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Tensión entre un centenar de manifestantes y el estand de Vox en Reus

Un grupo de personas mostró su rechazo por la presencia del partido de ultra derecha en la Diada de Sant Jordi

Montse Plana

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Manifestantes delante de la parada de Vox, esta tarde en Reus. FOTO: Alfredo González

Manifestantes delante de la parada de Vox, esta tarde en Reus. FOTO: Alfredo González

Tensión es lo que se vivió la tarde de Sant Jordi en Reus entre más de un centenar de manifestantes y miembros y simpatizantes de Vox. El partido de derecha instaló en la plaza Sant Pere un estand, en el contexto de la Diada de Sant Jordi, lo que no sentó muy bien a más de una treintena de entidades reusenses, también presentes en la jornada. Nada más saber que Vox tendría parada, dichas entidades se agruparon para realizar una actuación conjunta de rechazo con el lema «Reus siempre antifascista».

Ya por la mañana, una treintena de personas se concentraron ante la parada de Vox. Pero aquí no terminó la acción. Ha sido esta tarde, a las 19 h, cuando se concentraron más de un centenar de personas. Primero, ante el ayuntamiento de Reus, donde la intención era llegar al balcón de la casa consistorial y colgar una pancarta, aunque el plan ha sido frustrado. Las puertas del edificio estaban abiertas y, de repente, un grupo importante de gente se coló escaleras arriba. El alcalde Carles Pellicer –que estaba en la parada del Partit Demòcrata, ubicado justo delante del ayuntamiento– se acercó, pero no pasó de las puertas de la casa consistorial. Y es que todas las puertas estaban cerradas, así que los manifestantes no tuvieron opciones y, pasados más de 10 minutos, han bajado a la calle con la pancarta alzada entre aplausos y gritos de «bravo» por parte del resto de concentrados. El primero en recibir críticas fue el alcalde: «Pellicer, botifler» o «abre el balcón» han sido algunas de las frases que los manifestantes le dedicaron 

A continuación, empezó la marcha, dirección la parada de Vox. Con carteles de «ni fascismo, ni racismo, ni machismo. Detengamos la extrema derecha» y «contra la extrema derecha y la derecha extrema, somos antifascistas», el grupo recorrió parte de la plaza del Mercadal, entre libros, rosas y miradas de aquellos que estaban echando un vistazo entre las paradas. El más de un centenar de personas se dirigió directamente a la plaza Sant Pere, donde agentes de los Mossos d’Esquadra y de la Guàrdia Urbana ya estaban a la espera. «Fuera fascistas de Sant Jordi», han empezado a gritar los concentrados cuando ya se estaban aproximando a su objetivo. Los mossos hicieron una barrera entre manifestantes y Vox, una barrera que han tenido que mantener firme a medida que el centenar de personas se acercaba, cada vez más, al estand ante una tensión que iba in crescento. Silbidos por una parte, silbidos por otra, gritos... Los antifascistas mostraban su pancarta y, ante la situación, una chica de la parada de Vox ha desplegado con rabia una bandera española, a la vez que gritaba de forma reiterada: «¡Libertad! ¡Libertad!». «¿Y por qué no dais ejemplo?», le preguntaban algunos manifestantes. «¡Libertad para los presos!», decían otros. El intercambio de gritos entre los dos grupos era constante, aunque, en realidad, nadie se escuchaba. Los agentes de Mossos d’Esquadra han tenido que intervenir en más de una ocasión pidiendo calma. «Si no dice nada, ellos tampoco le dicen nada», intentaba explicar un agente para apaciguar los ánimos, aunque, con la crispación, para poco servía. «¿Pero cómo que no nos dicen nada? ¡Si nos están increpando!», esgrimía una simpatizante de Vox.

La tensión duró, al menos, media hora. Los manifestantes llegaron pocos minutos antes de las siete y media, y allí permanecieron, cara a cara, enfrente la parada de Vox, hasta prácticamente las ocho, cuando la concentración se dispersó.

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