La juez deniega la libertad provisional para el pistolero
Considera que en un hospital ordinario, sin vigilancia policial, lo podrían ayudar a fugarse

El acusado, presuntamente, disparó y mató a compañeros de trabajo en Securitas.
La juez ha denegado hoy lunes la libertad provisional para D.M.E.S., el vigilante de seguridad que hirió a compañeros de trabajo en Tarragona y después se enfrentó a los Mossos d’Esquadra en un tiroteo.
La petición de libertad provisional la había realizado su abogado defensor para que pudiera despedirse de su familia y dejar la prisión para desplazarse a un hospital ordinario, antes de practicarle la eutanasia.
El abogado defensor considera que ya no hay riesgo de fuga y tampoco de reiteración delictiva. Sin embargo, la juez discrepa. Asegura que «atendida la grave situación médica en la que se halla el investigado, puede prácticamente asegurarse que el riesgo de reiteración delictiva o riesgo de atentar contra la integridad de las víctimas, así como el riesgo de alterar fuentes de prueba, se han visto mitigados enormemente».
Pero no está de acuerdo en que no exista riesgo de fuga: «Se advierte no obstante que, de acordarse la libertad provisional del investigado, seguiría concurriendo un elevado riesgo de fuga, pues en este caso el paciente pasaría a ingresar en un hospital ordinario sin vigilancia policial de ningún tipo, donde cualquier tercero, familiar o amigo, podría acceder fácilmente al mismo y facilitarle la huida. No puede obviarse que el previsible futuro que puede esperarle es cuanto menos sombrío, pues está sometido a un proceso de eutanasia para el que ya hay fijada fecha –mañana martes- o, en caso de renunciar al mismo, le espera un proceso judicial donde se le van a solicitar penas que, solo por los delitos de homicidio en grado de tentativa, pudieran elevarse a varios años de prisión; ello permite presumir la concurrencia de un riesgo de fuga muy elevado».
Es más. Para la juez, esta posibilidad se ve acrecentada porque «a lo largo del procedimiento judicial D. M. E. S. no ha manifestado en momento alguno su arrepentimiento por los hechos ni ha solicitado perdón a las víctimas, de donde se desprende una escasa voluntad por su parte de asumir responsabilidades por sus actos, al menos en el proceso judicial en el que está inmerso.
Las alegaciones del abogado defensor en el sentido que la libertad permitiría despedirse de sus familiares y allegados, para la juez no tiene muchos sentido: «dicho contacto con sus familiares está garantizado por el centro penitenciario, sin que por parte del Letrado se haya acreditado que se estén entorpeciendo o impidiendo estos contactos».
Finalmente, el auto de la juez del Juzgado de Instrucción 5 de Tarragona señala que «el hecho de acordar la libertad del investigado no alteraría en demasía su actual situación, dado que pasaría de estar ingresado en el Hospital Penitenciari de Terrassa a estar ingresado en otro Hospital ordinario donde recibirá las mismas prestaciones y cuidados sanitarios. Si bien lógicamente dejaría de estar sometido a vigilancia policial, no se advierte que esta circunstancia fuera a afectar de forma evidente su situación personal, pues su propia situación física le impide abandonar en este momento el entorno hospitalario»