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Setecientos pasajeros inauguran la temporada de cruceros en TGN

El buque de lujo Azamara Quest, procedente de Niza, ha pasado la noche en la ciudad. Hoy parte hacia Málaga
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El crucero llegó ayer por la tarde y atracó en el dique de Llevant.  Foto: Lluís Milián

El crucero llegó ayer por la tarde y atracó en el dique de Llevant. Foto: Lluís Milián

El proyecto Tarragona Cruise Port Costa Daurada comienza a recoger los frutos de la estrategia iniciada hace ahora tres años. Tarragona se consolida como una destinación exclusiva de destino de cruceros a nivel internacional en el Mediterráneo. Para este 2015, las previsiones del Port de Tarragona son la recepción de nueve cruceros y 8.000 pasajeros, un crecimiento significativo después de los 2.000 pasajeros que llegaron a la ciudad el año pasado. El crucero de lujo Azamara Quest, que llegó minutos antes de las cinco de la tarde de ayer al puerto de Tarragona, ha estrenado la temporada, que durará hasta octubre. El Azamara Quest navega bajo bandera de Malta, tiene una eslora de 180,45m y una manga de 28,30m.

Cerca de 700 pasajeros salieron de sus camerinos para poner sus pies en tierra tarraconense. Es la primera vez que la embarcación visita la ciudad. Azamara Quest, procedente del puerto de Niza (Francia), atracó en la terminal actual del Port de Tarragona, ubicada en el dique de Llevant. Lo más destacado es que el charter pasará una noche en la ciudad. Esto permite que los 700 pasajeros puedan pasar un día entero en Tarragona y puedan disfrutar tranquilamente y de manera profunda de las experiencias que el territorio ofrece durante la tarde y noche.

La embarcación, con la ayuda de un equipo de amarradores, tardó aproximadamente veinte minutos en atracar. Los pasajeros, la gran mayoría de nacionalidad australiana, salieron del charter pisando una gran alfombra roja y se encontraron con una agradable recepción: vermut y sangría Yzaguirre para todos. También les esperaba una representante de la Via T, que repartía vales descuento en comercios de la ciudad. Autobuses de la EMT y taxis esperaban a los recién llegados para llevarlos al centro de la ciudad. Algún pasajero tuvo que tomarse de un solo sorbo el refrigerio, ya que el conductor del autobús no permitía que entraran bebiendo.

El paseo de la Escullera –vía que enlaza el dique de Llevant con la ciudad–, fue lo primero que vieron los pasajeros. Por esta razón, desde ayer y hasta hoy por la noche, los viandantes y ciclistas solo podrán utilizar el carril pintado de color verde. El carril de paso de vehículos rodados está señalizado con conos, lo que significa que no se puede pasar.

Los cruceristas tienen programadas distintas actividades culturales y de ocio, entre las que destacan las visitas guiadas a los principales centros de interés del patrimonio histórico y cultural. Ayer, algunos de los turistas pasearon por la ciudad con el Trenet, otros fueron a pie e incluso hubo un grupo que decidió alquilar bicicletas y visitar la ciudad sobre ruedas. De las actividades organizadas para hoy, un 31% del pasaje ha contratado excursiones. De este 31%, el 42% de los pasajeros visitará el patrimonio romano de Tarragona; el 9%, la Abadia de Poblet y el Castell de Milmanda; el 38% visitará Barcelona y el 11% subirá a Montserrat y a las Bodegas Codorniu. El resto visitará el territorio de manera libre.

Esta tarde, el crucero de lujo Azamara Quest partirá hacia el puerto de Málaga. El trayecto de este crucero finalizará el próximo 4 de julio en la ciudad inglesa de Southampton, tras haber visitado ciudades como Gibraltar, Oporto, Lisboa, La Coruña, Dublín, Helsinki, entre otras.

 

Prescriptores de la ciudad

«El impacto económico de los cruceros en la ciudad es muy positivo, no solo por el dinero que gastan durante su paso, sino porque los pasajeros se convierten en posibles prescriptores de la ciudad», comenta Patricia Anton, concejal de Turisme de Tarragona. Según datos aproximados del estudio, los cruceristas gastan entre 10 y 15 euros por persona, lo que significa que el impacto económico de los nueve cruceros que llegarán a Tarragona será de 120.000 euros.

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