Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

«Empecé a fumar ‘maría’ con 12 años y fui al psiquiatra porque me estaba jodiendo la vida»

El 32,2% de los estudiantes catalanes de entre 14 y 18 años aseguró en el 2021 haber fumado marihuana alguna vez. No obstante, la cifra de estos consumidores ha caído desde 2019

| Actualizado a 01 julio 2022 15:31
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

«Empecé probando unas caladas y fui fumando cada vez más hasta que me convertí en adicto, y con 14 o 15 años me fumaba cinco porros al día». Es el testimonio de un joven de 16 años de Els Pallaresos, que explica que empezó a consumir marihuana a los 12 años, cuando vivía con sus padres en Francia. Prefiere mantenerse en el anonimato, pero no duda en contar su experiencia. Ahora puede celebrar que lleva unos meses sin fumar, pero el camino hasta conseguirlo no fue fácil.

«Llevo desde el 13 de noviembre sin fumar, y para poder dejarlo mis padres me tuvieron que llevar al psiquiatra porque me estaba jodiendo la vida», explica el joven, que recuerda que «me cambió mucho, me iba poniendo cada vez más agresivo, con cambios de humor muy bruscos, y discutía siempre con mis padres». Es consciente de que no le aportaba ningún beneficio, pero «lo probé porque mis amigos lo hacían y tenía curiosidad, como colocaba me empezó a gustar».

El chico reconoce que en ese momento no era consciente del peligro que suponía el consumo. «Pensaba que podía fumar y hacer vida normal, no asociaba los cambios de humor al consumo, pero entonces me empecé a medicar y ahora que tengo la mente clara me doy cuenta de que tenía una grave dependencia y que me estaba haciendo mucho daño», sostiene.

Otro caso es el de una chica de Tarragona de 17 años. Ella ya no fuma marihuana y nunca lo ha hecho con asiduidad, pero la ha probado. «Con 16 años di mis primeras caladas a un porro, estaba de fiesta, con amigos, me preguntaron si quería y dije que sí», recuerda la joven, que reconoce que «la primera vez no me gustó mucho, sentía que no tenía el control». Pese a este primer desencuentro, volvió a probarlo. «Las siguientes veces ya no estuve tan paranoica, reí mucho y me lo pasé bien», explica la chica, que asegura que «siempre fui consciente del riesgo y siempre controlé para que no se volviera algo habitual, hasta que un día volví a fumar y ya no me llamó más la atención».

1 de cada 3 catalanes la ha usado

El 28,6 de los estudiantes de educación secundaria –ESO, bachillerato y formación profesional– de entre 14 y 18 años en España ha probado la marihuana alguna vez en la vida, y un 22,2% durante los 12 meses previos a la encuesta, llevada a cabo en 2021. Unas cifras que aumentan bastante en el caso de los estudiantes catalanes, el 32,2% de los cuales lo ha probado alguna vez y el 25,6% durante el último año. En este sentido, solo la Comunidad Valenciana, el País Vasco y Navarra superan los niveles de Catalunya. Son los datos que se extraen de la Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES) 1994-2021. Un estudio que concluye que a nivel estatal el consumo de cannabis en jóvenes, si bien se trata de la sustancia ilegal más consumida entre los estudiantes de 14 a 18 años, ha roto la tendencia ascendente que se producía desde 2016.

Asimismo, cabe destacar que la edad media en la que estos estudiantes menores de edad se inician en el consumo de marihuana es a los 14,9 años, una cifra que apenas ha variado en el periodo que va desde 1994 hasta 2021. En este caso Catalunya también supera la media, pues, de nuevo junto a la Comunidad Valenciana y el País Vasco, es la comunidad donde los estudiantes prueban el cannabis más pronto: en las tres a los 14,7 años.

