Sucesos
Desarticulada una organización criminal dedicada al cultivo de marihuana en Tarragona
La operación, iniciada en diciembre de 2023, ha culminado esta semana con la detención del líder de la trama y otros miembros clave. En total, han sido arrestadas 20 personas en distintos puntos de Catalunya

Imagen de archivo de una plantación de marihuana.
Los Mossos d’Esquadra han desmantelado una organización criminal con una fuerte presencia en la provincia de Tarragona, especialmente en la comarca del Baix Penedès. La operación, iniciada en diciembre de 2023, ha culminado esta semana con la detención del líder de la trama y otros miembros clave. En total, han sido arrestadas 20 personas en distintos puntos de Catalunya.
La investigación comenzó el 23 de noviembre del año pasado tras la incautación de 100 kilos de marihuana por parte de la Policía Local de El Vendrell. A partir de ahí, los Mossos empezaron a seguir a un grupo criminal dirigido por tres personas originarias de Europa del Este.
Durante meses, se realizaron entradas y registros en diversos municipios de Tarragona, con actuaciones destacadas:
- Llorenç del Penedès: En diciembre se localizaron cerca de 1.000 plantas y se detuvo a dos personas que intentaron huir por el tejado con dinero, móviles y pasaportes.
- Urbanización de El Montmell y nave industrial en L’Arboç: En febrero se intervinieron unas 700 plantas en avanzado estado de floración y 39 kilos de cogollos envasados, valorados en 133.000 euros.
- Sant Jaume dels Domenys, L’Arboç y El Vendrell: En marzo se decomisaron 1.140 plantas y se arrestó a tres personas más.
- Tarragona y El Vendrell: En abril se descubrieron instalaciones activas y otras abandonadas. En uno de los domicilios se detuvo a un hombre de 35 años.
- Polígono industrial de Valls: Esta misma semana se incautaron 1.300 plantas y se arrestó a un hombre de 36 años.
- Calafell (urbanizaciones Mas Mel y Mas Astor) y L’Ametlla de Mar (Calafat, Baix Ebre): Se desmantelaron dos plantaciones más con 900 plantas y 60 kilos de cogollos listos para su distribución.
En total, la policía ha intervenido miles de plantas de marihuana, 60.000 euros en efectivo y material valorado en cientos de miles de euros. Técnicos de la compañía eléctrica también han anulado varias conexiones ilegales a la red.
Una estructura criminal profesionalizada
La organización contaba con una jerarquía muy definida. El líder, un joven de 26 años, se encargaba de la contabilidad. Junto a él operaban dos colaboradores de confianza, uno de los cuales coordinaba las plantaciones. Un facilitador de 46 años se ocupaba de conseguir inmuebles, vehículos y personas dispuestas a actuar como testaferros para evitar vincular directamente al grupo con el narcotráfico.
Además, la banda contaba con electricistas, jardineros y encargados de cada plantación, así como un grupo de personas que preparaban la droga en el momento de la cosecha. Si detectaban algún riesgo policial, desmontaban rápidamente las instalaciones y trasladaban las plantas y el equipo.
Fase final y detención del líder
El pasado miércoles, los Mossos realizaron siete registros simultáneos en distintos puntos de Catalunya. Uno de ellos fue en Les Pedreres (Santa Oliva, Baix Penedès), donde se desmanteló una nueva plantación y se detuvo a un hombre de 36 años. Posteriormente, se localizó y arrestó al líder de la trama y a uno de sus colaboradores, de 26 y 29 años respectivamente. En esta fase se incautaron también 60.000 euros en efectivo.
En Badalona, se desactivó otra plantación y se arrestó a un hombre de 30 años. En Calafell y El Vendrell, se intervinieron 900 plantas más y se detuvo a tres personas de entre 23 y 29 años. Finalmente, en una vivienda de Calafat (L’Ametlla de Mar, Baix Ebre), los agentes hallaron 60 kilos de cogollos listos para su distribución y detuvieron a un hombre de 26 años.
Los nueve detenidos en esta última fase pasaron a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de El Vendrell el pasado viernes.
Un caso que aporta información clave
Más allá de la desarticulación del grupo, la operación ha permitido a la policía conocer en profundidad cómo funcionan estas organizaciones, cómo captan a colaboradores dispuestos a asumir el riesgo de ir a prisión, y cómo logran recuperar grandes inversiones con apenas un ciclo de cultivo.
Aunque el operativo policial se da por finalizado, los Mossos mantienen abierta una línea de investigación para identificar a más implicados y evitar que la organización pueda reactivarse en el futuro.