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Comer sano sin bulos

Hábitos. Dos caras conocidas de la televisión aportan recetas y trucos para llevar una buena alimentación

GLORIA AZNAR

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En el plato no deben faltar las verduras. Foto: Getty Images

En el plato no deben faltar las verduras. Foto: Getty Images

«La voluntad de comer bien y de querer cambiar hábitos exige precisamente eso, voluntad. Yo empecé a comer yogures sin azúcar en el desayuno y el primero me supo a rayos, pero ahora ya me he habituado. Es como la primera cerveza, que a nadie le gustó nunca. No creo que encuentres a ninguno». No es necesario imitar la tenacidad del periodista televisivo Alberto Herrera para comer sano. «Se puede hacer poco a poco, bajando la cantidad de azúcar, hasta que te acostumbras. Son pequeños cambios en tu vida», apunta el dietista nutricionista Luis Alberto Zamora, miembro fundador de la Sociedad Científica Española de Dietética y Nutrición. Ambos forman un exitoso tándem televisivo y ahora publican Comer bien es fácil si sabes cómo (Editorial Planeta), un libro práctico, con ejemplos sencillos, un lenguaje cotidiano y que huye de «la infoxicación», es decir, de un exceso de información.

Los ‘sin’.
«Los que se promocionan como 0% o ‘sin’ suelen ser ricos en azúcares». Los autores también aconsejan evitar ‘los de moda’.

¿Existe el peso ideal?, ¿qué alimento debe tener más presencia en el plato? ¿los plátanos engordan?, ¿qué nos dice la báscula? o ¿es sana el agua con limón en ayunas y todos los días? A estas y a otras muchas cuestiones responden Luis A. Zamora y Alberto Herrera. «Comer es un momento de socializar, de estar tranquilo. Además, hacerlo delante del ordenador, corriendo, se paga caro, con dolor de estómago y gases. Comer es un placer», dicen. Sin embargo, ¿es un placer caro? «No», contestan al unísono. Y ponen el ejemplo de los frutos secos. «Hay que comer dos o tres nueces al día, no un puñado. Entonces la bolsa dura toda la semana».

Alberto Herrera y Luis A. Zamora. Foto: Cedida

Sano no es delgado, señalan. Y advierten que si el objetivo es justamente bajar peso, «lo normal es que acabes buscando atajos y comiendo mal». Para evitarlo, aportan una serie de claves que educan desde la compra hasta la mesa. Así, tanto por la salud física como por la del bolsillo, recomiendan llevarse del súper solo aquello saludable. «Cuando comes bien, dejas de comprar cosas en las que te gastas el dinero y no te hacen falta. Además, si no lo tienes, no lo comes. Estamos en pandemia. No va a venir nadie a casa a compartir esa bolsa de patatas, esos snacks».

Sin embargo, ¿cómo saber qué comprar? Ellos apelan a nuestros abuelos. «Piensa lo siguiente: ¿Esto lo habrían podido comprar ellos? Si la respuesta es afirmativa, seguramente vas por buen camino». Y por supuesto, los ultraprocesados o Frankensteins, como los llaman, deben huir del carrito. «Son los productos hechos con las peores partes de otros alimentos», manifiestan. Y en este punto revelan que hasta el 80% de lo que se vende en los supermercados son ultraprocesados. A modo de ejemplo, se deben evitar panes y pasteles producidos industrialmente; barras de chocolate; albóndigas y nuggets de pollo y pescado; platos congelados o listos para comer; fideos y sopas instantáneas o refrescos y bebidas dulces.

La educación nutricional se revela más necesaria que nunca, en un país en el que la obesidad infantil es alarmante, pese a las bondades de la dieta mediterránea, que se pierde entre los cientos de productos de los lineales de los supermercados. «Se tiene que empezar desde que el niño nace y por imitación. A los 14 años ya está el hábito alimentario formado, aunque no es difícil cambiarlo. De hecho, hay estudios que dicen que se consigue en 28 días repitiendo un comportamiento».

Asimismo, los autores hacen hincapié en que comer no es lo mismo que nutriste. «Escuchamos que hay que comer de todo. Y lo que tenemos que hacer es comer todo tipo de nutrientes». Esto es, la cantidad justa de hidratos de carbono, lípidos, proteínas, vitaminas, minerales y fibra alimentaria. Una explicación que desgranan minuciosamente.

Diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades cardiovasculares... Muchas de las patologías prevalentes en la sociedad son prevenibles, en la medida en que se cuide la salud. En este sentido, destacan que cualquier ajuste en la alimentación debe ir de la mano de un especialista. «Todos los caminos pueden ser respetables desde la libertad y el sentido común, pero es bueno el control».

Agua con limón

¿Ayuda a adelgazar? «Del agua con limón se ha dicho de todo», sostienen Alberto Herrera y Luis A. Zamora, quienes defienden que ninguna de las afirmaciones ha sido demostrada científicamente. Ambos puntualizan que si se toma todos los días en ayunas «erosiona el esmalte dental». 

Los plátanos

¿Engordan? En ‘Comer bien es fácil si sabes cómo’ sacan al plátano de la lista negra de los alimentos y demuestran que «la cantidad de calorías y de grasas que aporta esta fruta es equivalente a la de otras, como las manzanas o las naranjas». Y se puede comer a cualquier hora. No por eso engordará.

La báscula

Qué dice el número. «Hay que tirarla por la ventana», bromean. La báscula es una herramienta para los nutricionistas, pero ¿ese número de qué habla?, ¿de agua?, ¿de grasa?, ¿de hueso?, ¿de músculo?, se preguntan. «Perder peso es la consecuencia de comer bien, nunca el objetivo». 

Los autores
Del plató a la editorial

Los autores son caras conocidas de la televisión. Coincidieron en el programa de La Sexta, ‘Más vale tarde’, presentado por Mamem Mendizábal, donde Luis Alberto Zamora dirige el espacio especializado en nutrición ‘Más vale comer’. El resultado de esa unión es este volumen, que pretende ayudar al lector a llevar una alimentación equilibrada.

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