Refugio y sosiego desde la atalaya del pintoresco municipio de Forès

Está ubicado a 866 metros de altitud, lo que le permite disponer de una espléndida vista panorámica

Joan Boronat

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Forès es un pequeño municipio situado en la Conca de Barberà. FOTO: Ajuntament Forès

Forès es un pequeño municipio situado en la Conca de Barberà. FOTO: Ajuntament Forès

Forès es un minúsculo y pintoresco municipio situado en la parte norte de la comarca de la Conca de Barberà, integrado por tres núcleos de población: el casco antiguo, el Pla de la Bassa y el Pla de la Bassa de Rocafort. El núcleo antiguo se asienta sobre la cima de un cerro, mientras que los otros dos, donde se construyeron las casas más nuevas, se hallan en la falda del montículo.

La privilegiada elevación, nada menos que 866 metros de altitud, convierte Forès en incomparable atalaya con una espléndida vista panorámica no solo de la propia comarca sino también de buena parte de la vecina, La Segarra. Si es día es diáfano y de madrugada, la sierra de Montserrat parece estar al alcance, puede verse el Montseny y avistar el mar. Si nos situamos en la parte norte del pueblo, la visión de las tierras leridanas queda enmarcada por los Pirineos. Calma y silencio para relajarse en un remanso de paz.

Actualmente conocemos Forès como el Mirador de la Conca de Barberà, pero antaño fue uno de los lugares más pretendidos. En los inicios de la restauración cristiana, posesionarse aquí fue la conquista codiciada por las huestes de los condes de Barcelona, por ser éste un punto altamente estratégico.

En el año 2010 finalizaron las obras de la Plaza del Mirador, en el cual se encuentra un conjunto de arcos góticos y un lagar de vino restaurados, en el proceso de reforma. Recientemente, el Ayuntamiento ha finalizado trabajos de embellecimiento y ajardinamiento de todo el entorno, con la construcción de nuevas escaleras para mejorar la movilidad y potenciar la conectividad entre la zona alta y la zona baja del casco antiguo. Un trabajo realizado en piedra tallada del país en perfecta harmonía con las características pétreas del  resto de edificios de todo el conjunto.

La Bassa del Pla da la bienvenida al visitante, situada a la entrada de Forès. Un espacio para solazazarse creado a partir de la antigua balsa abrevadero para los animales de labranza y el ganado, hoy convertida en estanque embellecido por una fuente ornamental de diversos caños, en el mismo centro, dotada de iluminación subacuática que la realza en horario nocturno.

El monumento más destacado de Forès es sin duda la iglesia románica de Sant Miquel, de especial belleza. Tiene dos puertas: la más antigua decorada con cuatro columnas a cada lado, tímpano esculpido y semicírculo de amplias dovelas y la otra más sobria. El campanario se levanta sobre la propia bóveda del crucero; es de planta cuadrada en su tramo inicial i la parte superior fue reconstruida  en época barroca, con tronco octogonal, al cual se puede acceder desde el exterior. El conjunto ha sido objeto de restauración en los últimos años. Especial interés tienen las estelas discoidales funerarias.

En la Ruta del Císter

El término de Forès forma parte de la marca turística La Ruta del Cister. El ciclista o el caminante que discurre por esta ruta  (GR-175) y pasa por Forés puede admirar la belleza del pueblo y la magnífica panorámica que lo rodea. El pueblo dispone del Refugi de l’Abadia que está pensado especialmente para ciclistas y caminantes que quieren pernoctar, para retomar la ruta al dia siguiente.

Las actividades culturales y lúdicas se prodigan durante el año, pero destaca en sobremanera el certamen cultural por exceléncia: “Forès, poesia i música” el primer fin de semana de junio, con la presencia de poetas y músicos de primer renglón.

Visitas guiadas

Se inician en la plaza del Mirador para contextualizar Forès en el seno de la Conca de Barberà y los orígenes del pueblo. En el Carrer del Castell se explica lo que significó la fortaleza para Forès. Posteriormente se visita el exterior y el interior de la iglesia románica y gótica de Sant Miquel, además del cementerio de orígen medieval. De retorno al Mirador, entre callejones y rincones típicos, se conocen más detalles y curiosidades pel pasado.

  • Horario: visitas concertadas
  • Duración: 40 minutos
  • Idioma: catalán, castellano e inglés
  • Precio: 3.5 euros por persona. Jubilados y grupos de más de 10 personas,  2 euros
     

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