Reus La Mirada Ganxeta

Toca redoblar los esfuerzos

Covid-19. La situación en Reus preocupa. Pero también hay margen para una rápida mejora si se actúa como es debido

Francesc Gras

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En Reus nos hemos despertado de golpe ante una situación de alarma impensable hace pocos días. El Departament de Salut primero, y el Ayuntamiento después, han activado el botón de alarma y, en un abrir y cerrar de ojos, han aprobado aplicar las medidas más restrictivas de toda Catalunya.

Y es que la regresión a días que queríamos olvidados es importante: limitación de aforo en restaurantes, bares y terrazas; espacios deportivos públicos cerrados y la prohibición de reuniones de más de 10 personas. Un paquete de medidas anunciado con las pruebas PCR en el CAP Sant Pere y el hospital en marcha. Una acción, por cierto, de la cual será interesante conocer el resultado y cuanta gente ha participado.

Imagen de las pruebas PCR que se llevaron a cabo el sábado en el CAP Sant Pere. FOTO: A. González

Con todo lo expuesto, es normal que la preocupación ciudadana y la sensación de que Reus es uno de los principales puntos calientes del Covid-19 esté en todas partes. De esta forma ya me lo ha hecho saber más de un conocido de fuera de la ciudad con la pregunta: ¿Qué ocurre en Reus?

Desde mi punto de vista la situación actual es preocupante. En una semana, el índice de posibilidad de rebrotes se ha disparado situándose entre los más altos de Catalunya. Además, hasta una cuarta parte del número total de contagios se ha producido durante estos últimos días. Una peligrosa curva epidemiológica que urge estabilizar.

La formación de los jóvenes también está en juego con el inicio del curso escolar 

Sin dejar de lado la alarmante tendencia actual, también hay margen para el optimismo. Por ejemplo, desde que se iniciara la pandemia el pasado mes de marzo, el número total de positivos en la ciudad es de 704, mientras que el de fallecidos es de 49. Si cogemos los datos actuales de población, ambos números no alcanzan, ni de lejos, el 1% de la gente que vive en la ciudad. Otra cuestión es que ahora conocemos más casos porque se están realizando muchas más pruebas PCR que hace meses.

Y para terminar, la realidad es que todo depende de nosotros. Se critica mucho, y en ocasiones con razón, la actuación de las administraciones a la hora de gestionar la situación de pandemia actual. Aún así, sus posibles fallos o imprecisiones no ocultan que la gran responsabilidad de mejorar la situación recae sobre la ciudadanía. Y casos como el intento de ‘macrobotellón’ del otro día en un polígono de la ciudad la verdad es que no ayudan.

Los retos que se plantean de cara a los próximos días son mayúsculos y toca redoblar esfuerzos. Primero, por la necesidad de frenar el virus. Y después, porque el futuro de los más jóvenes está en juego. Nos encontramos a las puertas del inicio de un curso escolar que presenta más interrogantes que respuestas. Un nuevo confinamiento total, o no iniciar las clases como tocaría, creo que dejaría unas secuelas a todos los niveles difíciles de superar.

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