De ruta por Els Ports de Tortosa-Beseit

Con una extensión de 800 km2, el paisaje está compuesto por formaciones rocosas, ríos y una cultura, flora y fauna singular

N. Serra

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La Serra de Cavalls  es una prolongación de Els Ports. JOAN REVILLAS

La Serra de Cavalls es una prolongación de Els Ports. JOAN REVILLAS

Si bien es cierto les Terres de l‘Ebre son reconocidas por sus pintorescos paisajes deltaicos con playas, cultivos de arroz y avistamiento ornitológico, no podemos olvidar su interior, totalmente opuesto con paisajes montañosos, viñas y construcciones de piedra en seco: Els Ports de Tortosa Beceite.


Entre naturaleza, patrimonio y, historia se encuentran Els Ports,  una elección excelente para una escapada rural, deportiva y cultural. Rodeados de un paraje natural inigualable que se extiende a lo largo de 800 km2 y tres provincias (Castellón, Tarragona y Teruel), se puede disfrutar de un entorno compuesto por formaciones rocosas, ríos, y una flora y fauna singular. Este destino es muy querido por aquellos que practican la escalda, el senderismo, el cicloturismo y el turismo de naturaleza.
La zona tiene una flora y fauna muy variada. Viviendo en libertad se puede encontrar una gran variedad de animales, des de anfibios y reptiles entre los que se incluye la tortuga mediterránea, hasta otros animales como nutrias, jabalíes, ardillas o gatos serval y aves, por ejemplo buitres, águilas, falcones, búhos reales, o roqueros solitarios y en los ríos especies como el cangrejo de río o la madrilla. Aunque sin duda, el animal más característico de Els Ports es la cabra hispánica, ya que aquí es dónde se encuentra su reserva protegida más importante. Respecto a su flora, por sus caminos se pueden ver conviviendo especias mediterráneas con pirinaicas. Bosques de pino, sauces, tejos y hayas son algunos de los ejemplos de árboles encontrados en el terreno.


En la zona, destacan las formaciones geológicas, como el Mont Caro, que con 1.447 metros es el más alto de la zona, el Negrell, la Mola de Catí o la Punta Torroja, aunque una de las más conocidas es Tossal dels Tres Reis, donde la leyenda dice que durante la edad media se reunían los reyes de cada uno de los territorios que forman Els Ports. Para los amantes del senderismo y la espeleología, se recomienda visitar les Roques d’en Benet, en Horta de Sant Joan. La cima de esta formación rocosa mide 1013 m, y des ahí se pueden contemplar unas vistas impresionantes del conjunto de Els Ports. Estas montañas son muy conocidas por ser una zona de escalada, a excepción de en épocas de anidamiento de ciertas aves rapaces, y por rutas que permiten la visita de cuevas. En este municipio se encuentra también la zona que fascinó a Pablo Picasso, la montaña de Santa Bárbara.


Desde Els Ports podemos tomar diversas rutas, como por ejemplo la de ‘les estels del sud’, donde podremos observar un paisaje compuesto por cuevas, desfiladeros y precipicios desplazándonos por caminos y pistas de montaña. Recorriendo el trayecto entre cinco refugios, se podrá conocer el entorno en distintas etapas que dejan ver zonas singulares como els Estrets d’Arnes.


Otra opción para conocer Els Ports es tomar el último tramo del GR7(tramo 24), que une Andorra  con la zona, o el GR 171. En el caso del tramo GR7 la salida se puede realizar des del refugio de Caro y se dirige hasta la comarca del Montsià, para terminar el Fredes, ya en la Comunidad Valenciana. Por otro lado, el GR 171, que une Lleida con Caro, pasa por la sierra de Pàndols y Paüls. Para conocer más rutas y sus características, es recomendable dirigirse a las oficinas de turismo o a los portales web de los Ayuntamientos que brindan distintas opciones adaptadas por dificultad, características físicas u otras características, además de informar sobre restricciones y otras informaciones útiles.


Conocer Els Ports también se debe hacer des de los pueblos que lo conforman. Bajando de Arnes, al límite con Aragón y llegando hasta Tortosa, pasando por las localidades de Horta de Sant Joan, Prat de Comte, Alfara de Carles, Paüls y Roquetes, nos encontramos con propuestas que enseñan la historia y cultura de la zona gracias a ayuntamientos renacentistas, cruces templarias, antiguas construcciones como hornos comunitarios, lavaderos y museos tanto etnológicos como de historia. 
De esta manera, completamos el recorrido por una zona que, junto con el resto de las Terres de l’Ebre, ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco.

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