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Reus Consumo

Toca vaciar el armario en Reus

El FleaMarket Reus celebrado en los jardines de la Casa Rull ha ofrecido la oportunidad de comprar ropa de segunda mano a precios muy asequibles
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Un momento del mercado celebrado este sábado en los jardines de la Casa Rull. Foto: Alfredo González

Un momento del mercado celebrado este sábado en los jardines de la Casa Rull. Foto: Alfredo González

Laura rebusca entre la ropa una ganga que valga la pena. No sabe exactamente qué va a comprar, pero tiene claro que algo encontrará de su agrado. Esta escena, más propia de un mercadillo, se ha repetido este sábado durante todo el día en los jardines de la Casa Rull durante la celebración de una nueva edición del FleaMarket Reus, una idea que nació hace cuatro años entre cuatro amigas que no sabían qué hacer con la ropa que tenían arrinconada en el armario y que ha ido a más, hasta el punto que ayer reunió a una quincena de paradas.

«Todo empezó entre un grupo de amigas que nos intercambiábamos la ropa. En casa se acostumbra a acumular mucha ropa, especialmente las chicas y vimos que ésta era una buena manera de dar salida a esta ropa», explicaba al Diari Mar Sabater, una de las impulsoras de este mercado de ropa de segunda mano.
Después de varias ediciones a nivel interno, la de este sábado ha sido la primera abierta al público y, a tenor de lo visto en los jardines de la Casa Rull, no será la última. «Nuestro objetivo es concienciar a la gente de que la ropa se puede reutilizar, a la vez que les obligamos a preguntarse si realmente necesitan todo lo que tienen o si se han parado a preguntar alguna vez el coste de la pieza que llevan o dónde la han confeccionado».

Darse una vuelta por las paradas del FleaMarket permitía comprobar que el estado de las piezas de ropa que se ofrecían era perfecto, todas a unos precios muy asequibles que oscilaban de uno a cinco euros».

Situada detrás de su estand, Alba comentaba al Diari que «es la primera vez que vengo a un mercado de estos para vender mi ropa. Tenía mucha acumulada por casa, tanto mía como de mi marido, y he creído que era una buena oportunidad de quitarte cosas de encima». A pesar de ser novata, Alba admitía que no le estaba yendo nada mal. «He vendido bastantes cosas, aunque también he aprovechado para comprarme alguna», explicaba sonriendo.
Pijamas, camisetas, complementos, chaquetas... En el FleaMarket podía encontrarse cualquier pieza de ropa, en un ambiente familiar y muy agradable, amenizado con la actuación musical de Jo Jet y Maria Ribot. Tampoco faltaron los talleres de cuenta cuentos para niños y de reconfección de ropa. Para acabar la jornada se proyectó el documental Les costures de la pell.

Faltará hacer balance de las ventas que se llevaron a cabo, pero vista la cara de satisfacción de Mar Sabater, es de suponer que la experiencia se repetirá. Las organizadoras, constituidas en la asociación El Coco, pel consum conscient, no cesarán en su empeño de conseguir implantar la cultura de la compra de ropa de segunda mano, tal y como ya ocurre desde hace muchos años en otros países de Europa como Holanda.

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