Una cúpula para emocionarse y reflexionar

El Moll de Costa acoge L’ERA, un espacio donde niños y adolescentes vivirán experiencias que les harán pensar en el planeta

NORIÁN MUÑOZ

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Parte de  la actividad se desarrolla en una cúpula geodésica. FOTO: CEDIDA CÒDOL EDUCACIÓUN GRUPO DE ALUMNOS DE INSTITUTO EXPERIMENTA CON UN JUEGO QUE LES AYUDA A PENSAR SOBRE EL EQUILIBRIO.  FOTO: CEDIDA CÒDOL EDUCACIÓ

Parte de la actividad se desarrolla en una cúpula geodésica. FOTO: CEDIDA CÒDOL EDUCACIÓUN GRUPO DE ALUMNOS DE INSTITUTO EXPERIMENTA CON UN JUEGO QUE LES AYUDA A PENSAR SOBRE EL EQUILIBRIO. FOTO: CEDIDA CÒDOL EDUCACIÓ

«Nos creemos los reyes del planeta, pero biológicamente se considera que una especie tiene éxito a los cinco millones de años y el homo sapiens lleva apenas 300.000 sobre la tierra», apuntaba Albert Morelló, codirector de Còdol Educació en la presentación del espacio ‘L’ERA: Emoció, reflexió i acció’ en el Moll de Costa.

El espacio, presidido por una gran cúpula geodésica, invita a niños y adolescentes a reflexionar sobre el papel de los humanos en el planeta de una manera muy peculiar, bien colgando de una tela de yoga acrobático o intentando hacer una pirámide con móviles usados.

L’ERA es un proyecto del Ayuntamiento de Tarragona a través del Institut Municipal d’Educació junto con Còdol y con la colaboración del Port de Tarragona. Estará abierto hasta el 19 de diciembre y, por una parte, ofrece actividades para escolares y alumnos de instituto (ya hay 91 reservas de grupos escolares de las 93 que se ofrecieron) como para familias. Estas últimas podrán acudir los sábados a las 17 h y los domingos a las 11h previa reserva.

Arte y sostenibilidad

Una de las peculiaridades de la muestra es que todo se basa en la experimentación. Los niños más pequeños, por ejemplo, experimentan la riqueza de la naturaleza con juegos corporales y la elaboración de un mural gigante que les hace sentir los elementos: tierra, aire, agua y fuego.

En los más mayores se hace un trabajo de gestión emocional y, a través de juegos, sacan sus propias conclusiones sobre los objetivos del desarrollo sostenible. Una de las experiencias, por ejemplo, les invita a crear un móvil con ramas que mantenga el equilibrio; el mismo equilibrio que necesita el planeta.

Los propios materiales de los juegos tienen algo que contar. Los cubos, por ejemplo, están hechos de un material que parece plástico pero hecho de gelatinas y otros elementos.

Manel Castaño, concejal de educación, destacaba que experiencias como esta son claves para paliar los efectos negativos de la pandemia desde el punto de vista emocional, con el añadido de que son una apuesta por la equidad porque son gratuitas y de acceso a toda la ciudad.

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