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Vecinos del barrio del Carme de Reus, amenazados por los okupas

En la calle Alt del Carme, la situación se ha vuelto insostenible. Se han denunciado las reiteradas molestias y este martes se celebrará un juicio

Montse Plana

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FOTO: Alba Mariné

FOTO: Alba Mariné

Los vecinos de la calle Alt del Carme de Reus están al borde de la desesperación. El barrio está inmerso, desde hace tiempo, en múltiples casos de okupaciones (se calcula que hay más de una treintena). Pero la situación se ha vuelto insostenible. «Estamos amenazados», explican los vecinos de los bloques 16 y 18. En el número 20, los tres pisos están okupados. Los del primero no dan problemas, «pero los del segundo y tercero nos están haciendo la vida imposible».

De hecho, tras recibir amenazas con arma blanca, los vecinos decidieron, finalmente, presentar denuncia el pasado lunes, 23 de septiembre. Justamente mañana, se celebrará el juicio en los juzgados de Reus. «Esperamos que el juez tome medidas. Sino, los vecinos actuaremos y tapiaremos las casas», sentencia el presidente de la Associació de Veïns Harmonia del Carme, Josep Machado.

Maia Lucena y Judith González son las dos vecinas que están amenazadas. Judith vive en alquiler en el número 16 de la calle Alt del Carme y Maia, en el 18. Vive con su pareja en el piso familiar de éste. «La vivienda ya era de sus abuelos, y que ahora tengamos que padecer esta situación, es indignante», exclama Maia. Ella está justamente al lado del bloque okupado que, asegura, no saber cuánta gente vive allí. «Entran y salen grupos de seis o diez personas y, de vez en cuando, van cambiando», puntualiza. Desde la primera okupación, a principios de año, los ruidos y los altercados han sido un constante, «pero el colmo fue un día de la semana pasada. Fui a pasear al perro y, cuando llegué al portal de mi casa, me encontré con los okupas delante de la puerta. Pedí permiso para poder pasar, pero se negaron».

Desde entonces, el ambiente es más tenso. Además, señalan que el actual grupo de okupas «son más jóvenes y tienen una actitud muy chulesca». «Nos vigilan y nos amenazan diciendo que si salimos de casa nos rajan», añaden las dos afectadas. Ponen como ejemplo que, este fin de semana, Judith fue de boda, «y desde casa sentí a los okupas diciendo ‘se ha ido con un coche blanco’. Están en todo», exclama Maia.

No se atreven a dejar las casas solas, por lo que se van turnando para que siempre haya alguien en uno de los dos bloques. «Si dejamos las viviendas solas, quizás volvemos y ya están  okupadas», aseguran.

Desde la Associació de Veïns Harmonia del Carme, Josep Machado, recuerda que las okupaciones son un problema que hace demasiado tiempo que el barrio del Carme está padeciendo. «No estamos en contra de los okupas. Estamos en contra de la gente problemática. No tenemos por qué aguantar más todo esto», esgrime. De hecho, el número 20 no es el único con okupas de la calle Alt del Carme. En el 7, justo delante de donde viven Maia Lucena y Judith González, también hay okupas. «La casa está por caerse y, dentro, está llena de basura. Además, hemos visto los inquilinos, en alguna ocasión, pincharse en la calle», añaden.

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