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Weekend, el último videoclub de Reus

El cierre de Hollywood deja como único superviviente la tienda de la calle Batán. Su dueño augura el final de un modelo de negocio que triunfó hace décadas

Mar Martínez

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Fabián Trindade, el propietario de Weekend, ordena las películas de su catálogo. Foto: A. Mariné

Fabián Trindade, el propietario de Weekend, ordena las películas de su catálogo. Foto: A. Mariné

La época en la que podías cruzarte con varios videoclubes andando por Reus ha terminado. Con el cierre del histórico Hollywood ubicado en el camino de l’Aleixar, Weekend es el último superviviente de una época dorada en la que el videoclub era la primera parada para una cita romántica o una tarde de cine en familia. 

El propietario de este negocio, Fabián Trindade, compró la tienda a su jefe en el año 2015. «Me gusta el cine y me gusta mi trabajo. Cuando me ofrecieron esta oportunidad, decidí aceptarla. Sin embargo, a día de hoy, el negocio no es lo que era», afirma el propietario. 

Si la generación millennial pregunta a sus padres cómo veían las películas antes de la llegada de Netflix y HBO, la mayoría recuerda estos locales que ahora parecen museos de coleccionistas. Sin embargo, aún quedan unos pocos que deciden ir a alquilar los DVD’s como se hacía antes. «Aquí siguen viniendo personas mayores que no se han adaptado a la tecnología actual o familias que quieren elegir una película de animación para ver todos juntos un fin de semana», señala Fabián. 

Los precios de alquiler se han mantenido desde su lanzamiento en los años 80. «Antes se hacían packs para alquilar películas, ahora hacemos promociones como ‘el día del espectador’ en el que los precios rondan el euro», declara el propietario de la tienda situada en la calle Batán

La resistencia

La mayoría de videoclubes sobreviven gracias a la pasión desenfrenada de los cineastas hacia las películas históricas en formato DVD. Aunque, la mayoría de clientes siguen pidiendo lo más nuevo. «Yo ofrezco los estrenos cinematográficos tres meses después de que hayan salido», afirma el propietario, quien añade que «en total tendré unas 5.000 películas. Es un catálogo bastante amplio que incluso me permite discutir de cine con mis clientes».

Sin embargo, el último videoclub de la ciudad también está en peligro. «Hace tres meses que no cobro. El dinero que obtengo del alquiler de películas solo me sirve para pagar los gastos intrínsecos del negocio. Si mi mujer no trabajara, habría tenido que cerrar hace meses», manifiesta el responsable de un modelo de negocio que parece destinado a desaparecer. 

Según la Asociación Nacional de Empresarios Mayoristas del Sector Videográfico (Anemsevi) hace 13 años había unos 7.000 videoclubes en España, ahora solo quedan 400. La era de Internet y los estragos de la piratería han dejado tocado de muerte el alquiler de películas, obligando a estos locales a cambiar sus estrategias para alargar la agonía hasta el momento de echar el cierre. Si Weekend cerrara sus puertas en Reus, la capital del Baix Camp habría dicho adiós para siempre a una época que ya queda muy lejana en los recuerdos de los ciudadanos. 

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