Reus Vicealcaldesa de Reus y presidenta de la Diputació de Tarragona

Noemí Llauradó: «Si no soñamos seremos una ciudad poco atractiva»

Reus Horitzó 2032. Llauradó defiende la independencia política del documento estratégico de la ciudad a diez años vista y la necesidad de ser ambiciosos e ilusionarse con el futuro de Reus

Salvat Jordina

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La vicealcaldesa Noemí Llauradó en la plaza del Mercadal, delante del Ayuntamiento de Reus.  FOTO: ALFREDO GONZÁLEZNOEMÍ LLAURADÓ DURANTE LA ENTREVISTA EN SU DESPACHO. FOTO: A.G.

La vicealcaldesa Noemí Llauradó en la plaza del Mercadal, delante del Ayuntamiento de Reus. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZNOEMÍ LLAURADÓ DURANTE LA ENTREVISTA EN SU DESPACHO. FOTO: A.G.

Lleva ya dos años al frente de la vicealcaldía del Ayuntamiento de Reus y Noemí Llauradó se muestra satisfecha con la labor de planificación realizada hasta el día de hoy. Convencida de que las hojas de ruta han servido para dar solidez y capacidad de reacción al gobierno ante situaciones excepcionales como la Covid-19, ahora ha impulsado ‘Reus Horitzó 2032’, un plan para mirar hacia al futuro «con ilusión» que quiere dejar definidas las líneas básicas de la ciudad a diez años vista.

Esta semana han presentado el plan Reus Horitzó 2032. ¿Por qué ahora?

Lo previmos antes de la pandemia y esta nos hizo darnos cuenta de que ‘Horitzó 32’ llegó en un momento clave. Mucha gente decía que había que replantearse la sociedad en que vivimos, que cuestiones que creíamos prioritarias quizás ya no lo son tanto. La pandemia nos pide arrancarlo porque mucha parte de la sociedad lo ve conveniente.

Lo definió usted como un plan para la «ilusión tras una etapa gris».

Tenemos el Plan de Reactivació que sirvió para reaccionar en el momento más fuerte de la pandemia. Ahora, después de momentos grises, estamos aplacados y es bueno ilusionarnos en proyectar este Reus 2032. Poder decir la nuestra: económicamente por dónde apostar, culturalmente qué queremos ser, qué tipo de educación… Esto no nos impide hacer política del día a día, pero nos anima como ciudad.

Pero la pandemia no ha acabado.

Estamos evolucionando y salimos un poco del pozo con las vacunas y es un buen momento para arrancar. Lo tendremos que hacer teniendo en cuenta el estado de la pandemia porque movilizaremos a la ciudadanía, pero es el momento idóneo. En 2022 tendremos este documento que tendrá un seguimiento por una comisión para que los futuros gobiernos y sus planes se inspiren en esta estrategia elaborada por el conjunto de la ciudadanía, que sirva de paraguas y en el que se puedan inspirar en lo que se cree que tiene que ser Reus.

¿Cómo le gustaría que fuera Reus de aquí a 10 años?

Ahora no es momento de decir mi postura, queremos que el plan sea de ciudad. Como grupo, tendremos ocasión de hablarlo. Pero no tiene que ser de nadie y sentirse de todos. No creo que sea bueno que se contamine con la visión particular de nadie.

¿Cómo lo harán para que toda la ciudadanía se sienta llamada a participar? Hay barrios que se sienten marginados.

En una segunda fase nos plantemos un proceso de participación de muy largo alcance. Se hará en el 2022, aún hay que definirlo pero podemos referirnos a exposiciones en espacios abiertos, redes sociales, debates, conferencias, jornadas… Incluso necesitaremos apoyo de alguien externo de este proceso que queremos que sea muy riguroso. Es muy importante que participe la oposición, representan las personas que han votado y tienen que aportar su parte.

Es un plan gestionado por el consistorio, y este será quien elija los 200 miembros del Fòrum Ciutadà. ¿Hay peligro de que acaben participando las mismas personas de siempre?

No, insistiremos mucho en la necesidad de pluralidad, diferencia de perspectiva, ideología, edad…. Tendremos que hacer un esfuerzo. Para participar no tiene por qué ser el presidente de una entidad vecinal. Se hará una propuesta y una validación global del consistorio en el conjunto, luego se hará extensivo a la ciudad.

