Solidaridad en Reus contra el frío

El Sindicat d’Habitatge de Reus recoge ropa de abrigo y mantas para familias necesitadas

C. VALLS

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El punto de recogida fue ubicado en la sede de la entidad La Bullanga. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El punto de recogida fue ubicado en la sede de la entidad La Bullanga. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El Sindicat d’Habitatge de Reus puso en marcha la tarde de ayer una recogida solidaria de mantas, ropa de abrigo y estufas para que las familias necesitadas pasasen mejor los días de frío. La Bullanga cedió el espacio de su sede al Sindicat y allí pudieron almacenar todo lo que fueron recogiendo.

«La iniciativa funcionó muy bien. Aunque no contabilizamos las personas que se suman a ayudar, sí que solemos contar a las familias que ayudamos, porque suelen acercarse al sindicato en algún momento y vamos viendo quien le hace falta algo», expuso Víctor, uno de los miembros del Sindicat d’Habitatge de Reus y encargado ayer de la actividad.

Las familias que fueron viniendo ayer fueron aquellas que, según Víctor, «tenían una mayor urgencia, lo de ayer lo iremos repartiendo estos días, pues hay que ordenarlo estratégicamente; así, también facilitamos la búsqueda de las familias», señaló el montón de ropa recogido.

Y es que recibieron una «gran cantidad» de donaciones, tanto de ropa como de mantas, aunque «nos hacen falta, sobre todo, calefactores; y es lo que más hace falta». Esta recogida, que también se llevó a cabo el año pasado en la ciudad con «gran éxito y en la que se incluyeron juguetes» sirve, distinguió, «para ver a las familias en otro contexto que no sea el de la asamblea que organizamos».

Aunque, avanza, «las próximas serán más festivas» y «habrá ropa, para que la gente pueda escoger entre los diferentes elementos que más necesite», también habrá merienda y, según la necesidad, seguramente «volveremos a pedir estufas», asegura. En este espacio, se fomentará, además, el diálogo. «Se hablará de diferentes temas, es importante saber cómo le va», apunta.

La experiencia

Por la experiencia que tienen en este tipo de actos, organizan recogidas en una franja horaria concreta y en una tarde porque «sabemos que tendremos una cantidad de ropa que nos cabrá en una furgoneta y que somos suficientes personas para repartirla».

Víctor hace una apreciación sobre el buen recibimiento de este tipo de acciones. «Sigue habiendo necesidad, pero sobre todo hay un factor, y es que los niños crecen y la ropa siempre hace falta; las mantas, por otro lado, se estropean y, también, viene gente nueva a pedirnos ayuda», resume.

Desde que se creó el Sindicat d’Habitatge de Reus, dijo Víctor, «puede que hayamos recibido entre 60 y 70 familias; siempre acuden según su circunstancia, pues hay quienes vienen de vez en cuando y otras que siempre». La entidad, por otro lado, está al lado de las personas que sufren en materia de emergencia habitacional y cuando están en pleno desahucio, las acompañan.

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