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Pleno de Reus: Energía verde local, pública ¿Y social?

Se aprueba la creación de la comercializadora Reus Energía, que abastecerá instalaciones municipales

Salvat Jordina

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Sesión del pleno del viernes, con el Síndic de Greuges, Pere Pagés; el alcalde, Carles Pellicer, y la concejal, Montserrat Vilella. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Sesión del pleno del viernes, con el Síndic de Greuges, Pere Pagés; el alcalde, Carles Pellicer, y la concejal, Montserrat Vilella. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Al gobierno local se le plantean varios retos tras el pleno municipal de ayer. Algunos ligados con la rama social. Durante las ocho horas y media que duró la sesión, el ejecitivo -JunsxReus, ERC y Ara Reus- y el PSC dieron el sí a la creación de la comercializadora de energía eléctrica municipal Reus Energía, que se incluirá en la sociedad Reus Serveis Municipals S.A. Todo proviene de la memoria elaborada por la comisión de estudio municipal que especifica que las empresas municipales están avaladas por los años de experiencia en instalación y gestión de plantas solares para el autoconsumo en sus dependencias, y que esta iniciativa económica es oportuna, conveniente y de interés público.

Un informe que, sin embargo, levantó dudas entre la oposición que, a pesar de estar a favor de impulsar las energías renovables, no lo quieren a cualquier coste. El grupo de Ciudadanos cambió su voto de la abstención –que dio en febrero cuando se presentó el proyecto– al no. Su portavoz, Débora García, cuestionó la hoja de ruta, señalando que se desconoce parte esencial: dónde se van a colocar las placas, si hay suficiente superficie y señaló que, al no especificar los sobrecostes, «no se han tenido en cuenta los costes reales».

C’s considera que esta Reus Energía solo servirá para restringir la competencia del mercado y volvió a criticar las empresas municipales refiriéndose a la gestión de los párquings y el «monopolio» que, dice, han instaurado. «El consistorio parece una multinacional diversificada con todo tipo de negocios y no se ha mostrado que esto sea lo mejor para los ciudadanos», espetó. «Quizás usted está poco interesada en el impulso de esta empresa municipal», contestó el concejal de Medio Ambiente, Dani Rubio, recordando que García tiene acciones en empresas energéticas.

Durante los primeros años, Reus Energía solo suministrará electricidad a instalaciones municipales y no será hasta una segunda fase que los ciudadanos podrán entrar en el negocio. En este aspecto, la CUP se encargó de resaltar que tal Reus Energía debería beneficiar al ciudadano, «no solo al ahorro municipal». «Debería servir para cubrir las necesidades de familias en situación de emergencia», indicó la cupaire Mónica Pamies.

Mientras tanto, el consistorio ya ha aprobado los primeros seis proyectos ejecutivos para implantar placas solares. Será en las escuelas Isabel Besora; Pi del Burgar; la Vitxeta; Rubio i Ors y en la Alberich i Casas. También se instalarán placas en la cubierta de Mas Carandell, en el barrio Gaudí. Con todo, el gobierno pide tiempo y paciencia. La oposición, pide más garantías sociales.

Un debate parecido ocurrió con la creación de servicios municipales de alimentación y alojamiento temporal en el Centre Social el Roser. Un recurso que costará 844.000 € de coste anual, 500.000 € más de lo que se invertía hasta hoy. En este caso,toda la oposición apoyó el proyecto aunque lo ven como un recurso insuficiente por las necesidades sociales de la ciudad.

Un puente en el sur de Reus

El grupo municipal socialista puso de nuevo en el centro del debate político la necesidad de crear un puente que conecte la zona del sur de Reus con el Hospital Sant Joan. En la moción, el líder del PSC, Andreu Martín, planteó que los barrios tienen «demasiadas» dificultades de movilidad para acceder a unas instalaciones que les quedan cerca. Por ello pidió al gobierno redactar promueva el proyecto y realice “los contactos necesarios” para ello. La necesidad fue compartida por el resto de partidos del pleno, con el matiz por parte del gobierno, que indicó que ya está trabajando en ello.

El ejecutivo ha clarificado que se harán movimientos para instar a que el puente se haga, pero subrayó que la ejecución dependerá de un promotor privado y que tiene que elaborar un plan parcial de la zona. En este aspecto, la concejal de Urbanismo, Marina Berasategui, destacó que la previsión urbanística plantea dos puentes de conexión entre una banda y otra de la vía del tren. «Es algo que hay que hacer, pero tenemos que ser cautelosos, porque no será fácil», señaló.

La presencialidad, ¿cuándo?

El Síndic de Greuges tuvo un protagonismo especial presentando un informe de 2020 que evidenció el cambio de necesidades de la ciudadanía en la pandemia. Pere Pagés expuso que de los 318 expedientes por quejas y consultas tramitados en 2020, la mayoría iban dirigidas a la atención ciudadana por parte de la administración municipal. «La dificultad para acceder a los servicios municipales» ya fuera por no responder el teléfono o retrasos en las consultas han desbancado a las quejas por ruidos generados en el ocio nocturno, la principal disputa de 2019.

La curiosidad de la sesión, sin embargo, se la llevó el debate sobre la necesidad de hacer el pleno de forma telemática, que duró más de media hora. La CUP votó en contra y defendió recuperar la presencialidad, en consonancia con la progresiva vuelta a la normalidad en la sociedad y los organismos municipales. No le gustó la propuesta al gobierno local, quien por voz del concejal de Recursos Humanos, Daniel Rubio, recriminó a Marta Llorens, portavoz cupaire, que diera ejemplo con lo que pide: «su grupo es uno de los que menos actividad está realizando en el despacho de este edificio». Lo que dio a pie a otra enganchada habitual entre Ara Reus y la CUP, que respondió pidiendo «un despacho en condiciones y con ventanas, como otros grupos municipales».

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