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Una familia afronta un desahucio en tres semanas por una deuda de 1.600==euro==

Misericòrdia y Soufiane viven de alquiler en un piso del barrio del Carme. No tienen empleo y sus únicos ingresos son 426 euros
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Imagen de Misericòrdia y Soufiane, que esperan la llegada del desahucio. Foto: Pere Ferré

Imagen de Misericòrdia y Soufiane, que esperan la llegada del desahucio. Foto: Pere Ferré

El 5 de junio a las diez de la mañana. Estas son la fecha y la hora límites que Soufiane Ben Grichi y Misericòrdia Jansà tienen para abandonar el piso en el que viven de alquiler en el barrio del Carme. El plazo corresponde a la orden de lanzamiento del inmueble dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Reus. En dicha resolución también se exige a la pareja el pago de una deuda acumulada de 1.601,64 euros, por el impago de varias mensualidades de alquiler.

Ambos son padres de un niño de 3 años diagnosticado con autismo, por lo que su situación es todavía más precaria, aunque el menor actualmente no convive con ellos. «Teniendo en cuenta nuestra situación, el pequeño se encuentra con la familia de mi marido en Tánger», explica Misericòrdia, quien se lamenta de haber llegado a esta situación. Misericòrdia tiene dos hijas de una pareja anterior, de 9 y 7 años, y que están a cargo de su padre.

Como en la mayoría de casos el desahucio es el desenlace de otras circunstancias, como la pérdida de empleo. «Hace poco más de un año me ofrecieron un empleo, pero las tareas que debía realizar no se correspondían con el contrato que había firmado», explica Misericòrdia, quien añade que «la consecuencia fue que tuve un accidente laboral, y desde entonces no he vuelto a trabajar. Ahora todo está en manos de abogados».

La pareja asegura que sus únicos ingresos son 426 euros, cantidad que les es insuficiente para pagar el alquiler de la vivienda en la que residen. Por esta razón aseguran haber acudido en varias ocasiones a pedir apoyo a los Serveis Socials, pero critican que después de tantas reclamaciones no hayan encontrado una solución rápida a su situación. «En varias ocasiones nos hemos reunido con los técnicos del consistorio pero la solución no ha llegado todavía, y no podemos esperar más», asegura Misericòrdia.

Al respecto, los Serveis Socials de la ciudad tienen constancia de la situación de esta familia. Por esta razón la concejal de Benestar Social, Montserrat Vilella, espera reunirse en breve con Misericòrdia y Soufiane. A la espera de celebrarse el encuentro, la concejal confirma que «desde hace tiempo que los Serveis Socials vienen prestando apoyo a esta familia, en cada una de las situaciones a las que se ha enfrentado». Si bien, Vilella reconoce que «los usuarios de Serveis Socials también tienen que ser corresponsables con las ayudas que reciben, porque los momentos son difíciles y si no hay una continuidad laboral la situación es más complicada». En cualquier caso, Montserrat Vilella asegura que «desde los Serveis Socials siempre intentamos atender rápidamente a las familias y ofrecerles una solución que sea la más justa y equitativa en cada una de las situaciones».

Con resignación Soufiane Ben Grichi y Misericòrdia Jansà esperan que llegue el viernes 5 de junio, pero aseguran que no se quedarán de brazos cruzados a la espera de que les echen del piso. «Por dignidad nos iremos antes, aunque tengamos que estar en la calle», afirman. El único salvavidas al que pueden agarrarse con los ingresos que tienen, ya que ambos siguen sin tener empleo, es un alquiler social. «No nos negamos a pagar por una vivienda, pero por sentido común no podemos pagar un alquiler normal», afirma Misericòrdia.

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