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Marc Barceló, un guion de película originario de Alforja

ZONA EXCLUSIVA. Con sólo 23 años creó ‘Mater Salvatoris’, por el que recibió reconocimiento de la crítica y el premio al mejor cortometraje de cine en catalán

Marc Libiano

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El director de cine de Alforja, Marc Barceló, en una de sus últimas imágenes. FOTO: Cedida

El director de cine de Alforja, Marc Barceló, en una de sus últimas imágenes. FOTO: Cedida

En la casa familiar en la que Marc Barceló (1992) se educó en Alforja existía devoción por la literatura. El arte, la capacidad para la creación, se instauraron en ese hábitat en el que Barceló frecuentó hasta la mayoría de edad, cuando emigró de su zona de confort y decidió ver mundo, además de cumplir con su proceso de formación universitaria. De esa pasión por la literatura, este joven de 27 años gestó su camino hacia el arte. En concreto, hacia el cine y todas sus variantes, infinitas, por degustar. «Creo que la relación entre el cine y la poesía, por ejemplo, es mucho más estrecha de lo que uno puede pensar», confirma. 

La infancia de Marc Barceló dispuso de dos puntos de influencia educativo en Reus, primero en la Escola Montsant y luego, en el Institut Gabriel Ferraté. En él se empezó a entrever cierta inquietud por lo bohemio, justo antes de ingresar en la ESCAC  (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya), donde se especializó en la rama de dirección. Durante el trayecto escribió críticas cinematográficas en diversos medios, como el Diari del Festival de Sitges (2013 y 2014), y participó en un proyecto colectivo junto con la ECAM (Madrid) y la ENERC (Buenos Aires) de arte contemporáneo audiovisual llamado Moviement.

Mater Salvatoris significó para Marc Barceló una auténtica graduación, en todo el sentido de esa palabra. El cortometraje, que dirigió y creó con apenas 23 años, llamó la atención de la crítica y recibió el premio al mejor cortometraje en el FIC-CAT (Festival Internacional de cine en catalán), el premio Unilabur en el Cortada-Festival de Cortos de Vitoria, premio a Mejor Corto Internacional en el FICME de Colombia, el premio de público en Kinoarte (Londrina, Brasil) y fue finalista en el Tel Aviv Intenational Student Film Festival. Un indiscutible logro en edad precoz. Un bautizo repleto de esperanza.

El director de Alforja aprovechó al máximo los recursos para intentar plasmar en esa creación su amor por las montañas del Pirineu y el interés que siempre le generó la época de la post-guerra, muy vinculada a su abuelo. El cortometraje se rodó en ocho días (2014) y se estrenó en 2015. Aunque no se trata de una historia personal, el guion lo elaboró íntegramente el mismo Marc.

Apasionado por el cine de autor, aunque en estos momentos muy inmerso en el cine experimental, Marc Barceló no olvida dos films de Disney que han marcado su vida. Por un lado, Fantasía, de los años 40, y por otro, Alicia en el País de las Maravillas, de los años 50. 

Nueva experiencia en Donosti

El protagonista ha inaugurado un nuevo episodio vital en San Sebastián, donde cursa una Máster Internacional catalogado por el mismo Festival de Cine de Donosti, de gran prestigio a nivel mundial. «Aquí convives con gente de todo tipo de países, así que como experiencia es muy enriquecedora. Me interesaba mucho este Máster», refleja el protagonista en pleno auge de estudios. 

En Donosti, en la Elías Querejeta Zine Eskola, centro donde se realiza el curso, Marc Barceló se inunda de conocimiento en la rama del comisariado, la figura intermediaria entre la obra y el público. Se trata de un punto de vista distinto. De considerar cineastas por igual a todas las persona que desarrollen trabajos alrededor del cine. Ya sea como programadores de filmotecas, investigación o comisariado. Un amplio abanico de posibilidades.

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