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Unos sesenta restaurantes y bares de Reus han solicitado ampliar las terrazas

En la ciudad hay un total de 317 licencias. La medida permite que los establecimientos no tengan que reducir mesas

Montse Plana

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Terrazas de la plaza del Mercadal de Reus llenas de gente, a finales de la semana pasada.  FOTO: Alba Mariné

Terrazas de la plaza del Mercadal de Reus llenas de gente, a finales de la semana pasada. FOTO: Alba Mariné

Un total de 58 establecimientos de restauración de Reus habían solicitado, a finales de semana, la ampliación de sus terrazas. Y es que para dar cumplimiento a la distancia de seguridad de 2 metros entre mesas establecida en la normativa para la lucha contra el Covid-19 únicamente hay dos opciones: o reducir mesas o ampliar terrazas. El Ayuntamiento reusense ofreció esta última opción con la entrada en la fase 1, el pasado 11 de mayo. Desde entonces, la solicitudes se han ido tramitando, «respondiendo con la máxima celeridad posible», detalla la concejala de Seguretat, Convivència i Civisme, Dolors Vázquez.

«El objetivo es dar las máximas facilidades a los empresarios, pero respetando la normativa», explica Dolors Vázquez, concejal de Seguretat

Según se asegura desde el consistorio, en Reus hay un total de 317 terrazas. Así que los establecimientos adheridos, hasta el momento, a esta medida no llegan ni a la cuarta parte. Cabe destacar que no únicamente se necesita dejar dos metros entre mesas, sino que también tiene que haber la misma distancia de perímetros para el paso de viandantes, por lo que al momento de dar el permiso se tiene que tener en cuenta la configuración de cada calle o plaza. Es el servicio de movilidad y circulación de la Guàrdia Urbana quien responde a las solicitudes, y no solamente de forma administrativa, sino que se desplazan físicamente para tomar medidas. Como recuerda Vázquez, el objetivo es «dar las máximas facilidades a los empresarios para mantener su actividad, pero siempre respetando las distancias y las medidas de prevención».

Algunos establecimientos han podido mantener el mismo número de mesas. Otros, como es el caso del Déu n’hi Do!, en la plaza del Mercadal, a pesar de haber ampliado terraza, también han tenido que prescindir de algunas mesas: en total, diez menos. Rodrigo, el propietario del restaurante, explica que están trabajando al 50%, lo que le permite cubrir gastos, pero lejos de lo que era habitual. Es por este motivo que sigue sin poder contar con todos sus empleados. «Sí que la gente está animada, pero lo que notamos es que estamos sirviendo poca comida. La gran mayoría de clientes piden bebidas», explica. El Déu n’hi Do! no abrió el 11 de mayo, «sino que preferí esperar hasta ese viernes. Por un lado, para ver cómo respondía la gente y, por otro, para evitar el caos de los primeros días», recuerda.

«Trabajamos al 50%. La gente está animada, pero servimos poca comida», señala Rodrigo del restaurante Déu n’hi Do!

A pocos metros, el Can Vicenç ubicado en El Pallol levantaba la persiana por primera vez este pasado viernes. Ileana, mientras no paraba de preparar cafés, se mostraba sorprendida. «De momento, la cosa va bien, y supongo que por la tarde habrá todavía más gente», señalaba.
Alejados del centro, Rosa Maria y Jaume tampoco paran ni un momento. Son los propietarios del restaurante L’Arbequina, en la calle Ample, y tienen clientes a todas horas en la terraza habilitada en la plaza del Víctor. Solicitaron ampliar espacio y recuerdan que la respuesta fue rápida y favorable. «Estamos trabajando como antes. Pensaba que la gente sería más reticente», admite Rosa Maria. Igual que Rodrigo, del Déu n’hi Do!, desde L’Arbequina también se remarca, no obstante, que lo que cuesta más es servir comida. «La gente hace más cafés, bebidas, incluso alguna tapa. Pero lo que son almuerzos y cenas, muy pocos se animan. Quizás con la entrada en la fase 2 y la posibilidad de comer en el interior, la cosa cambia», opina. Cabe recordar que en la segunda fase –a la que el Camp de Tarragona y les Terres de l’Ebre entrarán hoy– ya se podrá consumir en el interior de bares y restaurantes con un aforo máximo del 40%. Todavía estará prohibido usar las barras.

«Pensaba que la gente sería más reacia. No obstante, la mayoría piden bebidas y muy pocos, comida», explica Rosa Maria, del restaurante L’Arbequina

Las licencias, ‘gratis’ hasta finales de septiembre

Entre las medidas incluidas en el Pla de Reactivació Econòmica de Reus destaca, en cuestión de terrazas, la exención de la licencia de ocupación de la vía pública. En concreto, se ha ampliado el periodo hasta el 30 de septiembre de 2020. Según el plan, a este punto se destina un importe de 40.500 euros.

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