¿Cómo se financiará?

Al liderarse desde el equipo municipal tendrá recursos propios y con los recursos actuales del presupuesto queda ya todo bien cubierto. Posteriormente, en proceso participativo, si tenemos que buscar apoyo externo ya analizaremos la necesidad presupuestaria, pero seremos muy austeros.

El último plan de futuro de ciudad, ‘Reus Demà i Agenda 21’, impulsado en 2010, no tuvo continuidad. ¿Por qué?

Hemos mirado las planificaciones anteriores. El plan Reus Impuls 2005 es un ejemplo de que planificar permite sacar adelante proyectos concretos. De que es bueno reconocerlo y tenerlo en cuenta. Sirvió para el centro peatonal y ahora lo tenemos, tenemos el Hospital, el Tecnoparc… El 2011 fue distinto por el contexto económico. Estábamos en plena crisis económica y el consistorio decidió concentrar sus esfuerzos en revertir la situación y eso hizo que no vieran la luz proyectos y previsiones.

¿Recuperarán algo de estos documentos?

Lo hemos mirado y en la fase de diagnosis del estado de Reus tendremos en cuenta bases de datos sectoriales. Las más reciente pero también las de entonces… Así como también los distintos planes de Juventud, LGTBI, igualdad… Contienen muchos datos de interés que permiten ver dónde quieres ir, qué quieres ser y cómo hacerlo para llegar a ello.

¿Y cómo se puede blindar Reus Horitzó 32 ante un posible cambio de color en el gobierno?

Está muy blindado, será el proyecto que quiere la ciudad, lo que ella defina. Esto es lo que tenemos que interiorizar todos los grupos y trabajar en una base sólida de confianza, hacer lo que la gente nos dice por dónde ir para que en un futuro se puedan inspirar en estos objetivos estratégicos más genéricos y que cada gobierno le ponga su acento. Igual que nos inspiramos en la Agenda 2030 de la ONU. La clave es que será el plan de la ciudad.

¿Qué garantía de continuidad tendrá si la economía empeora?

Deberemos tener suficiente flexibilidad y que la herramienta sea viva si las circunstancias sanitarias o económicas variasen mucho en diez años. Por lo que habrá que hacer líneas básicas y estratégicas que puedan perdurar y llevarse a cabo igualmente.

Acciones ilusionantes pero cautas, decía usted.

Realistas, posibilistas, bien organizados e orientados, pero ilusionantes. Si no soñamos y somos ambiciosos, nos quedaremos en una ciudad poco atractiva.

Lleva ya dos años como vicealcaldesa de Reus. ¿Qué valoración hace de este tiempo en el cargo?

Muy positiva. Planificar en términos más cortos como el Pla d’Acció Municipal (PAM) o el Pla de Reactivació Econòmica i Social da sus resultados positivos, permite acercarte a los objetivos previstos y llevar a cabo las acciones enfocadas con el objetivo. El PAM nos ha servido mucho, por ejemplo para impulsar el uso de la Bicicleta en la ciudad. Y nos permitirá dejar otros asuntos muy encarrilados.

¿Qué le gustaría resolver en el período que le quedan en el cargo?

Quiero seguir avanzando en planificación. También en transparencia y añadir más visión de género y políticas de igualdad. Por ejemplo, en urbanismo feminista, donde me gustaría que fuéramos referentes. En relación a la participación, además de generar consenso, quiero tomar decisiones de la forma en la que la ciudadanía nos lo reclama. También es lo que yo pido a gobiernos de otros ámbitos, que en cuestiones en las que tengamos que ponernos de acuerdo nos pongamos de acuerdo, y no solo la parte política, sino ciudadana.

¿Y lo logrará?

Trabajaré y pondré todos mis esfuerzos en ello. Soy muy perseverante.

Al inicio de mandato se marcó distintos retos. Uno era construir dos centros cívicos. ¿Dónde ha quedado el Garbí?

Posiblemente tengamos un estudio. El Centre Cívic del Gregal está avanzado y posiblemente se vea para este mandato. El Garbí, al menos, tendremos las bases para que en un posible nuevo gobierno se pueda concretar.

