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Un taxista de Riudoms paga una multa de 1.251€ por no llevar en marcha el taxímetro

En un viaje pactado a Barcelona, pasó un control de Mossos y los agentes observaron que el aparato estaba apagado. Mario Domingo asume que es obligatorio pero tacha la sanción de «injusta» porque había pactado un precio cerrado

Francesc Gras

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Domingo trabaja con una furgoneta que destina, básicamente, al transporte adaptado.  FOTO: Alba Mariné

Domingo trabaja con una furgoneta que destina, básicamente, al transporte adaptado. FOTO: Alba Mariné

Mario Domingo ha sido condenado por el Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Tarragona a pagar una multa de 1.251 euros por no llevar el taxímetro encendido.

La desestimación de la demanda que interpuso en su día este taxista de Riudoms es firme y, además, considera que la infracción cometida es «muy grave», explica Francisco Javier Yeste, su abogado.

De hecho, el propio taxista reconoce que fue un error pero considera la infracción «injusta» y «desproporcionada» porque estaba realizando un servicio con un precio cerrado previamente.

Los hechos se remontan a julio de 2015 cuando el taxista llevaba a una familia desde Riudoms hasta el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Antes de iniciar la marcha, acordaron fijar la tarifa del viaje en 140€. Según explica Domingo, se trata de una práctica legal si no supera el precio que marcaría el taxímetro. Según recuerda, el precio que le habría costado a la familia hubiera sido de unos 146 euros (IVA incluido) sin contar con los peajes de las autopistas.

El recorrido se produjo sin ningún incidente hasta llegar a las inmediaciones del aeródromo barcelonés. Allí le detuvieron los Mossos d’Esquadra en un control.

Tras comprobar que tenía toda la documentación en regla le indicaron que estaba circulando con el taxímetro apagado. «Les dije que se trataba de un olvido porque el coste del viaje estaba pactado previamente», apunta, sin dejar de mencionar que los agentes «me dijeron que la multa sería mínima». 

Pero su sorpresa fue cuando le llegó una multa de 1.250 euros por aplicar sin paliativos la Ley del Taxi 19/2003 que obliga a todos los taxis a «estar equipados con un aparato taxímetro debidamente comprobado, precintado y homologado, cuyo funcionamiento sea correcto [...] con la finalidad de determinar el precio de cada servicio».

La única excepción que marca la normativa s en caso de «municipios de menos de 5.000 habitantes», que no es el caso de Riudoms. Además, la misma legislación recoge llevar el taxímetro apagado se considera una infracción muy grave.  

Concienciación

Mario Domingo, que trabaja con su furgoneta básicamente en el sector del transporte adaptado, no elude su culpabilidad por no llevar encendido el taxímetro, aunque subraya que se cometen otras práctica fraudulentas que no son sancionadas. En su caso, ha decidido contactar con el Diari para poner en alerta a sus compañeros del sector del taxi.

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