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Los vecinos de Prim y Carme, hartos del mal funcionamiento de la neumática de Reus

Exigen revisiones periódicas del sistema y que se multe a aquellos ciudadanos que dejan la basura en la calle. 

Marc Càmara

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Un empleado del servicio de recogida de la basura se ve obligado a vaciar manualmente un contenedor atascado. FOTO: Alba Marine

Un empleado del servicio de recogida de la basura se ve obligado a vaciar manualmente un contenedor atascado. FOTO: Alba Marine

«Hay días que es imposible tirar la basura, y te ves obligado a dejarla en el suelo o a hacer una excursión para encontrar algún contenedor que funcione». Así habla Ferran Blasco, vecino de la calle Mare Molas de Reus, de la situación de la recogida neumática en la zona donde vive.

«Con el calor de estos días, la basura en la calle apesta y aparecen moscas por doquier», dice María del Carmen Álvarez, vecina de la calle Jovellanos, en el Barri del Carme. 

«Es un pez que se muerde la cola. Los contenedores, a menudo, quedan obstruidos porqué el sistema no funciona y no se revisa como debería revisarse. Ello conlleva que mucha gente deje la basura en la calle», explica Jordi Huguet, presidente de la Associació de Veïns del Carrer Mare Molas.  

La situación es deprimente en muchas zonas del Passeig Prim, la zona del Velòdrom, la calle Mare Molas y buena parte del Barri del Carme. Éstas fueron las zonas en las que, hace más de diez años, el ayuntamiento decidió implantar un sistema moderno de recogida de la basura.

Unos contenedores cilíndricos que succionaban la basura cuando se llenaban y que la enviaban a una central de recogida. La medida ahorraba en camiones y en transporte.

Una década después, nadie quiere regresar al sistema tradicional en la zona. «Los problemas que tenemos con la neumática también los tendríamos con los antiguos contenedores», dice Ramon Pallejà, vecino en Països Catalans. «A veces funciona y otras no. El problema es que hay mucha gente que pasa de todo y deja la basura de cualquier manera. Eso hace que se degrade el sistema». 

El incivismo es otro de los problemas detectados por los vecinos. Desde puertas de contenedores que no cierran porqué se les ha colocado chicles en las bisagras, hasta puertas, literalmente, arrancadas. Además, «hay gente que deja la basura en la calle. Bolsas medio abiertas y botellas sin vaciar. El barrio da pena», dice Eugenia, vecina de la calle Sant Lluís. 

Lucha contra el incivismo
«Hay gente que incluso deja cómodas y todo tipo de muebles al lado de los contenedores», denuncia Pallejà. 

Según defiende el presidente de los vecinos de Mare Molas, Jordi Huguet, «habría que hacer campañas informativas para concienciar a los vecinos de la importancia de usar adecuadamente los contenedores de la neumática». A su parecer, también habría que revisar el sistema periódicamente para evitar incidencias. «La gente que se encarga de ello, que se ponga manos a la obra». 

Jaume es mucho más contundente. Considera que habría que multar a todo aquel que deja la basura en la calle. «Hay gente que lo hace a diario. Ni se preocupan en abrir la tapa del contenedor», dice Maribel, vecina de la calle Alcalde Joan Bertran. «Sancionarían a mucha gente, pero sería la manera de solucionar el problema», dice Pere, vecino del Passeig Prim. 

«Que la quiten»
Josep Machado, presidente de la Associació de Veïns l’Harmonia del Carme, asegura que la recogida neumática «no funciona» y su petición «es que se retire el sistema porqué es muy caro». 

Jordi Huguet, de Mare Molas, opina lo contrario. «Aquí se ha hecho una importante inversión que hay que amortizar. Lo que debemos es explicar a la gente como funciona. Y si se estropea o deja de funcionar por lo que sea, hace falta que vengan trabajadores del servicio a recoger y a limpiar para que no se acumule la basura». 

Jesús, vecino de la calle Sor Lluïsa Estivill, También coincide en que «no hay que cambiar el sistema si no destinar los medios necesarios para que funcione. Quizás hay que vaciar los contenedores más a menudo». 

María del Carmen Álvarez, de la calle Jovellanos, asegura que «no quiero volver al anterior método. Es un sistema más limpio.  La gente incívica no pone la basura en su sitio y en los otros pasaría lo mismo. 

«Inversión ya implantada»
El gobierno municipal no esconde que la recogida neumática no es su modelo. Hipòlit Montseny, concejal de Vía Pública, asegura que «nos hemos mostrado en otras ocasiones en contra del sistema porque no responde a las exigencias de calidad que la ciudad merece». 

Añade Montseny que «la recogida neumática es un sistema caro, que repercute en la tasa de recogida de la basura que pagan cada años los reusenses. Es una inversión que nos hemos encontrado implantada y que tenemos que amortizar. Desde el gobierno no podemos hacer nada más que limitar las molestias que ocasiona en la ciudadanía». 

Unas molestias que el consistorio tiene detectadas. «Los malos olores son inherentes a la ineficiencia del propio servicio. Otras son consecuencia de la dejadez y el incivismo de algunas personas que no tiran adecuadamente la basura o que dejan bolsas a los pies de los contenedores». Montseny dice que se reforzará la lucha contra el incivismo.

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