Luchar por la educación

Igualdad y unidad. La camerunesa Sonia Mankongo dio la primera charla del proyecto ‘Reus, Ciutat Defensora dels Drets Humans’

C. Valls

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La charla de Sonia Mankongo abrió la segunda edición del proyecto solidario. FOTO: alba mariné.

La charla de Sonia Mankongo abrió la segunda edición del proyecto solidario. FOTO: alba mariné.

Reus se vuelve por unos días y, por segundo año consecutivo, en ciudad defensora de los derechos humanos (DDHH). Desde ayer y hasta el jueves, la capital del Baix Camp acoge el proyecto ‘Reus, Ciutat Defensora dels Drets Humans’, que se enmarca en un proyecto mucho más grande impulsado conjuntamente por el Fons Català de Cooperació al Desenvolupament, la Comissió Catalana d’Ajuda al Refugiat, l’Institut de Drets Humans de Catalunya y el Institut Català Internacional per la Pau que fomenta la visibilización y el intercambio de experiencias de los/as defensores/as de los DDHH. 

Gracias a la iniciativa, el alumnado de diferentes centros educativos de la ciudad conocen de primera mano las problemáticas de otros países. Este año, los ponentes son Sonia Mankongo (Camerún), Leonard Rentería (Colombia), Edda Pando (Italia) y Hassanna Aalia (Sáhara Occidental). 

La camerunesa Sonia Mankongo, defensora de los derechos civiles y políticos, fue la primera en abrir la segunda edición del ciclo de charlas ayer en el Institut Gabriel i Ferrater. Dio tres charlas a diferentes clases de tercero de la ESO a lo largo de la mañana. La primera de la jornada la empezó con los grupos A y B, con pose seguro. Centró su discurso en la defensa del derecho a la educación en África. «Hay muchas injusticias que vulneran los derechos fundamentales en la sociedad camerunesa, y en la africana en general, que además están aceptadas, porque así lo marca la ley. La figura de los defensores quiere reivindicar esta situación: por culpa de los intereses políticos de los poderosos, se fomenta el terrorismo y los enfrentamientos entre iguales. Les interesa que no haya unidad entre las más de 250 etnias que hay en Camerún, alimentado así el discurso de la diferencia. Lamentablemente, aunque se vive con miedo, acabamos hablando ‘normal’ de cosas muy crudas», explicó ayer Mankongo, quien también estudia un doctorado en Estudios Hispánicos por la Universidad de Maroua (Camerún) en tema de Memorias de la esclavitud en África y América Latina (literatura y cine). 

Su intervención, acompañada de una serie de diapositivas, interesó mucho al alumnado. Al final algunos de los estudiantes lanzaron preguntas a la ponente. Una de ellas, relacionada con la lucha femenina por la igualdad de género, abrió la puerta a hablar de otros de los proyectos en los que también está enfrascada Mankongo. Desde 2016 pertenece a la organización Zerca y Lejos (ZyL), una red de voluntarios cameruneses y españoles de todas las etnias y creencias, que luchan por la dignidad de las personas, codo con codo con las poblaciones indígenas de la selva de Camerún por el reconocimiento de sus DDHH, acceso a la salud y a una educación de calidad. «Los conflictos armados impiden, en muchos casos, que niños/as puedan tener una educación, que además no es gratuita. El colectivo femenino es más vulnerable y el más marginado del sistema escolar. Las mujeres por ir a la universidad estamos mal vistas», expuso Mankongo.

En esta línea, la iniciativa #EllasCuentan, de ZyL, pretende  luchar por lograr que tanto niñas como mujeres puedan tener acceso a una educación. «Dar contenido y forma a lo que yo estoy viviendo todos los días y tener la oportunidad de venir a Europa y contarlo supone una gran responsabilidad, y transmitirlo a gente tan joven, tengo una formación como pedagoga, además, y eso me convierte en especialista en educación», incide. 

Con charlas como la suya, cada uno de los estudiantes asistentes pudo observar la cantidad de diferencias que existen en otras sociedades. «A nivel personal, ha supuesto todo un aprendizaje dedicarme a esto. He descubierto la realidad de mi país», concluye.

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