Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Una treintena de personas han usado el punto de ayuda para el colectivo LGTBI de Reus

El Punt d’Atenció a la Diversitat Sexual se puso en marcha en mayo de 2017 y desde entonces ha atendido casos de bullying, de cambios de nombre e incluso ha recibido visitas de profesores pidiendo información sobre el colectivo

Carla Bergadà

Whatsapp
La concejal Montserrat Flores acompañada de las dos técnicas del punto. FOTO: Alba Mariné

La concejal Montserrat Flores acompañada de las dos técnicas del punto. FOTO: Alba Mariné

El Punt d’Atenció a la Diversitat Sexual (PADS) de Reus empezó a funcionar en mayo de 2017. Desde entonces, una treintena de personas se han acercado hasta el Casal de les Dones para pedir información o apoyo en varios casos relacionados con el colectivo LGTBI. En colaboración con la asociación H2O, tres técnicas ayudan a los usuarios que así lo requieren. 

Además de dirigirse a los propios afectados, el servicio también incluye a los familiares y a su entorno. Así es como se han tramitado casos de cambios de nombre,  se ha dado apoyo en situaciones de bullying y hasta se ha explicado cómo gestionar el tema a profesores con alumnos LGTBI que temen un posible rechazo de los compañeros. En realidad es, en palabras de la concejal de Participació, Ciutadania i Transparència, Montserrat Flores, «una vía para actuar de una manera estable ante cualquier problema y no tener que correr si hay urgencias».

El punto se puso en marcha en el marco de la Ley 11/2014 —que garantiza los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales— pero surgió porque desde el Ayuntamiento del municipio recibieron inputs de posibles casos de bullying en algunos centros, por lo que prefirieron prevenir que curar. «En realidad, es una manera más de normalizarlo. Hemos pasado de la prohibición a la tolerancia pero no es suficiente. Lo que queremos es la normalización», concretaba Montserrat Flores. Marta Palacio, técnica de igualdad del Ayuntamiento de Reus y Clàudia Vinyals, técnica de salud de H2O, atienden los miércoles a las personas que así lo piden. Y es que aunque el punto fue impulsado por el consistorio reusense, se diseñó en colaboración con la asociación del colectivo que alberga gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, que es quien gestiona el PADS.

Los casos

La mayoría de atenciones realizadas durante este año y medio han sido de acompañamiento en el cambio de nombre. Cabe destacar que una gran parte de las visitas  también las han realizado profesores de escuelas e institutos de la ciudad. «El personal docente del municipio está sensibilizado y nos ha pedido ayuda varias veces», comentaba Clàudia Vinyals. 

Marta Palacio añadía que actualmente se han encontrado con trans con dificultades para poder buscar casa e incluso han llegado a pedirles ayuda personas que han sufrido una agresión por la calle.

Primer plan de la historia

El pleno municipal aprobó a principios de mes el Pla Municipal de Polítiques LGTBI+, lo que supone que la ciudad tendrá el primer documento de su historia con los pasos a seguir en la defensa del colectivo. El plan es un compendio de propuestas de políticas que se implementaran en la ciudad con la intención de combatir las discriminaciones por razón de orientación sexual e identidad de género. Son un total de 88 acciones.

En el documento se diferencian ocho ejes distintos de trabajo como el compromiso con la igualdad y la diversidad, participación, salud, derechos laborales y actuaciones concretas en varios ámbitos.

Temas

Comentarios