Otra particularidad que diferencia el escenario de Catalunya del del resto de España es que si bien en la mayoría de comunidades autónomas el consumo de marihuana está más extendido entre los chicos que entre las chicas, aquí ocurre lo contrario, y son las chicas las que fuman más que los chicos. En este sentido, un 32,8% de las estudiantes catalanas de entre 14 y 18 años la ha probado alguna vez en la vida –31,9% en el caso de los chicos– y un 26,5% de ellas lo hizo en el último año –un 24,7% en el caso de ellos–.

$!Prevalencia de consumo de cannabis entre los estudiantes de Enseñanzas Secundarias de 14 a 18 años (%) y edad media de inicio del consumo (años). España, 1994-2021. Gráfico: DT

A todo esto, el doctor Antoni Labad, presidente honorífico de la Comissió Deontològica del Col·legi Oficial de Metges de Tarragona y consultor del Institut Pere Mata, señala que «cada vez es más habitual que las personas que ingresan con trastornos psiquiátricos sean consumidoras de sustancias psicoactivas, sobre todo la marihuana, mientras que antes no era tan común como el tabaco o el alcohol». Entre las consecuencias que el consumo de cannabis puede tener en la salud, Labad destaca, por un lado, que «si se fuma mucho se facilita la entrada de sustancias tóxicas y es un vasodilatador que puede comportar bronquitis, infecciones pulmonares y problemas cardíacos». Asimismo, a nivel mental, asegura que «el consumo de marihuana también puede provocar problemas de atención y de concentración, de memoria y de capacidad de aprendizaje, sobre todo en jóvenes». Aunque apunta que depende de la persona, dice que en muchos consumidores el cannabis puede provocar «pérdida de interés y de estímulos creativos y de responsabilidad, y pérdida también de la cultura del esfuerzo».

Por su parte, Roger Ballescà, coordinador del Comitè d’Infància i Adolescència del Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya y psicólogo del Centre de Salut Mental Infantil i Juvenil del Hospital Sagrat Cor de Martorell, lamenta que «cada vez los jóvenes consumen sustancias de forma más precoz». En este sentido, el experto sitúa una serie de causas como las posibles motivaciones de estos jóvenes para probar las drogas por primera vez. «Hay algunas más banales, como que los adolescentes buscan experimentar y las drogas son como un ritual de paso hacia la edad adulta, hacer cosas de mayores», señala Ballescà, mientras que enumera otras como el hecho de que «parece que hay una presión social por hacer crecer a los jóvenes más deprisa, a la vez que a nivel familiar no se presta la suficiente atención a los adolescentes, la supervisión familiar suele ser escasa». Con todo, a la vez que señala que cuanto antes se empieza a fumar marihuana mayor es el riesgo de que acabe en adicción o en consumo problemático, lamenta que «la percepción del riesgo asociado al consumo ha bajado mucho».

Paralelamente al uso de cannabis, el estudio arroja que el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida entre los estudiantes de secundaria. Un 73,9% lo ha probado alguna vez, un 70,5% durante el año anterior y un 53,6% en el mes previo a la encuesta. No obstante, las cifras muestran un descenso respecto a los resultados de la edición anterior del estudio. El tabaco es la segunda sustancia con mayor prevalencia entre los jóvenes, ya que el 38,2% de ellos ha fumado tabaco alguna vez, el 30,7% en el último año y el 23,9% en los últimos 30 días. El consumo también cae respecto a 2019. El éxtasis, con una tendencia variable, y la cocaína, cuyo consumo desciende progresivamente, también son dos sustancias consumidas por los estudiantes de entre 14 y 18 años, pero en menor medida. Curiosamente solo hay una sustancia cuyo consumo lleva una tendencia ascendiente en los últimos siete años: se trata de los hipnosedantes, es decir, tranquilizantes y somníferos.

En el gráfico se puede observar como el porcentaje de estudiantes en España que en 2021 había consumido marihuana alguna vez en la vida, en el último año o en el último mes, ha caído varios puntos. No obstante, Catalunya, junto al País Vasco, Navarra y la Comunidad Valenciana, están muy por encima de la media española.

Comentarios
Multimedia Diari