¿Y qué me dice del traslado de la facultad de Medicina?

Desde el consistorio pondremos todas las facilidades porque creemos que la facultad tiene que ir al campus de Salud, en Bellissens. Necesitan expandirse y ofrecer una facultad en condiciones, donde se pueda hacer investigación. El traslado en dos años no sé si se hará, pero sí que podemos trabajar codo con codo, para cuando sea posible hacer la inversión, colaborar. En un estudio previo o en cuestión de proyecto más que de obra.

¿Cómo será la transformación del barrio del Carrilet?

Estamos cerca de definir las líneas maestras. Visualizamos una transformación urbanística que deberá tener en cuenta la Estación de Autobuses, la de Bellissens, Mas Iglesias… Con distintos edificios con distintas utilidades y para toda la ciudad. Será una transformación que supondrá una inversión importante y que durará más de un mandato.

¿A qué se refieren cuando hablan de crear una centralidad en el sur de la ciudad?

Se tienen que imaginar que hay vida en ese ámbito, en el sector, a todas horas del día y toda la semana. Por ejemplo desde ámbito cultural a alojamiento juvenil. Pero esto debe concretarse en un proceso participativo.

¿Cuándo estará listo y cómo será el nuevo Plan de Reactivació?

Será el mismo que el anterior pero con distintas acciones. Tendrá un plan para la ocupación centrado en no destruir empleo y también en crearlo. Seguramente habrá otra edición de los Bons Reus y también tendrá ayudas a empresas y autónomos. Económicamente, podemos llegar a una cuantía económica similar a la anterior (4,5 millones de euros) si hace falta.

Es usted la primera mujer presidenta de la Diputació de Tarragona. ¿Cómo lo vivió?

Muy bien. Sentí que no tenía que ser nada excepcional y espero no ser la última. Somos muy conscientes de que este techo de cristal todavía existe y tenemos que picar piedra todos y todas.

Los altos cargo políticos siguen estando, principalmente, ocupados por hombres.

El pasado martes se presentó en el Aeropuerto la línea aérea a Canarias de Binter. La foto de grupo fue muy chocante: se vio que había muchas instituciones representadas y muy pocas mujeres representándolas, y es tarea de todos cambiarlo. Y nosotros trabajaremos para ello.

Puede estar marcando un camino...

Bueno... En ese sentido, tengo una responsabilidad y estoy contenta de poder ejercerla, pero espero sentirme más acompañada por otras mujeres.

¿Cómo lo viven sus hijas?

Intento predicar mucho con el ejemplo, pero estas generaciones tienen el feminismo muy integrado y sé que lucharán por esta igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Tras la victoria de ERC en Reus en las elecciones autonómicas, ¿se ve usted como futura alcaldesa?

En 2023 podremos hablar. Me encantaría ser alcaldesa de mi ciudad. Tendría mucho honor de poder serlo.

«Espero no ser la última mujer presidenta»

Noemí Llauradó durante la entrevista en su despacho. FOTO: A.G.

Es usted la primera mujer presidenta de la Diputació de Tarragona. ¿Cómo lo vivió?

Muy bien. Sentí que no tenía que ser nada excepcional y espero no ser la última. Somos muy conscientes de que este techo de cristal todavía existe y tenemos que picar piedra todos y todas.

Los altos cargo políticos siguen estando, principalmente, ocupados  por hombres.

El pasado martes se presentó en el Aeropuerto la línea aérea a Canarias de Binter. La foto de grupo fue muy chocante: se vio que había muchas instituciones representadas y muy pocas mujeres representándolas, y es tarea de todos cambiarlo. Y nosotros trabajaremos para ello. 

Puede estar marcando un camino... 

Bueno... En ese sentido, tengo una responsabilidad y estoy contenta de poder ejercerla, pero espero sentirme más acompañada por otras mujeres. 

¿Cómo lo viven sus hijas? 

Intento predicar mucho con el ejemplo, pero estas generaciones tienen el feminismo muy integrado y sé que lucharán por esta igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Tras la victoria de ERC en Reus en las elecciones autonómicas, ¿se ve usted como futura alcaldesa? 

En 2023 podremos hablar. Me encantaría ser alcaldesa de mi ciudad. Tendría mucho honor de poder serlo.  

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