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Reus prevé habilitar cinco nuevas estaciones de carga eléctrica y sumar 19

Desde 2014, el Ayuntamiento de la ciudad ha hecho una apuesta firme para potenciar la movilidad sostenible. El elevado precio de los coches sigue frenando su expansión

J. Salvat/M. Plana

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Un usuario del coche eléctrico en el aparcamiento de la plaza Llibertat, de carga rápida. FOTO: Alfredo González

Un usuario del coche eléctrico en el aparcamiento de la plaza Llibertat, de carga rápida. FOTO: Alfredo González

«Para Toyota es una gran satisfacción colaborar con ciudades pioneras y tan avanzadas en innovación y movilidad sostenible como Reus», decía el presidente y Ceo de Toyota España, Miguel Carsi. Y es que el Ayuntamiento de Reus fue la primera institución en toda Europa a poner a prueba el funcionamiento de Yuko, el car-sharing corporativo de la marca de coches japonesa. Así, Carsi presentaba la ciudad como un referente de innovación en uso de coches eléctricos.

¿Podemos decir que, efectivamente, Reus es una de los referentes en movilidad eléctrica? Desde el año 2014, el Ayuntamiento, a través de Reus Mobilitat i Serveis, trabaja para responder afirmativamente a esa pregunta. Hace cinco años instaló las primeras estaciones de recarga en aparcamientos: nueve en parkings subterráneos y otras dos en estaciones de superficie. A día de hoy, Reus dispone de 16 estaciones de recarga para coches eléctricos –14 de ellas municipales– que pueden dar un servicio simultáneo a 34 vehículos. De ellos, los cargadores de la plaza de la Llibertat y del área de la Riera Miró son de carga rápida, que equivale a que, con 30 minutos, puedes aportar la energía necesaria para recorrer 120 kilómetros.

Justamente, en el de la plaza de la Llibertat se encuentran Josep Elias y Azahara Zamora. Tienen un Hyundai Kona, un automóvil con una autonomía de 450 kilómetros. Han parado a cargar el coche en su trayecto hacia Barcelona. «Reus es la ciudad más preparada de la zona», afirman. «Tenemos una tarjeta con la que únicamente tenemos que pagar la zona azul y la carga es gratuita. Es muy económico», explica Elias. La inversión principal es lo que frena a los compradores. «Nosotros nos lo compramos porque no queríamos contaminar. De entrada, el precio es muy elevado, pero después no pagamos peajes, en el caso de los de la Generalitat. Hay muy pocas averías y la mayoría de ciudades te ofrecen ventajas de aparcamiento», añade.

Este es el caso de Reus, donde los vehículos eléctricos tienen un 50% de descuento en los parkings municipales, además de carga gratuita. Desde el consistorio, se han promovido más ayudas para este tipo de automóviles, como una bonificación del 75% de la cuota del impuesto de vehículos. El esfuerzo ha dado resultado, pasando de 317 cargas el 2014 a 7.706 en 2018 (último año del que se tiene cifras).

Apuesta firme

El pasado mes de mayo, el Ayuntamiento de Reus estrenó tres de los diez vehículos eléctricos que compró para renovar su flota y que supondrán la retirada de 16 vehículos de combustión.

El consistorio quiere dar ejemplo y prevé reducir emisiones de gases contaminantes e incrementar el uso de vehículos municipales, ya que estos funcionan a través del car-sharing (coche compartido), un sistema con el que los vehículos pasan a ser de uso compartido con la plantilla de trabajadores, que los pueden reservar on-line y abrirlos con una aplicación móvil. Así, se prevé incrementar el uso del 10 al 30% en vehículos municipales.

Además, el pasado mes de febrero, la concejalía de Medi Ambient presentó un plan de movilidad eléctrica para convertir Reus en una de las ciudades punteras del sud de Europa en este campo. Un plan que refleja la apuesta firme del consistorio de Reus para potenciar la movilidad sostenible. Se prevé que el documento tenga continuidad con el nuevo gobierno y presenta tres ejes claves.

Por un lado, instalar más estaciones de carga eléctrica. Concretamente cinco, que estarían ubicadas en zonas con un volumen importante de desplazamientos.

Por otro, busca incentivar el uso de vehículos híbridos y eléctricos con la implantación de zonas de baja emisión exclusivas para vehículos no contaminantes; zonas de aparcamiento en el centro preferentes para vehículos enchufables; aparcamiento gratuito para los vehículos eléctricos durante la recarga y el estacionamiento y descuentos en la carga de vehículos prioritarios, como autobuses, taxis, etc.
Finalmente, abordar una campaña de sensibilización con el objetivo de fomentar las ventajas del uso del vehículo eléctrico.

Un ahorro a largo plazo 

Sin embargo, desde los concesionarios rebajan la euforia. En Autoxandri de Reus –distribuidor Renault– Joan Alasa, jefe de Ventas afirma que Reus es una de las ciudades más adaptadas y pioneras en movilidad y facilidad de uso del coche eléctrico, «comparado con capitales de provincia como Tarragona le da mil vueltas». ¿El problema? «Quien no está preparado para dar el paso adelante es el país», explica, ya que considera que no hay una conexión fuerte que permita a los usuarios hacer viajes largos.

«Las ventas funcionan, pero de forma muy lenta. Para que se note el aumento de usuarios tenemos que hacer una mirada a largo alcance. Si comparamos con cinco años atrás han crecido mucho», explica Alasa, a lo que añade: «Lo que sí que se nota es un gran aumento de la curiosidad. El cliente pregunta y se interesa por el precio y las subvenciones». Quieren hacer el cambio de combustión a eléctrico, pero les frena el elevado precio.

Sin embargo, Alasa apunta que hay formas de rebajar tal suma de dinero. Por ejemplo, de comprar la batería del coche a alquilarla, hay una enorme diferencia de 6.000 euros. «Tienen que saber que un coche eléctrico tiene prácticamente cero gastos de reparación y de taller. Además de cero gasto de combustible. Así que en unos tres años, se puede recuperar esa diferencia», explica Joan Alasa.

Otro de los puntos a favor sería que con un coche eléctrico el usuario cambia la conducción: de una forma agresiva a una respetuosa «cuando desaceleras, la batería se va autocargando. Así que evitas los frenazos o los acelerones bruscos. Una vez te adaptas al método, la carga te puede durar mucho», insiste Alasa.

Aunque parece que la expansión del coche eléctrico en la sociedad va más lento de lo necesario, al menos Reus ha hecho los deberes con una apuesta firme para potenciar su uso.

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