Monika Escuer: «Los edificios históricos son lugares mágicos»

La reusense ha publicado ‘Institut Pere Mata: una porta a la ciència’, el primer relato de una serie de libros que tendrá como escenario el patrimonio arquitectónico y comercios centenarios de la ciudad

SÍLVIA FORNÓS

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La reusense Monika Escuer Ros es la autora de la colección ‘Contes màgics de Reus’. FOTO: ALBA MARINÉ

La reusense Monika Escuer Ros es la autora de la colección ‘Contes màgics de Reus’. FOTO: ALBA MARINÉ

Monika Escuer Ros nació en Reus en 1964. Profesionalmente, se dedica a tareas administrativas en el Institut Pere Mata, pero ya desde pequeña mostraba dotes en el mundo de la escritura. Aficionada desde siempre a escribir poesía, en 2019 hizo un curso de narrativa exprés en la Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès. Esta formación la empujó a escribir cuentos, algo que asegura «siempre había querido hacer, pero nunca me había atrevido». Ahora, se estrena con el cuento infantil de ficción Institut Pere Mata: una porta a la ciència (Cossetània Edicions), el primer relato de una colección de historias sobre la capital del Baix Camp que tiene como título Contes màgics de Reus, donde se mezcla la ficción y la historia real de la ciudad.

‘Institut Pere Mata: una porta a la ciència’ es su primera publicación.

Sí. Se trata del primer libro de una colección de cuentos llamada Contes màgics de Reus. Hace tres años aproximadamente, tuve la idea de escribir sobre edificios históricos de Reus, como comercios, edificios centenarios o entidades, porque considero que son lugares mágicos y totalmente diferentes de los comercios modernos, más escépticos y más minimalistas de hoy en día. Pensé que una manera interesante de que los niños conociesen, y que no cayesen en el olvido, los edificios históricos de la ciudad, como el Institut Pere Mata o la Casa Navàs, sería a través de cuentos que tienen como escenario principal estos lugares.

En el cuento mezcla ficción e historia real de estos edificios.

En todos los cuentos de la colección hay y habrá una parte mágica. En el caso del Institut Pere Mata: una porta a la ciència, me remonto a los inicios del edificio, es decir, cómo surgió la idea, quienes fueron los impulsores, quien fue el arquitecto... y la protagonista es una niña que viaja en el tiempo.

¿Por qué decidió empezar por el Institut Pere Mata?

Empecé por el Institut Pere Mata porque justamente este año, antes de que se declarara la pandemia por la Covid-19, La Marató de TV3 debía tratar sobre la Salud Mental, pero finalmente la edición de 2020 se dedicará al coronavirus y en 2021 estará dedicada a las enfermedades mentales. Por esta razón, el cuento es solidario, es decir, todos los beneficios que se generen de su venta los donaré íntegramente a La Marató de TV3 del próximo año.

En las primeras páginas del libro define el hospital psiquiátrico como «un lugar donde se intenta ayudar a las personas que ven el mundo de una manera diferente a los otros, a aceptar que su manera de verlo tampoco está tan mal». ¿Cómo llega a hacer esta definición?

Desde el primer momento, no quería estigmatizar la salud mental. Una persona que tiene una enfermedad mental es un enfermo como cualquier otra persona con otra enfermedad, y que necesita ayuda sin ningún prejuicio. Por esta razón, pretendía que la protagonista no pensase que un hospital psiquiátrico es un lugar donde mejor no entrar.

¿Por qué, en este primer libro, decidió resaltar que el Institut Pere Mata es una puerta a la ciencia?

Tenía claro que el título no debía ser demasiado serio, al tratarse de un libro para público infantil, pero a la vez quería que reflejase el espíritu del hospital. Cuando se construyó el Institut Pere Mata, fue uno de los hospitales psiquiátricos más modernos y donde los avances científicos estaban al orden del día. Además, la puerta del Pavelló dels Distingits es muy conocida. Y por eso pensé en destacar que el equipamiento siempre ha estado abierto a todas las innovaciones científicas.

La protagonista descubre que es posible viajar en el tiempo. Una experiencia que le impacta tanto que acaba convirtiéndose en investigadora.

Considero que el mundo de la investigación es apasionante. Por ello, a la niña, que viaja del presente al pasado y mantiene conversaciones con el doctor Emili Briansó, se le contagia el entusiasmo del médico y por qué no ser investigadora en este hospital.

A través de la colección de libros contribuye a preservar todo este legado.

Sí. En su época, el Institut Pere Mata fue un hospital pionero y con el tiempo ha evolucionado y ha mantenido este espíritu. Entonces, quienes dedicaron sus esfuerzos a impulsar el edificio, tanto a nivel arquitectónico como médico, creyeron que Reus, además de ser un referente comercial en aquella época, debía tener un hospital de esta magnitud. Y hoy en día es uno de los hospitales de referencia en el ámbito de la psiquiatría.

Las ilustraciones reflejan este espíritu y son obra suya.

Desde pequeña me ha gustado escribir y dibujar, y todo aquello que tiene que ver con la creatividad. Además, siempre me ha gustado conseguir lo que me propongo, aunque pueda hacerlo mejor o peor.

De la esencia del edificio del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, ¿qué quería que reflejasen las imágenes?

En las ilustraciones se puede ver la fachada del Pavelló dels Distingits, se distingue muy bien el color rojizo de los ladrillos, así como los detalles típicos del Modernismo en el suelo y las paredes… Aunque no soy una gran dibujante, ilustrar fue un impulso mientras escribía la historia.

Ya ha iniciado la campaña de micromecenazgo para financiar el segundo cuento, ‘El barato i les sabatilles màgiques’.

Sí, la campaña ha empezado esta semana (https://quorumllibres.cat/project/el-barato-i-les-sabatilles-magiques). En esta ocasión, la historia transcurrirá en la tienda El Barato y la protagonista también es una niña. A su vez este cuento tendrá una segunda parte en otro libro.

Su afición por la escritura empieza con la poesía y también a través de concursos de microrelatos.

Sí, desde muy pequeña empecé a escribir y siempre me ha gustado hacerlo. Pero hasta ahora no me había decidido a publicar nada de lo que tenía guardado. También, como soy voluntaria en la Fundació Mossèn Frederic Bara i Cortiella de Reus, pensé que era una buena idea escribir cuentos y cuando presenté la idea a la editorial les gustó. Además, me gusta escribir historias cortas, que tienen un principio y un final más inmediato.

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