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'Ver a los niños felices vale la pena'

La ONG Giants repartió 10.000 juguetes a los chiquillos de las zonas más devastadas de Filipinas por el paso del tifón Haiyan. La tarraconense Sara Ollé es una de las impulsoras de esta iniciativa
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Algunos de los niños filipinos en el momento de recibir los juguetes.  Foto: Cedida

Algunos de los niños filipinos en el momento de recibir los juguetes. Foto: Cedida

El proyecto Giants entregó la pasada semana un total de 10.000 juguetes a 2.000 niños filipinos víctimas del tifón Haiyan. Los juguetes están relacionados con profesiones para que los niños reflexionen sobre qué quieren ser de mayores. Éstos se repartieron en siete escuelas y un orfanato de Filipinas con la ayuda de las ONG Philippines Toy Library y Streetlight, además de más de veinticinco voluntarios locales. Los actos de entrega de los juguetes contaron con la presencia del gobernador de la región de Leyte y los alcaldes de Tacloban y Dulag. La financiación del proyecto se hizo mediante un micro mecenazgo con el que obtuvieron 10.000 euros en sesenta días gracias a las micro donaciones de los ciudadanos y a las aportaciones de entidades tanto públicas como privadas.

La iniciativa fue impulsada el pasado 2014 por cuatro jóvenes, entre los que figura la tarraconense Sara Ollé. «Estamos constituidos como una ONG, pero realmente Giants es un proyecto a nivel personal que hemos hecho para desarrollar nuestra faceta social», expresa la joven emprendedora. Todo empezó cuando Ignasi Vegas, uno de los impulsores, fue a trabajar a Manila una temporada. Durante su estancia, el tifón Haiyan asoló el país provocando un gran desastre natural. Ollé explica que hacía tiempo que el grupo de jóvenes pensaba en emprender un proyecto de estas características: «Queríamos ayudar a alguien y esto fue una señal».

La tarraconense asegura que, aunque haya conocimiento de causa, aún queda mucho por hacer en las zonas más afectadas de Filipinas. «No podíamos hacer un trabajo tan osado como el que hacen las grandes organizaciones, pero queríamos aportar ilusión y felicidad a los niños, que es una cosa que en estas situaciones queda en segundo término», afirma la integrante de la ONG.

 

‘Un futuro por delante’

Los juguetes que la organización repartió entre los niños filipinos están relacionados con profesiones comunes, como por ejemplo médico, piloto o profesor. Los impulsores de la iniciativa querían que los niños empezaran a reflexionar sobre a qué les gustaría dedicarse de mayores: «A muchos de nosotros este sentimiento nos vino provocado por un juguete que teníamos de pequeños y queríamos dar esta oportunidad a los niños –afirma Ollé–, tienen que pensar que tienen un futuro por delante y que pueden ser lo que ellos quieran».

El único miembro de Giants que pudo estar presente en la entrega de juguetes en Filipinas es Ignasi Vegas, aunque todos los integrantes de la ONG vivieron la experiencia con mucha intensidad a través de las fotografías que les mandó su compañero. «Había niños que tenían un juguete propio por primera vez. Ha valido la pena emprender esta iniciativa por ver las caras de felicidad de los niños», relata Sara Ollé, que afirma que aún no es consciente de la magnitud del proyecto que ha emprendido.

Giants aún no tiene definido cuál será su próximo cometido. Ollé cuenta que ha surgido la idea de extender la iniciativa mediante otros jóvenes emprendedores del mundo, pero no hay nada cerrado. «No sabemos si hacer un proyecto similar o animar a otra gente a iniciar una ONG. Lo que tenemos claro es que no queremos que esto muera», afirma Sara Ollé mostrándose satisfecha por el trabajo hecho.

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