Navidad modernista

Turismo. El impulso de la Casa Navàs certifica la mejor oferta de la historia. Además, el PAM contempla reforzar la proyección del modernismo

Francesc Gras

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El interior de Casa Navàs está lleno de detalles y obras de arte.  FOTO: Fabián Acidres

El interior de Casa Navàs está lleno de detalles y obras de arte. FOTO: Fabián Acidres

El pasado miércoles conocíamos el esperado PAM (Pla d’Acció Municipal). La «hoja de ruta» –así se definió– del gobierno municipal para los próximos cuatro años. Una lluvia de más de 500 actuaciones y proyectos difíciles de digerir en una hora de presentación. Pasados unos días, y con algo más de tiempo para procesar toda la información, la realidad es que el PAM surge como una herramienta de gran valor para conocer la línea estratégica que seguirá JxCat, ERC y Ara Reus este mandato y para poder fiscalizar su acción de gobierno con el paso de los meses. 

Y si dejamos de lado los proyectos más importantes explicados estos últimos días (vivienda social, progresividad fiscal o redacción de un plan estratégico de ciudad), el PAM también guarda algunas ‘curiosidades’. Crear una marca gastronómica de ciudad; plantear una reforma del Parc Sant Jordi; crear un servicio de bici compartida (free floating) o fortalecer la presencia del ámbito poético son algunas de ellas. 

El PAM esconde algunas 'curiosidades' como crear una marca gastronómica de ciudad

Pero más allá de estos casos, también me gustaría centrarme en el apartado ‘Projecció de Ciutat’. Sobre todo por el gran protagonismo que se otorga a las acciones relacionadas con el modernismo de la ciudad como principal motor turístico. Entre ellas, encontramos la creación de un grupo para trabajar el patrimonio local; la ampliación de la oferta de equipamientos patrimoniales visitables, la modernización del Gaudí Centre o el impulso de la Xarxa Gaudí. Y todo ello, bajo el paraguas de un plan de marketing también anunciado. 

Hace años que Reus ha logrado convertirse en una ciudad turística. Más allá del boom que vive el vermut, el modernismo siempre ha sido su principal puntal. De hecho, pasear por el centro de la ciudad y cruzarse con grupos de personas con la vista alzada y una guía de Reus en las manos hace tiempo que ha dejado de ser una rareza.

Todo empezó hace más de 20 años con el nacimiento de la Ruta Modernista, que quería poner en valor una veintena de casas catalogadas como modernistas como el mejor complemento a la ya consolidada fuerza comercial de la ciudad. Los artífices de su creación me contaron en una ocasión una anécdota para recordar. La estrena de la ruta tuvo una difusión mediática del todo inesperada, ya que coincidió –de forma totalmente fortuita– con la puesta en marcha de una campaña similar en Barcelona. 

La Ruta Modernista se puso en marcha hace más de 20 años

Mucho ha llovido desde aquellos finales de los 90. A la inapelable consolidación de la ruta, hemos asistido al resurgir del Pavelló dels Distingits del Institut Pere Mata o al nacimiento del Gaudí Centre, el centro de interpretación de la obra del universal arquitecto que, por cierto, no quedó exento de polémica. Todo ello ha situado la capital del Baix Camp en el mapa turístico. 

Aun así, el gran salto de calidad, el broche de oro definitivo, se ha producido recientemente. Éste no es otro que la apertura, sin ya más restricciones, de la Casa Navàs. Su nueva propiedad, con un equipo de primera línea y con las ideas muy claras, ha apostado para promocionar e impulsar la gran joya modernista de la plaza del Mercadal. Pocos, muy pocos edificios en toda Europa, son comparables al estallido modernista que ésta ofrece. 

Obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner a principios de 1900, su espectacular imagen exterior es todavía superada por un interior que sigue anclado en aquella época y con todos sus detalles. La primera vez que la visitas –con el tiempo he constatado que otros también les ocurrió lo mismo– te preguntas: ¿Qué he hecho todo este tiempo sin conocerla? 

Para foráneos y autóctonos

La apertura de la Casa Navàs no sólo la convierte en el gran reclamo turístico de Reus, sino que rompe para siempre con la estacionalidad de la gente que nos visita. La campaña iniciada hace más de dos décadas para los meses de verano, ahora ya se extiende todo el año. Y todo ello convierten el modernismo en una opción de primer nivel tanto para foráneos como para autóctonos.

Hará bien el actual gobierno municipal en implantar todas las actuaciones que ya tiene en mente a través del PAM para fortalecer la mejor oferta modernista que ha tenido nunca la ciudad. Digna del mejor regalo de Navidad.  

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