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Los semáforos en el Tomb de Ravals: más seguridad y menos colas

Peatones y conductores valoran satisfactoriamente los nuevos dispositivos en la plaza de La Sang y el Raval de Jesús

I.LIMÓN / J.SALVAT

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En el Raval de Jesús se ha notado una importante mejora en la seguridad y comodidad de los peatones. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

En el Raval de Jesús se ha notado una importante mejora en la seguridad y comodidad de los peatones. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Al cruzar el paso de cebra que une las calles del Vent y Jesús, en la confluencia del Tomb de Ravals, se encuentran, paseando, madre e hija. Ellas han experimentado la transformación del centro de Reus hacia un modelo peatonal. «Anteriormente, los coches pasaban cuando lo creían conveniente, era más caótico. Ahora, el paso es más ágil tanto para los vehículos como para los peatones», opina la madre en referencia al nuevo semáforo situado en este cruce. La puesta en marcha, por primera vez, de un semáforo que regule el tráfico en el Tomb de Ravals les ha hecho mucho más cómodo transitar por este punto de la ciudad. «No nos tenemos que esperar mucho para cruzar, el tiempo es adecuado», opina Anna, la hija.

Bajando la calle, y siguiendo por los arrabales de Robuster y de Sant Pere, surge otro paso de peatones regulado también con semáforos inteligentes. Es el que conecta con la recién estrenada plaza de La Purísima Sang. Según cuentan fuentes municipales, en este caso se incluyeron hace un par de semanas ante el buen resultado obtenido con el funcionamiento de los semáforos del Raval de Jesús.

Justo a punto de cruzar por uno de los pasos de peatones de la Plaça de la Sang se encuentra Pedro, uno de los trabajadores de la histórica Ferretería Martí. Para él, este cambio es realmente positivo, ya que aumenta la seguridad de los viandantes y ayuda a que no se generen largas colas de vehículos, sobre todo las horas punta. «Antes, esta zona se colapsaba mucho más, ahora la circulación es más fluida», afirma Pedro.

La opinión generalizada entre los peatones con los que ha hablado el Diari es de satisfacción. Aun así, la realidad es que muchos vecinos todavía no se han habituado o incluso percatado, de la instalación de los dos grupos semafóricos en el centro de la ciudad y cruzan sin hacerles caso. En alguna ocasión, incluso, uno de los peatones explica que tuvo que alertar a gritos a una mujer cuando trataba de cruzar desde la plaza de La Sang hasta la calle del Hospital porque no había visto que el semáforo estaba en rojo.

De hecho, los conductores son los otros usuarios de los nuevos semáforos que han visto cambiar la forma de circular por el centro. Y, en su caso, hay opiniones para todos los gustos. «Los encuentro un poco innecesarios porque están instalados a poca distancia», comenta Josué, mientras espera que la luz verde le de paso para avanzar. No opina lo mismo Iván, otro conductor que también espera poder seguir su trayecto. «Estos nuevos semáforos regulan muy bien el tráfico, se trata de una buena iniciativa». A su vez, Carlos percibe una mejoría notable: «El tráfico está mucho más organizado que antes». En definitiva, los conductores habituales que circulan por las calles del centro agradecen la implantación de los semáforos.

Cuestión de seguridad

La inclusión de los semáforos en el Raval de Jesús y en la plaza de La Sang tienen dos objetivos claros. Por un lado, la ordenación y regulación del tráfico. Hay que tener en cuenta que el Raval de Jesús es una de las calles más transitadas de la ciudad. Es una vía que permite pasar por el centro de Reus en coche, conectando la plaza Prim con la plaza Hércules y distintas vías que dan salida a la ciudad. Por otro lado, muchos de los reusenses utilizan ese paso de peatones para dirigirse a la plaza Mercadal. Es por eso, que los atascos eran más frecuentes antes, generando, en ocasiones, algunos conflictos entre automóviles y peatones.

La inclusión de los semáforos permitió, por un lado, reducir los atascos y, por el otro, dar máxima prioridad a los peatones y mejorar la seguridad de los viandantes, ya que, aunque el límite de la vía interurbana se sitúe en 30 kilómetros por hora, más de un vehículo, circulaba a una velocidad excesiva.

Semáforos inteligentes

En uno de los extremos cercanos a la plaza de La Sang está Paula, que se dispone a cruzar junto con su amiga, que transporta una carrito en el que está sentado su hijo pequeño. En su caso, destaca la seguridad con la que ahora pueden cruzar la calzada. «Con estos nuevos semáforos, cruzamos más confiadas por el paso de cebra». También tiene comprobado que son más ágiles que los semáforos que no cuentan con un sistema de regulación propio. «Por ejemplo, los semáforos que hay en La Fira tardan más a la hora de ponerse en verde», manifiesta Paula.

La mejora en la regulación del tráfico se produce dado que los dispositivos están dotados de un sistema de autorregulación que, de forma automática y sin intervención humana, recoge información sobre el estado del tránsito de la calle y autogestiona el sistema de semáforos para conseguir el mayor bienestar para sus usuarios. Este aparato está vinculado a la cámara de detección de colas que, actualmente, ya está instalada en el arrabal. De este modo, la cámara envía información al semáforo para regular el paso de los vehículos en función a la densidad del tráfico.

El semáforo enciende sus luces en verde para los vehículos y en rojo para los visitantes de nueve de la maña a nueve de la noche, mientras que el resto del día se encuentra en ámbar para todos y los coches. Aunque la regulación del semáforo sea automático, también disponen de un botón manual para solicitar el paso de los peatones. Mención a parte que también para los semáforos que se encuentran en el acceso a la plaza Prim y que sirven para prohibir el paso.

Algunos de los nuevos semáforos se encuentran en el acceso a la Plaça de la Sang
Algunos de los nuevos semáforos se encuentran en la Plaça de la Sang. Foto: Alfredo González

El Ayuntamiento, satisfecho

La implantación de los semáforos en la plaza de La Sang y el Raval de Jesús ha contado con una inversión de unos 660.000 euros de presupuesto. Desde el Ayuntamiento de Reus, fuentes municipales consultadas hacen también una valoración muy positiva de la implantación de los dos grupos semafóricos. Además, no descartan ampliar la medida a otras zonas del centro de la ciudad en un futuro a pesar de que todavía no existe ninguna decisión definitiva.

Por otra parte, cabe recordar que, en una entrevista que se hizo a principios de este año en el Diari, el entonces concejal de Urbanismo, Marc Arza, consideró primordial que el Tomb de Ravals se cerrase y pasara a ser una zona peatonal, ya fuera de forma diaria o no.

La introducción de estos semáforos y la reciente remodelación de la plaza de la Purísima Sang y la plaza Catalunya, que reestructuró el aspecto de la plaza con el fin de dar más accesibilidad y preferencia al peatón ante los vehículos, dejan toda la zona a un solo nivel y eliminan toda posibilidad de estacionar en estas zona, siguiendo la idea marcada por el Ayuntamiento de priorizar el peatón frente al vehículo.

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