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Un paseo nostálgico por los comercios de la ciudad de Reus

La Teva Ruta realizó ayer una visita guiada por algunos de los comercios más antiguos de la capital del Baix Camp 

Cristina Valls

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Un paseo nostálgico por los comercios de la ciudad de Reus

Un paseo nostálgico por los comercios de la ciudad de Reus

Una visita guiada para conocer las tiendas más antiguas y emblemáticas de Reus sirvió ayer a un grupo de  trece personas para profundizar más en la vida cotidiana de antaño. La tarea de transmitirlo fue a cargo de Mª del Carme Granados, de La Teva Ruta. Granados confeccionó un resuelto recorrido por el casco antiguo de la ciudad y empezó por uno de los vestigios más importantes del Modernismo: la Casa Navás. 
Uno de los aspectos más destacados de la descripción del edificio de Lluís Domènech i Montaner fue la fachada y sus numerosos detalles. Entre otros, la guía señaló los bustos que miran hacia la plaza del Mercadal y la disposición del balcón. «Sobresale como si de un asiento de teatro se tratara. Para los propietarios, la plaza era su escenario y querían que su casa fuera admirada», apuntó.


Otros aspectos de la propia plaza también fueron identificados. Fueron nombrados, por ejemplo, los números grabados en el suelo relacionados con la disposición de los puestos del mercado de fruta y verdura, o la distinción de la propia gran plaza porticada, perfectamente dispuesta y llena de comercios. «La tienda de la Casa Navás, ubicada en los bajos, estaba regentada por Josepa Blasco –la señora–, y estuvo también hasta hace poco en activo. Una de sus peculiaridades son su trastienda y el mobiliario, muy bien conservados», explicó Granados, una vez estuvieron situados en la calle de Jesús.


La siguiente parada llevó al grupo, animado y curioso, hasta el comercio El Barato. En este punto, los visitantes se dispusieron en un corro para poder ver las instantáneas antiguas que se les iban mostrando. Éstas sirvieron para hacer un repaso de las generaciones que estuvieron al cargo del establecimiento, como también de las numerosas reformas y ampliaciones de El Barato, incluso de su letrero. «El local es muy grande, pero está repleto de tejidos y sólo los propietarios saben moverse con agilidad por allí dentro. En este negocio son especialistas en vestidos de carácter festivo, se ocupan de los vestidos de la Festa Major de la ciudad, de carnaval y Semana Santa», indicó Granados. Una vez dentro, fue muy comentada la estructura sinuosa de los pasillos y el fresco del artista Arola, hecho con motivo del centenario de El Barato. La pintura, con variados elementos relacionados con el teatro y la danza, fueron relevantes para nombrar también el vínculo que hay con el Centre del Lectura. «En el ateneo hay una escuela de teatro y otra de danza, y muchos de sus bailarines compran su ropa aquí», dijo. El ‘desorden ordenado’ llamó la atención de los participantes en la ruta. «Sólo hay una forma de encontrar las cosas aquí y esa es no cambiarlas de sitio», desveló el misterio la guía. La siguiente ubicación fue la plaza de les Peixateries Velles, dónde se aprovechó a comentar la proximidad con uno de los cementerios más antiguos que existieron en la ciudad y la Casa de la Vila. También fue nombrado su mercado de carne y pescado. «Ésta plaza data de mediados del siglo XIX y estaba construida cerca de lo que conocemos como Tomb de Ravals, que enmarcaría la estructura dónde estuvo la muralla de la ciudad», apuntó Granados. 


Cerca de allí y estratégicamente localizada está la Ganivetería (y también perfumería) J. Cavallé. Dicho negocio fue otra parada obligatoria. «Dentro podemos dejarnos llevar por la nostalgia, encontrar perfumes y lociones de afeitado que hemos podido encontrar en nuestras casas, durante la infancia», expuso Granados. Más información sobre las visitas guiadas en latevaruta.com.

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