«Faltan camioneros porque es un trabajo duro y mal pagado»

Camioneros, camareros, personal sanitario... Los trabajadores culpan a la precariedad laboral de la falta de efectivos en muchos sectores

JOAN MORALES

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Los conductores profesionales, entre ellos los camioneros, escasean. FABIÁN ACIDRES

Los conductores profesionales, entre ellos los camioneros, escasean. FABIÁN ACIDRES

Los hosteleros y restauradores llevan tiempo quejándose de que faltan camareros y cocineros. Las empresas de transporte no encuentran conductores profesionales para llevar sus camiones y autocares. Los hospitales públicos y los centros de salud también tienen serias dificultades para contratar a médicos –sobre todo de familia– y enfermeros. A los constructores se les ha complicado para hacerse con albañiles...

En los últimos meses, el Diari ha recogido en diferentes artículos y reportajes la carencia de mano de obra en diferentes sectores profesionales, cuyos trabajadores coinciden en señalar la precariedad laboral como la principal causa de esta problemática. Enfermeros o médicos que se han visto obligados a emigrar al extranjero en busca de unas mejores condiciones, o camareros y camioneros que prefieren buscar trabajo en una fábrica antes que coger una bandeja o ponerse al volante.

Es el caso de Ramón, nombre ficticio de un camionero de Tarragona que prefiere mantenerse en el anonimato ante su situación laboral. «Tengo 49 años y llevo casi 25 trabajando de camionero. He hecho rutas nacionales, internacionales, he llevado trailers, etc. Desde hace una semana estoy en la calle porque, según la empresa donde estaba, no cumplía con las expectativas», explica este conductor profesional, quien tiene claro que «me han echado por reivindicar mis derechos».

Ramón defiende que «la gente deja este trabajo porque no es atractivo, es duro y está mal pagado. Yo tenía una nómina fija (salario base + plus de transporte) de más o menos 1.300 euros. Además de las dietas por pernoctar fuera y para las comidas y cenas. En total, ganaba entre 1.800 y 1.900 euros brutos al mes, pero las horas extra no me las pagaban. Insuficiente. Piensa que hace 15 años ganaba lo mismo que gano ahora».

Este camionero incide en la dureza de su trabajo. «No disfrutas de la vida y no puedes conciliar la vida familiar con el trabajo, ni tener tiempo para tu ocio personal. Es un trabajo muy duro, con toda la semana fuera de casa». Por todo ello, Ramón advierte que «la gente joven ve lo que hay y por 1.900 euros y 12 pagas prefiere irse a trabajar a una fábrica o a un supermercado que, aunque cobren algo menos, duermen en casa y pueden conciliar la vida familiar».

Y si hablamos con algún camarero, el testimonio es prácticamente calcado. Sandra es una mujer que busca trabajo en un portal de internet de ofertas laborales. Actualmente trabaja en una fábrica, pero busca un extra de media jornada en la hostelería, un sector que conoce. «El problema de la hostelería es que no está bien pagada. Haces muchas horas que no te las pagan. La gente no se mete a trabajar de camarero por este motivo y si finalmente lo hace es porque no tiene otra cosa. Es como si fuese la última opción», explica Sandra, quien añade que «a mí me gusta mi trabajo de camarera, pero también veo que mucha gente lo hace a desgana y esto repercute negativamente en la profesión».

Y si nos vamos al sector sanitario encontramos ejemplos como el de Blanca Giró, una enfermera que hace unos meses explicaba al Diari que se había ido a trabajar a Noruega, donde «los enfermeros no sólo somos enfermeros, sino también personas con nuestros derechos laborales, días libres y facilidad para la conciliación familiar».

Y los empresarios, a los que tanto les cuesta encontrar mano de obra cualificada, ¿qué dicen? Francesc Pintado, presidente de la Associació d’Empresaris d’Hostaleria de la Província de Tarragona, puntualiza que «la hostelería ha hecho un giro en los últimos dos o tres años, por la ley de control horario. Es cierto que arrastramos una etiqueta difícil de quitar, pero estamos trabajando mucho para dignificar el sector».

Pintado defiende que «muchos empresarios cumplen con lo establecido» y se defiende de las críticas de salarios bajos asegurando que «muchos de los empresarios de la hostelería pagan por encima del convenio para captar talento. Pero a pesar de esto, no se valora y la rotación es muy alta».

Por último, el presidente de la AEHT tiene muy claro que «hay un cambio de mentalidad en los trabajadores que suben, en las ganas de trabajar, de cumplir con sus deberes y obligaciones. Hay un 16% de paro y no encontramos a trabajadores. No se entiende». También es crítico con las políticas de subvenciones y ayudas por parte de las administraciones. «Si tenemos a la gente en casa, con subsidios y ayudas, entre el paro y estas ayudas cualquier trabajo estará mal pagado».

Autocrítica

Pero también hay quien, desde el punto de vista empresarial, se muestra muy crítico con lo que están haciendo. Un empresario del transporte consultado por esta redacción reconoce que «los camioneros que denuncian sus condiciones laborales tienen parte de razón. Teniendo en cuenta la dureza del trabajo, es obvio que tendría que estar mejor pagado y entonces no sería difícil encontrar camioneros».

Este empresario aclara que «no se puede generalizar, porque no todos los empresarios tratan igual a sus trabajadores. Pero, en general, si se les tratase mejor y se les pagase más, no habría tantos problemas para encontrar camioneros y se atraería a más conductores profesionales jóvenes». Por eso, para este empresario, «uno de los retos que tenemos en los próximos años es intentar mejorar la imagen y dignificar el sector del transporte».

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