dispositivos de estas características hasta ese momento respondían a casos similares», relata Vallespi. No obstante, desde entonces las cosas han cambiado y en solamente tres años la cifra se ha duplicado, pasando de los 28 dispositivos de 2018 a los 55 que hay actualmente, según cifras facilitadas por el Ayuntamiento de Reus (véase la tabla de la siguiente página).

El incremento de estos últimos años no responde a ningún gran proyecto, «sino que lo que hemos visto es un cambio de chip muy importante por parte del Ayuntamiento de Reus», relata la directora de la ONCE en la agencia de Reus.

Así pues, en las obras que se han ido realizando en la vía pública en los últimos tiempos, la tónica ha sido la de incorporar dispositivos sonoros para que las personas con deficiencia visual puedan cruzar la calle con mayor seguridad y de forma autónoma. Así, progresivamente, el sistema se ha ido extendiendo por varios puntos de la ciudad, como es el caso del Passeig Mata –donde se actuó a mediados de 2018– o el nuevo semáforo en el cruce entre las calles de Jesús y del Vent con arrabal de Jesús y de Martí Folguera. A día de hoy, la más de una cincuentena de dispositivos regulan 36 pasos de peatones de la ciudad en 13 cruces de calles.

Desde la ONCE de Reus se recuerda que en 2018 entregaron al consistorio una solicitud con un listado de puntos donde pedían instalar dispositivos sonoros. «Eran seis y se han desarrollado ya todos a excepción de la zona de La Fira, pero se prevé actuar en breves, así que damos la petición de 2018 por finalizada», cuenta Vallespi.

Hacia una ciudad inclusiva

El despliegue no termina aquí, sino que la previsión es que en breves se coloquen 14 módulos más en tres cruces: entre avenida Sant Jordi y Riera Miró; avenida Països Catalans con Camí de Riudoms y Passeig Sunyer con Prim. Y es que en los próximos meses empezará a ejecutarse la primera fase del proyecto Reus Ciutat Inclusiva, que se realizaría a partir de septiembre en la zona norte de la ciudad, creando recorridos inclusivos entre la estación de trenes, la sede de la ONCE –en la plaza Llibertat–, el Centre Comercial La Fira, y también el Passeig Prim, Camí de Riudoms hasta el CAP Sant Pere.

Se trata de un proyecto que tiene por objetivo hacer de Reus una ciudad accesible, romper las barreras arquitectónicas y pensar urbanísticamente con las personas invidentes o con movilidad reducida. Así pues, se trata de instalar más semáforos acústicos, pero no únicamente eso, sino de garantizar la anchura de aceras, rebajarlas en cada paso de peatones, «crear recorridos con baldosas guía para las personas con discapacidad visual, que éstas estén correctamente ubicadas para garantizar la seguridad de los usuarios, colocar baldosas de botones cuando se llega a un paso de peatones, que los rebajes de las aceras estén correctamente orientadas...», enumera Arantxa Vallespi.

Sobre la orientación de los rebajes ante un paso de peatones, pone especial atención: «Para las personas ciegas, la orientación de este rebaje es la que indica hacia dónde tiene que dirigirse. Pero se dan muchos casos en los que la orientación es errónea y es muy peligroso», alerta. Se dan varios casos, por ejemplo, en los cruces laterales de Passeig Sunyer, donde estos rebajes no están orientados hacia la acera de enfrente, donde está el paso de peatones, sino dirección la calzada.

Más allá de los recorridos concretos que se desarrollen en el contexto de Reus Ciutat Inclusiva, desde la ONCE se subraya que se trata de un plan director «importantísimo». «Cuando se proyecten mejoras urbanísticas en la ciudad, ahora los técnicos dispondrán de un documento en el que se especifica cómo actuar en cada caso para que realmente los elementos instalados sean de utilidad para los usuarios», explica Arantxa Vallespi. Y es que no vale solamente la voluntad. «En muchas ocasiones hay buena voluntad y, por ejemplo, se instalan baldosas guía, pero éstas no están correctamente ubicadas, terminan de repente, hay obstáculos en medio...», relata.

Alerta también de la peligrosidad de las calles de plataforma única para las personas con discapacidad visual, cada vez más presentes en los municipios. «Parece un modelo en el que no hay barreras arquitectónicas, pero para un invidente es muy peligroso porque pierde toda referencia», explica Vallespi. ¿La solución?: baldosas guías, poner algún tipo de límite entre lo que sería la acera y por donde pueden circular los vehículos o que haya una pequeña pendiente. «Respiramos tranquilos con el proyecto del arrabal de Santa Anna porque sabemos que nos han tenido en cuenta».

De hecho, en la elaboración del plan director Reus Ciutat Inclusiva, la ONCE ha participado activamente pudiendo, así, trasladar sus necesidades, que ahora están plasmadas en un documento. Algo que la organización valora muy positivamente y que ayudará, de ahora en adelante, a construir una ciudad cada vez más inclusiva.

Cabe recordar que el proyecto surge a raíz de dos propuestas seleccionadas en los Pressupostos Participatius del año 2019. Por un lado, ‘Reus, ciutat inclusiva; por el otro, ‘poner baldosas guía en aceras y pasos de peatones’. Ante estas dos propuestas, el Ayuntamiento de Reus optó por unificarlas en una sola actuación, que desarrolla el plan director y el proyecto de medidas prioritarias.

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